EL PAPEL DE LO PSÍQUICO EN LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE ( y II)

como_iniciarse_viaje_psiquico1INTENTO DE APROXIMACIÓN
Digamos que esta ponencia se organiza en torno a la pregunta ¿porqué algunos pacientes se enferman y otros no frente a la misma sustancia? Para responder a esta pregunta, se barajan diversas hipótesis, se puede hablar de una intolerancia a las sustancias o de una hipersensibilidad a las mismas. En esta hipersensibilidad se implican factores como una disfunción del sistema inmune, o algunos déficits enzimáticos, entre otros. Nos centraremos hoy en la implicación del sistema inmune en esta entidad nosológica.
Sabemos que la enfermedad se organiza en dos fases. “Empieza con una exposición que puede ser a un tóxico o a una mezcla; puede ser a una dosis alta o varias dosis menores, incluso en días distintos. Las sustancias son variadas: contaminantes del aire interior de los edificios, vertidos de sustancias químicas, disolventes, plaguicidas… Posteriormente a la exposición, se produce un proceso de pérdida de la tolerancia inducida por un tóxico (PTIT) afecta a muy pocos de los individuos expuestos y causa pérdida de la tolerancia previa a diferentes productos químicos; en términos no del todo exactos, según el Dr. Arturo Ortega, diremos que “sobre-reaccionan” o se vuelven “alérgicos” a estas sustancias. Los compuestos a los que se vuelven hipersensibles pueden ser de uso cotidiano (perfumes, lacas, pintura al óleo, detergentes, etc.), o poco comunes. En la segunda fase, de provocación, la exposición a algún producto químico provocador desencadenará las manifestaciones que son la enfermedad advertida por los enfermos y por los médicos”.
El mecanismo es muy similar al de la alergia, con una primera exposición al alérgeno (una o varias) y una posterior exposición que desencadena el cuadro, mediado siempre por el sistema inmune, esta manera de reaccionar implica la capacidad de memoria característica del sistema inmune, o al de algunas intolerancias alimentarias no alérgicas, donde está implicado un déficit enzimático, por ejemplo, la intolerancia a la lactosa, que también requiere varias exposiciones para el desarrollo del síntoma.
Para trabajar el papel de lo psíquico, hoy vamos a centrarnos en la hipótesis de la implicación del sistema inmune.
Hay algunos autores que han trabajado el sistema inmune como el sustrato en el cuerpo de lo psíquico. La psiconeuroinmunología, que se empieza a desarrollar ampliamente a partir de la década de los 80, se ocupa de las marcadísimas interacciones que existen entre lo psíquico y el sistema inmune.
Durante la segunda Guerra Mundial, se observó que los soldados de los ejércitos vencidos, se enfermaban con mucha mayor frecuencia de una diarrea infecciosa que los vencedores, y se relacionó esto con la depresión psíquica que padecían secundariamente a la derrota, y que producía una despotenciación de su sistema inmune. Podemos decir que la depresión psíquica, tiene también una faz somática, una inmunodepresión. Como vemos, los procesos vitales afectan al sujeto a nivel somático y a nivel psíquico de manera paralela.
La producción del sistema inmune de un humano, tiene muchas similitudes con la producción de su propio psiquismo. En la producción de un sujeto psíquico interviene el mecanismo de identificación. Sólo tomando a otro humano como modelo cada uno puede alcanzar su humanidad. La operación por la cual se constituye la semejanza, por la cual el sujeto concluye: “soy de la especie humana”, es lo que denominamos alienación. En esta operación, a la vez que el sujeto se acepta como integrante de la especie humana, también adquiere una identidad: “soy humano”, no soy un balde, ni una pared, soy un humano. Es decir: desde lo semejante, desde el otro, se constituye lo propio: “sólo soy un humano entre humanos” y también lo semejante.
Después de esta operación de alienación, de identificación con el otro, una vez constituido lo semejante, el sujeto se tiene que diferenciar del otro: “soy un humano como el otro, pero no soy el otro”, es lo que llamamos operación de separación, reconocimiento de lo diferente. Podemos concluir que sólo desde el establecimiento de la diferencia hay verdaderamente semejante.
Lo que sucede en el alérgico y en otras intolerancias, también postulamos que podría estar implicado en la SQM, es que hay una respuesta exagerada a algo que no es nocivo: frente a un grano de polen, despliega el sujeto gran parte de su ejército inmune, como si de un enemigo poderoso se tratase. La respuesta inflamatoria que se observa en los bronquios de los pacientes con asma, no es otra cosa que el resultado de esta respuesta inmune. Podríamos decir que los asmáticos no son hiperreactivos sólo a nivel bronquial, sino también a nivel inmunitario, y observamos que también lo son en sus relaciones sociales. La relación de objeto, la relación con los otros semejantes, en el alérgico está marcada por esta característica, mostrándose en ocasiones una intolerancia a lo diferente, desconfianza, como si todo lo ajeno, lo exterior, el otro, se le presentase como un enemigo que amenaza la propia integridad. La intolerancia siempre tiene que ver con la no aceptación de las diferencias.
En el sistema inmune, primero se reconoce lo propio, proceso que tiene lugar en el timo y en médula ósea y posteriormente se reconoce lo extraño, lo exterior, lo diferente al sujeto: el sistema inmune se va poniendo en contacto con los gérmenes y otras sustancias y se va desarrollando una memoria inmunológica.
Desde el psicoanálisis podemos pensar al sujeto afectado por algo exterior a él, pero que no es tanto el alergeno, o el tóxico, sino la palabra que lo nombra, es el lenguaje lo que afecta al sujeto. Somos seres hablantes, habitantes del lenguaje, y el lenguaje nos afecta, las frases. El Dr. Mackensi, en 1886 relata un caso clínico de una paciente que tenía crisis asmáticas desencadenadas por el perfume de las rosas, él le presentaba una rosa de papel y esto era suficiente para provocar la crisis. Es el significante rosa, y no el objeto rosa el que causaba el cuadro. O el caso de una joven con alergia al polvo, que tuvo un episodio de asma durante su viaje de fin de curso, en el que los carteles anunciaban: nieve en polvo, y que cedió entre risas convictas, cuando su psicoanalista le interpretó que polvo ella debía intuir en las incursiones nocturnas a las habitaciones.
También es muy ilustrativo el caso de una paciente que comenzó a presentar sensación de “falta de aire”, disnea, desde que había intentado volver con su novio, del que ella decidió separarse unos meses antes, y éste la había rechazado, situación que la paciente calificaba de “desaire”.
Trousseau (1801-1867), eminente médico clínico y teórico de la Medicina, era asmático y analizó sobre él mismo el papel que jugaba el alergeno (que llegó a identificar como polvo de avena) en el desarrollo de sus crisis de asma, con respecto a una de ellas escribe: “Pero, seguramente también, este polvo no ha sido suficiente por sí solo para causarme un accidente tan violento, ha hecho falta, pues, que esta causa me haya sorprendido en condiciones particulares. Bajo la influencia de la emoción moral mi sistema nervioso estaba excitado”.
Esta posición psíquica, de suponer enemigo al semejante, es muy característica de una posición fóbica. En relación a este señalamiento, se han realizado estudios médicos donde se observa que las personas que sufren agorafobia y trastornos de pánico registran mayor riesgo de padecer alergias.
En un estudio realizado en el Hospital del Mar de Barcelona, por el Dr. Bulbena, que comparó un grupo de personas que sufría trastornos de ansiedad (agorafobia, trastornos de pánico) con un grupo de pacientes sin ninguna enfermedad psiquiátrica, se pudo observar que los primeros presentaban con una mayor frecuencia las enfermedades somáticas mencionadas, 6,1 veces más alergias.
Los otros, nuestras relaciones, también forman parte del ambiente en el que vivimos, son nuestra mayor fuente de Goce y nuestra mayor fuente de displacer, se habla en muchas ocasiones de relaciones tóxicas. La Medicina Medio Ambiental, además de ocuparse de que estemos expuestos lo menos posible a sustancias nocivas, también debe tener en cuenta que vivimos entre otros humanos, y que a veces reaccionamos frente a ellos como las viejas reacciones antígeno-anticuerpo, con intolerancia. Postulamos, por tanto, que a la sustancia, como decía Trousseau, se le debe añadir además un determinado estado psíquico, una posición psíquica determinada. Cuando me afecta el exterior de manera tan particular, quizás es porque el exterior impacta en un proceso íntimo, psíquico. Por eso es importante tener en cuenta los factores psíquicos.
Estas operaciones que hemos señalado, constitutivas del sujeto: la alienación y la separación, podríamos decir que se reactualizan en psicoanálisis. Cuando estos pacientes realizan un tratamiento psicoanalítico, hemos observado que a medida que el sujeto realiza las operaciones de aceptar la semejanza con el otro, y también diferenciarse del otro, sin que estas diferencias sean motivo de intolerancia, se torna diferente también la tolerancia de su sistema inmune a sustancias inocuas o a concentraciones bajas de sustancias tóxicas.
Dra. Alejandra Menassa de Lucia. Médico Internista. Psicoanalista. N.C: 50353.
 PONENCIA PRESENTADA EN EL SEXTO CONGRESO DE MEDICINA AMBIENTAL ORGANIZADO POR LA FUNDACIÓN ALBORADA Y LA FUNDACIÓN VIVO SANO.http://sensibilizacioncentral.info
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Un comentario el “EL PAPEL DE LO PSÍQUICO EN LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE ( y II)

  1. Como teoria, es eso ,una teoria. Però realmente curioso que sea la teoria psicoanalítica, cuando hace años se trabaja más con otras más completas dadas las circunstàncias personales-laboral-familiar, en una conyuntara socio- política- ambiental -laboral tambien muy variable. No deja e sorprenderme que una visión de “internista” se decante más por ese mundo de la psique que tubo su culminacion en el siglo pasado, que por la investigación fisiològica y más. Si queremos ser rigurosos, tendrìamos que hablar de experièncias de grupo. Grupo de “personas” que sufre de SQM. después de estudiar todas las posibles variantes que afectan, en vez de ejemplos de “individuos” particulares.(tipo psicoànalisis).

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