Fibromialgia: Controlando su dolor (y II)

pastillitasCambie sus hábitos de dolor: Es fácil caer en el hábito de tomar más medicamentos o de mantener comportamientos insalubres, tal como beber alcohol, para escapar del dolor. Si responde que “sí” a cualquiera de las preguntas siguientes, debería pensar en nuevas maneras de controlar su dolor.

• ¿Termina los frascos de medicamentos más rápidamente de lo habitual?
• ¿Pasa mucho tiempo en cama, aparte del tiempo habitual para dormir?
• ¿Cancela planes hechos con anterioridad, a última hora, debido al dolor?
• ¿Bebe alcohol para aliviar su dolor?
• ¿Habla sobre el dolor o la artritis durante gran parte del tiempo?

El cambio de hábitos para lidiar con el dolor le ayudará a sentirse mejor. Un modo de efectuar este cambio es haciendo algo positivo para sustituir un mal hábito. Refuerce su cambio de conducta gratificándose cada vez que haga algo positivo; quizás pasando algún tiempo extra en alguna actividad relajante o tomándose 10 minutos adicionales para leer el diario por la mañana. Hable de estos hábitos con su doctor, enfermera o profesional de salud especializado en el control del dolor. Pida información sobre otras técnicas para controlar su dolor.

Efectúe un plan de control del dolor: Elabore un listado de sus propios métodos para controlar el dolor, para ayudarle a descubrir aquellos que le funcionen mejor. Colabore con su equipo de proveedores médicos para crear su plan, basado en la guía que proporcionamos a continuación.

PLAN DE CONTROL DEL DOLOR

Pegue su plan donde pueda verlo para acordarse de usarlo a menudo.

Información para el plan de control del dolor:
• Medicamentos: Tipo de medicamentos que tomo, cuándo los tomo, qué cantidad tomo.
Ejercicio: Tipo de ejercicios que hago, cuándo los hago y con qué frecuencia.
• Reposo: Cuándo reposaré completamente, cuándo reposaré ciertas articulaciones específicas y cuándo utilizaré mis tablillas / férulas.
• Tratamiento con calor, frío y/o masajes: Cuál haré y cuándo lo haré.
• Relajación: Formas de relajación que practico y frecuencia con que las practico.
• Otros hábitos de salud: Algunos hábitos saludables que mantengo.
• Preguntas para el personal médico.
Recursos y servicios con los que puedo contar para mi asistencia:
• Mi oficina local de la Arthritis Foundation: http://www.arthritis.org/espanol
• Mi doctor: nombre, dirección y teléfono.
• Mi fisioterapeuta y/o terapeuta ocupacional: nombre, dirección y teléfono.
• Farmacéutico, nombre, dirección y teléfono.
• Otros miembros de mi equipo de salud.
• Otros recursos que pueden ayudarme.

Tome los medicamentos correctamente
Existen numerosos tipos de medicamentos que pueden ayudarle a controlar el dolor que produce la artritis. Su médico le puede recomendar algunos de estos fármacos según su tipo de artritis, la intensidad de su dolor y otros factores. Para obtener una información más detallada sobre medicamentos específicos, solicite un copia gratuita de “Arthritis Today’s Drug Guide”, llamando al número 1-800-283-7800 con menú en español, o visite el sitio de la Arthritis Foundation en español.

A continuación, puede encontrar un breve listado de fármacos que podrían serle útiles para aliviar su dolor.
1. Los analgésicos son medicamentos que ayudan a aliviar el dolor. Algunas de estas medicinas también podrían reducir la inflamación. El acetaminofeno (Anacin, Excedrin y Tylenol) es un ejemplo de un analgésico que brinda alivio temporal al dolor común de la artritis, pero no disminuye la hinchazón o la inflamación. Se obtiene sin receta médica y un gran número de médicos considera el acetaminofeno como el tratamiento inicial de preferencia para el dolor generado por una osteoartritis leve o moderada, que es la forma más común de artritis.

2. Los medicamentos anti-inflamatorios no esteroides (AINE) ayudan a reducir la rigidez y la hinchazón, al mismo tiempo que podrían disminuir el dolor articular. Los AINEs inhiben la producción de prostaglandinas, que son sustancias químicas del organismo que producen inflamación y en consecuencia, la aparición de mensajes de dolor enviados al cerebro. Ejemplos de AINEs son la aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno. Los AINEs están disponibles tanto como medicamentos de venta libre como por receta médica. Estos fármacos pueden causar efectos secundarios como indigestión, úlceras, posibles hemorragias gastrointestinales, paro cardiaco y derrame cerebral.
Una nueva clase de AINE’s, denominada inhibidores COX-2, podría presentar menos efectos secundarios digestivos. Consulte con su médico para determinar cuál medicamento es el más indicado para usted, según su historia clínica.

3. Los corticosteroides son medicamentos relacionados con una hormona natural del organismo denominada cortisol. Los científicos han desarrollado formas sintéticas de cortisol que se pueden tomar en forma de píldora o como inyección directamente en las articulaciones u otros tejidos. Estos fármacos ayudan a aliviar el dolor al bajar la inflamación del área afectada. La administración de inyecciones de corticosteroides debe vigilarse cuidadosamente, ya que su uso excesivo podría producir efectos adversos. Usualmente, las inyecciones articulares no se deben administrar con más frecuencia que cada tres meses, para evitar complicaciones. Su doctor supervisará los posibles efectos secundarios mientras se encuentre bajo tratamiento oral o inyectable de corticosteroides.

4. Los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME) a menudo se utilizan para controlar dolencias inflamatorias tales como la artritis reumatoide o condiciones afines, de esta manera, reducen el dolor de las articulaciones. Estos medicamentos pueden requerir varias semanas o meses antes de que empiecen a surtir efecto. Ejemplos de FARME’s incluyen el metotrexato, la hidroxicloroquina, la azulfidina, la zatioprina, la leflunomida, entre otros.

5. Los modificadores de la respuesta biológica, también llamados medicamentos biológicos, se utilizan para reducir la inflamación generada por la artritis y en consecuencia disminuirán la intensidad del dolor. Los siguientes medicamentos modificadores de la respuesta biológica han sido aprobados por la FDA, (Food and Drug Administration), para el tratamiento de la artritis reumatoide: el etanercept (Enbrel), el infliximab (Remicade), la anakinra (Kineret), el adalimumab (Humira), el abatacept (Orencia), el rituximab (Rituxan), el último agente biológico que ha sido aprobado por la FDA es el golimumab (Simponi). Estos medicamentos ayudan a disminuir el dolor al reducir la inflamación, mientras limitan el deterioro de las articulaciones, acciones similares a las de los FARME’s. Sin embargo, existe mayor riesgo de contraer infecciones mientras se utilice esta clase de medicamentos.

6. Los antidepresivos podrían ayudarle para aliviar la depresión que a menudo se asocia con la presencia de dolor crónico. Algunos medicamentos antidepresivos también producen efectos analgésicos. Una clase de antidepresivos, son los medicamentos tricíclicos, como la amitriptilina (Elavil, Endep) y la notriptilina, se recetans a menudo para el tratamiento del dolor crónico ocasionado por la fibromialgia. El duloxatin (Cymbalta) contiene propiedades antidepresivas y analgésicas. La función de estos fármacos es la de alterar las sustancias químicas en el cerebro y en la médula espinal. Estos compuestos químicos se encuentran relacionados con los problemas del sueño y con la sensibilidad al dolor. La habilidad de estos medicamentos para mejorar la calidad del sueño podría también ayudarle a reducir el dolor.
Otros tipos de antidepresivos tales como los inhibidores selectivos de serotonina incluidos el fluoxetine (Prozac), la paroxetina (Paxil) y la setralina (Zoloft), se utilizan, en ciertas ocasiones, para ayudar a personas con artritis a romper el ciclo de dolor y depresión. De igual manera, pueden mejorar el estado de ánimo y la respuesta emocional hacia el dolor.

7. Los calmantes para el dolor de uso externo (tópicos) pueden temporalmente aliviar el dolor de la artritis. Estas cremas, ungüentos y atomizadores se aplican directamente en la piel sobre el músculo o la articulación afectada. Algunos calmantes tópicos pueden contener combinaciones de salicilatos, irritantes de la piel y anestésicos locales que alivian el dolor en un área específica.
Los salicilatos disminuyen la capacidad de las terminales nerviosas de la piel para sentir dolor. Los irritantes estimulan las terminales nerviosas de la piel para causar sensaciones de frío, calor o picazón, que distraen la atención del dolor real.
Otras cremas de uso externo, de venta libre, contienen capsaicina, que es el ingrediente químico que hace que el ají o chile tenga un sabor “picante”, pueden utilizarse ya sea por sí solas o junto con otros medicamentos para el alivio temporal del dolor. Cuando se aplica debidamente en la articulación afectada con artritis, este medicamento suele comenzar a actuar en una o dos semanas a partir de la primera aplicación. Actúa disminuyendo una sustancia presente en los nervios que envía señales de dolor al cerebro. Algunas personas al principio pueden sentir una sensación de ardor donde se aplica la capsaicina, pero esta suele desaparecer tras varias aplicaciones.

8. Los opioides y otros analgésicos fuertes tradicionalmente se recetan para aliviar el dolor intenso y para tratamientos a corto plazo. Pero algunos doctores consideran que un control cuidadoso con este tipo de fármacos puede resultar eficaz al tratar el dolor crónico. Los opioides como la morfina y la codeína, reducen el dolor al bloquear las señales en camino al cerebro.

9. Los relajantes musculares, tales como la ciclobenzaprina o el carisoprodol, pueden ayudar a reducir el dolor al disminuir la presencia de espasmos musculares, que en algunos casos provocan las señales de dolor. Sin embargo, estos medicamentos pueden usarse únicamente por un periodo de tiempo corto.

10. Los bloqueadores nerviosos son inyecciones que contienen fármacos anestésicos (similares a las que usan los dentistas) que se inyectan directamente en los nervios del área adolorida. También pueden ayudar a aliviar el dolor de un nervio, tendón, ligamento o músculo. Los bloqueadores nerviosos no son tan eficaces para un tratamiento de dolor a largo plazo debido a que actúan sólo por un tiempo limitado. Además pueden causar debilidad temporal de los músculos.

11. Los anticonvulsivos, tales como la gabapentina (Neurontina), son medicamentos que han sido usados para el control y tratamiento de convulsiones, sin embargo, se ha descubierto que pueden ser beneficiosos en el tratamiento de ciertos tipos de dolor, especialmente aquel causado por distrofia de los nervios. La pregabalina (Lyrica), que también ha sido empleada para el tratamiento de convulsiones y de dolor de los nervios asociado con herpes (culebrilla) y con diabetes, fue aprobado recientemente por la FDA, para el tratamiento de la fibromialgia. Otros ejemplos son la carbamazepina, la fenitoína, el valproato y el clonazepam.

Anuncios
de fibromialgiamelilla Publicado en Dolor Etiquetado

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s