5 Cambios en la dieta que me ayudaron a superar el Síndrome de Fatiga Crónica.

cafeDespués de haber tenido el Síndrome de Fatiga Crónica (CFS) desde que tenía 18 años, he incursionado en muchos caprichos nutricionales y dietas especiales en mi vida. Ahora, habiendome recuperado, puedo decir que hay un par de consejos en la dieta alimenticia que yo siempre recomiendo a la gente considerar si tienen esta enfermedad frustrante.

1. Aceite de linaza, que preciosidad!

Comencé a tomar linaza aceite años atrás, y ahora realmente siento la diferencia cuando no la tomo. Puedo tomar 1.000 mg de aceite de linaza al día, y todos los ácidos grasos omega-3 y 6s-son fabulosos para hacer que la sangre fluya y alivie las articulaciones. También se puede comprar en botella y usarlo en las recetas, lo uso en gachas de avena, en batidos, sopas, lo que sea. Es una criatura versátil.

2. Quita el café.

Por amor de Dios, yo sé que huele bien, pero sabes que estarías mejor sin él. Sydney, donde vivo, tiene una floreciente cultura del café y es tan difícil de resistir, pero incluso el descafeinado me hace sentir nerviosa y me da un bajón enorme después. No seas tan rigurosa sin embargo, házlo gradualmente y no seas demasiado dura contigo misma. El SFC (Síndrome de Fatiga Crónica) es suficientemente malo. El té de manzanilla y el chai de diente de león son sustitutos increíbles.

3. No busques la comida chatarra.

 Lo sé, es una tontería. He estado allí. Si no tienes la energía para comer bien en absoluto, es probable que vayas a la comida chatarra fácil, la que no tienes ni siquiera qué cocinar: papas fritas, chocolate, pan y queso. Tu cuerpo sabe que estás fuera de lugar, tu mente te está diciendo constantemente que estás enferma, así que se lo merece, ¿no? Pero tal vez trates de sustituir el chocolate con una pieza de fruta de vez en cuando. Algunos podrían argumentar que la fruta es todavía bastante dulce, pero está llena de nutrientes y tiene que ser mejor que lo que tienes en tu mano ahora mismo.

4. Limita el consumo de lácteos.


Nunca he tenido grandes problemas con los productos lácteos, pero mi energía se ha disparado desde que renuncié a ellos. Mi piel es más clara y soy capaz de moverme más durante el día. No está nada mal para una ex enferma de SFC! Trata de sustituir la leche de vaca con leche de arroz o leche de almendras, por ejemplo (no las comerciales, haz las tuyas tu misma). El Yogur de coco es totalmente libre de productos lácteos y es lo más cercano que tenemos al cielo en la tierra a través de los alimentos. Confía en mí- te sentirás mejor.

5. Cóme tus verduras.

Sí, es trillado pero bueno, y no tiene por qué ser aburrido. Hay trucos para incluír más más verduras en tu dieta. En mi peor momento con el SFC, estaba durmiendo durante aproximadamente 22 horas al día y comía poco. Incluso la idea de sentarme a comer era insondable, no me importaba comer alimentos sólidos. Hay algunas recetas deliciosas con vegetales para sopas, jugos y licuados. Esta era más o menos la única forma en que podía soportar la comida, y siguen siendo mi base energética cada día.

Estos son sólo cinco trucos que funcionan para mí, pero tienes que ser paciente y encontrar lo que funciona mejor para ti. Si estás sufriendo de síndrome de fatiga crónica, la inversión en una buena nutrición es una de las cosas más amables que puedes hacer por ti mismo. Me encantaría escuchar de ti acerca de tus experiencias mientras estés en el proceso.

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