COMO NOS AFECTA EL EXCESO DE MEDICAMENTOS (I)

medicamentosSeguro que alguna vez has pensado a cuento de que tenemos que tomar tanta medicación, pero sobre todo como puede afectarnos ese exceso de sustancias químicas en nuestro organismo, a menudo ni siquiera el médico nos advierte de los riesgos que conlleva. En el caso de nuestras enfermedades, por un lado nos utilizan como conejillos de indias probando y probando a ver que pasa…

!Que normalmente no pasa nada!…Bueno, quiero decir.
En otras nuestro peregrinaje a través de infinidad de consultas medicas, sólo nos conduce a almacenar medicamentos como si fueran galletas, aunque sólo sea como mejor método para callarnos la boca y darnos por bien atendidas, prueba irrefutable de que nos comprenden y escuchan, aunque casi siempre… ES MENTIRA.
Pareciera que como histéricas que somos cuanto más cargaditas de recetas salgamos de la consulta, más contentas vamos a estar. !Es penoso, de verdad!
Precisamente el hígado es uno de los órganos que más cargamos con ese exceso de sustancias en nuestro débil organismo.
Los medicamentos y el hígado
Liz Highleyman
Traducción de Clara Maltrás
 
Muchas sustancias—se calcula que cerca de 1.000—pueden dañar el hígado. Entre ellas, se incluyen medicamentos con y sin receta, drogas ilegales y remedios a base de plantas medicinales. En el peor de los casos, la toxicidad medicamentosa puede causar insuficiencia hepática aguda, la cual requiere untrasplante de hígado y en ocasiones resulta mortal. De hecho, la toxicidad medicamentosa es la primera causa de insuficiencia hepática aguda, y la toxicidad hepática (hepatotoxicidad) es la razón más común por la que se retiran ciertos medicamentos del mercado. Aunque los casos de lesiones hepáticas graves como
resultado de los fármacos son raros, el riesgo es más elevado en personas con hepatitis B ó C.
Cómo dañan los medicamentos el hígado
Después de ingerir los medicamentos por vía oral, éstos son transportados en el torrente sanguíneo desde los intestinos al hígado, donde se metabolizan o descomponen en sustancias químicas activas y productos derivados (metabolitos). Algunos de estos metabolitos resultan tóxicos para el hígado. Finalmente, los derivados se excretan en la bilis y se eliminan mediante las heces o la orina. Las sustancias químicas modificadas son transportadas por las enzimas hasta el hígado (estas enzimas no deben confundirse con las enzimas hepáticas, como la ALAT y la ASAT, que se determinan en las pruebas de función hepática).
Una familia de enzimas, conocida como sistema del citocromo P450 (CYP450), desempeña un importante papel en el metabolismo de los fármacos; algunas de estas enzimas—CYP3A4, CYP2D6 y CYP2C9/10—procesan la mayoría de los medicamentos con receta.
Las interacciones pueden aparecer cuando un fármaco (o una planta medicinal, e incluso un alimento como el jugo de pomelo o toronja) acelera o ralentiza el metabolismo de otro. Si una sustancia inhibe las enzimas CYP450, se ralentiza el procesamiento de los fármacos y los niveles de medicamento en el cuerpo pueden aumentar demasiado, intensificando la toxicidad y los efectos secundarios. Si la sustancia estimula laproducción de las enzimas CYP450, se acelera el metabolismo de los fármacos y éstos se eliminan demasiado deprisa, haciendo que las concentraciones de medicamento caigan hasta niveles ineficaces. Si se metabolizan múltiples fármacos a través de una vía compartida, puede producirse un bloqueo del metabolismo, ya que todos los fármacos compiten por las mismas enzimas CYP450.
Algunos medicamentos, como el paracetamol (Tylenol) son dañinos para el hígado a partir de ciertas dosis. Casi todos los demás (como la isoniazida, que se toma para tratar la tuberculosis) son más imprevisibles o “idiosincráticos”, y solamente causan daños hepáticos ocasionalmente a algunas personas. Ciertos fármacos destruyen las células hepáticas (necrosis hepatocelular) y ocasionan lesiones hepáticas agudas.
Otros, como la eritromicina y determinados esteroides, pueden obstaculizar el flujo biliar, causando coléstasis. Algunos producen daño hepático crónico, cirrosis, hipersensibilidad o reacciones alérgicas, acumulación de grasa en el hígado (esteatosis), reacciones inmunitarias o lesiones en los vasos hepáticos.
Determinados medicamentos pueden ocasionar incluso tumores en el hígado.
¿Quién tiene riesgo de sufrir hepatotoxicidad?
Cada persona tiene su propio ritmo para procesar los medicamentos: algunas los metabolizan con rapidez y otras lentamente. Estas diferencias son principalmente genéticas; por ejemplo, algunas personas tienen menos enzimas CYP450 que otras. Es posible que en un plazo muy corto se utilicen ampliamente pruebas farmacogenéticas capaces de determinar cómo metaboliza los fármacos cada persona. Otros factores—como fumar cigarrillos, beber alcohol y comer determinados alimentos—también influyen en el metabolismo.
Las investigaciones sugieren que las mujeres son más propensas a sufrir hepatotoxicidad medicamentosa, quizás porque tienen un peso medio más bajo. Asimismo, los niños y ancianos tienden a metabolizar los fármacos más despacio. Debido a estas variaciones, una dosis que resulta adecuada para una persona puede ser demasiado alta o baja para otra.
Las personas que ya tienen enfermedad hepática—por ejemplo, a consecuencia de la hepatitis B o C o al abuso del alcohol—son más proclives a sufrir hepatotoxicidad medicamentosa. Los pacientes con daño hepático pueden tener niveles inadecuados de enzimas CYP450, y quienes tienen alterado el flujo biliar procesan los medicamentos con menos eficacia. Por este motivo, cuando se padece enfermedad hepática,en ocasiones hay que reducir las dosis de los fármacos.
 
¿Cuáles son los síntomas de la toxicidad hepática?
La toxicidad hepática grave puede ocasionar insuficiencia hepática aguda y súbita, la cual puede producir encefalopatía (disfunción cerebral), dificultades de coagulación sanguínea e incluso la muerte. Pero la mayoría de los casos de toxicidad hepática son menos graves. El síntoma más común de la hepatotixicidad es la elevación de las enzimas hepáticas, como la ALAT y la ASAT, las cuales pasan a la circulación anguínea cuando las células del hígado están dañadas. Cuando se toman medicamentos que son procesados por el hígado es normal tener un poco elevadas las enzimas hepáticas, pero un incremento dos o tres veces mayor del margen normal (0-48 iu/l en hombres y 0-42 iu/l en mujeres) debe ser motivo de preocupación. Una elevación que sea cinco veces mayor del límite máximo normal (toxicidad de grado 3) indica toxicidad hepática grave. Sin embargo, la concentración de enzimas hepáticas no es el único indicador definitivo de hepatotoxicidad, ya que algunas personas experimentan daños hepáticos a consecuencia de los fármacos sin tener muy elevados los niveles de ALAT o ASAT.
La hepatotoxicidad leve o moderada a menudo es asintomática, pero algunas personas sufren náuseas, pérdida del apetito, fatiga, picazón (prurito), dolores musculares y articulatorios o molestias abdominales. La toxicidad medicamentosa que causa coléstasis puede provocar un aumento de la bilirrubina, un pigmento que se libera cuando el hígado procesa los glóbulos rojos. Esto puede provocar ictericia (con síntomas como color amarillento en la piel y el blanco de los ojos), oscurecimiento de la orina y aclaración de las heces. Con frecuencia es difícil distinguir la toxicidad medicamentosa de otros tipos de daño hepático, ya que los síntomas y los resultados de las pruebas diagnósticas son muy semejantes en ambos casos.
Para poder diagnosticar la hepatotoxicidad medicamentosa, es importante determinar la relación entre el momento en que se elevaron las enzimas o aparecieron otros síntomas y el momento en que se empezó atomar el fármaco. Los síntomas suelen aparecen en los primeros días que se empieza a tomar un nuevo medicamento y normalmente se estabilizan con el tiempo. Sin embargo, en algunos casos (por ejemplo, con la isoniazida o determinados antibióticos), la toxicidad hepática puede aparecer tras un largo período,incluso meses después de estar tomando una medicación. El modo más seguro de determinar si unmedicamento es la causa de los síntomas hepáticos es comprobar si los síntomas desaparecen cuando sedeja de tomar el fármaco y empeoran cuando se reanuda la medicación.
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