Yo tengo fibromialgia, la fibromialgia no me tiene a mi

vencerYo visito a mi reumatólogo, aproximadamente cada tres o cuatro meses, porque aparte de fibromialgia, tengo una Espondiloartropatía Seronegativa Indiferenciada que requiere exámenes de laboratorio, control y validación de los medicamentos. Siempre en cada visita, a parte de conversar sobre mi estado, el médico me toma la presión arterial (lo cual duele muchísimo) y me examina toda (abdomen, articulaciones, manos, piernas, pies, etc.). Quienes asisten al reumatólogo saben que luego que salimos del consultorio, nos sentimos adoloridos y extenuados, ya que con el examen físico, el médico ejerce tanta presión en muchas áreas del cuerpo, que en consecuencia quedan resentidas. Muchas veces, luego de la cita médica, realmente ya no puedo hacer nada mas ese día, y solo me queda recostarme para descansar. Al cabo de un rato me siento un poco mejor; podría decir que en mi escala de 1-10, de un dolor de 7-8 luego de la cita con el médico, quedo quizás como en 5-6, luego del descanso.

 Esto puede hacerte pensar que ya estás mejor y que puedes hacer otras cosas. Pero… ¡OJO! No siempre es así.

 Luego de mi última cita médica, llegué a mi casa, me recosté una hora, y mis hijos decidieron ir al cine a ver una película de terror (que por cierto me fascinan), y me invitaron, lo que acepté gustosa, porque quería ver esta película en particular. La verdad es que no disfruté tanto la película como pensé que lo haría, y mientras estaba en el cine, en medio de las escenas de terror, empecé a sentir espasmos musculares muy dolorosos, y cuando llegué a casa me tuve que tomar un relajante muscular de urgencia, porque no aguantaba los dolores. Esto no me pasa normalmente; por lo general puedo sentir cuando mi ánimo o mi cuerpo no están en disposición para ver este tipo de películas, y por lo tanto, lo evito. Pero en esta ocasión, el pequeño descanso me dio la falsa sensación de estar razonablemente bien como para tolerarlo, cuando en realidad no era así.

 Quienes sufrimos de fibromialgia, con frecuencia solemos extralimitarnos en nuestras actividades físicas y sociales, porque a veces, cuando hacemos un alto y tomamos un descanso de una o dos horas, tenemos la percepción de que hemos recuperado algo de fuerza y perdido algo de dolor. Y esta puede ser una sensación efímera e irreal. Por mas que conozcamos nuestro cuerpo, esto puede pasarnos de vez en cuando. Sin embargo, eso no significa que debamos aislarnos dentro de una burbuja y dejar de vivir y disfrutar de las cosas que nos brindan placer. Solo significa que tenemos que ser cuidadosos, si no queremos tener que pagar caro por cada cosa.

 Así como sabemos que una visita al reumatólogo nos va a dejar inservibles, también sabemos que hay otros estímulos que nos pueden provocar malestar o dolor, o desencadenar una crisis, como ir de compras a un mall o al supermercado, el día de limpieza, ir a bailar, realizar muchos mandados en un mismo día o una jornada de trabajo muy larga y estresante; pero cuando se trata de actividades obligatorias, que no podemos segmentar o que deseamos hacer porque simplemente nos proporcionan diversión, como yo lo veo, tenemos tres opciones:

  •  Tal vez podamos evitarlo, postergarlo o pedirle a otro que lo haga, aunque probablemente no siempre sea posible.
  • Podemos hacer lo que tenemos que hacer, quizás de una forma mas lenta o con mas calma y enfrentar posteriormente las conocidas consecuencias, con un día en cama o tomando medicamentos.
  • Podemos ser proactivos. Por ejemplo, yo se que cuando decido realizar la limpieza, me voy con el gusto y por lo general me extralimito. Así que antes de empezar, me tomo un relajante muscular como profilaxis; de esta forma sé que cuando termino, me doy un baño caliente y me acuesto tranquila, con la situación bajo control. Esto no evita el malestar al 100%, pero al ir por delante, la intensidad del dolor puede ser menor. (Obviamente esta opción no aplica para cada situación de nuestras vidas, sino solamente para aquello que sabemos que nos puede desencadenar una crisis)

 Creo que todos los días nuestro cuerpo cambia y experimentamos nuevas situaciones, o nos damos cuenta que ya no manejamos algunas circunstancias como hasta ahora lo habíamos hecho; es decir, que a diario nos toca aprender a contrarrestar los efectos que la fibromialgia causa en nuestras vidas. Quizás, yo ya no tolere con tanta facilidad las películas de terror y me toque hacer algo al respecto si no quiero dejar de verlas. Tal vez, la próxima vez que vaya a ver una película de terror, me tome el relajante muscular antes de salir de casa hacia el cine.

 Sencillamente, me rehúso a tener que renunciar a aquello que me gusta, y que de alguna manera me brinda diversión y entretenimiento. Esas cosas forman parte de la vida y no tenemos porque abandonarlas. Es cuestión de encontrar soluciones y si algunas veces no logramos encontrarlas, entonces será cuestión de aceptar las consecuencias, si es que deseamos seguir haciendo lo que nos gusta, a pesar de todo.

Yo tengo fibromialgia, la fibromialgia no me tiene a mi.

 http://fibromialgico.blogspot.com.es/

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