LA FIBROMIALGIA AL COMPLETO (VII)

Impacto de la Fibromialgia (y II)

conciliar_vida_familiar_y_laboral2. Impacto familiar

En la actualidad no existen trabajos que estudien el impacto que la FM supo­ne en el ámbito familiar. Sin embargo, las y los pacientes informan del dese­quilibrio familiar que este problema ocasiona244 poniendo en riesgo el mante­nimiento y calidad de sus relaciones en este contexto. En nuestro ámbito, por tanto, seguimos desconociendo cuatro aspectos fundamentales:

  • Grado de disrupción familiar desde el punto de vista psicoafectivo,asociado a la FM (previo o posterior a su aparición).
  • Cargas familiares secundarias a la aparición de la FM (cambio de roles en los componentes de la familia, redistribución de tareas, pér­dida de rol, etc.).
  • Pérdidas económicas familiares.
  • Patrón de conducta familiar en relación con la FM y su repercusión.

No se disponen de estudios sobre la repercusión en las personas cuida­doras de pacientes con FM y es difícil extrapolar directamente a las mismas los resultados de las investigaciones disponibles sobre cuidadores de pa­cientes crónicos y/o terminales. En algunos casos el alto grado de depen­dencia del paciente aconsejará la inclusión de la figura del cuidador en los planes de atención que se establezcan, abarcando aspectos relacionados con la atención a la persona cuidadora, valorando sus necesidades (índice de es­fuerzo del cuidador)269 y previniendo la aparición de problemas ya sean de esfuerzo o de índole psíquica. Se requiere un mayor desarrollo en investiga­ción que oriente sobre qué grupos de pacientes y personas cuidadoras se debe intervenir y cuáles deben ser estas intervenciones.

3. Impacto laboral

En términos globales, los problemas musculoesqueléticos constituyen una de las principales causas de incapacidad temporal en nuestro país. Dada la elevada prevalencia de la FM y su mayor frecuencia en la edad produc­tiva, sus repercusiones laborales son importantes. Aunque existen pocos trabajos con información específica sobre FM y están centrados en deter­minadas zonas geográficas, cabe destacar que en un reciente estudio reali­zado en Cataluña las personas con FM presentaron una media anual de
21 días de trabajo perdidos debido a este problema. En torno al 30% de las personas con FM estudiadas, tenían una pensión por incapacidad per­manente antes de la edad de jubilación, frente al 9,5% del grupo de com­paración (personas con problemas médicos que acudían a varios centros de atención primaria). Los costes indirectos asociados supusieron el 81% del total de costes ocasionados por la FM. En otro trabajo realizado en nuestro país272 el 43,2% de los pacientes evaluados no estaba en activo en el momento del estudio y, de entre ellos, el 77,6% había trabajado antes. De estos últimos, en torno al 67% informaron que la FM fue la causa de la interrupción del trabajo.

Los datos obtenidos en los dos estudios anteriores muestran que el porcentaje de bajas por incapacidad temporal y el número de días de baja por enfermedad es de 3-4 veces superior a otros trabajadores. Sin embargo,existen discrepancias en los porcentajes de incapacidad permanente por FM, situándose en torno al 12% en algunos trabajos2,  y al 30% en otros271. En cualquier caso, en estos trabajos realizados en nuestra pobla­ción, los porcentajes de personas con FM en activo están en el rango de los
obtenidos en otros países, según un estudio de revisión de la literatura que lo sitúa entre un 34% y un 77%

El impacto laboral de la FM parece estar fuertemente influido por la comorbilidad psicopatológica (ansiedad y depresión), siendo una reali­dad encontrada también en otros contextos en relación con la presencia de depresión274. Otros estudios demuestran que el número de manifestaciones clínicas, la comorbilidad asociada, la intensidad de la fatiga, pero, sobre todo, el trabajo sedentario, caracterizan al grupo de pacientes con FM en si­ tuación de incapacidad temporal272. En el estudio de revisión antes mencio­nado la incapacidad para el trabajo secundaria a FM se observaba entre las personas más jóvenes, con mayor comorbilidad, peor capacidad funcio­nal, peor autoeficacia en el manejo del dolor, mayor percepción de interfe­rencia de la sintomatología y mayor intensidad del dolor.

Podemos concluir, por tanto, que en España las enfermedades muscu­loesqueléticas son una causa importante de incapacidad laboral. Un alto porcentaje de pacientes con FM está en esta situación, aunque no necesa­riamente causada solamente por la propia FM. En relación con los costes totales que supone un problema de salud como la FM, de forma consistente,los de mayor peso son los relacionados con el impacto laboral, en términos de incapacidad laboral, absentismo laboral e incapacidad permanente antes de la jubilación.

En el año 2010 el Instituto de Salud Carlos III ha publicado una Guía médica de valoración de la incapacidad laboral dirigida a médicos de aten­ción primaria en la que se incluye la FM entre las patologías osteomioarti­culares. En ella se recogen recomendaciones para una adecuada valoración de las limitaciones que sufren los pacientes con FM.

4. Impacto sobre el sistema sanitario

Las personas afectas de FM utilizan una gran cantidad de recursos sanita­rios con el consiguiente coste económico. En la actualidad, se ha mostrado el efecto beneficioso del diagnóstico de FM sobre el consumo de recursos sanitarios y, por lo tanto, sobre el coste asociado. En el trabajo de Annemans et al. (2008)276, en el contexto de la aten­ción primaria del Reino Unido, el diagnóstico de FM supuso un descenso significativo en la petición de pruebas, prescripción de fármacos y deriva­ ciones a especialistas, comparado con la tendencia esperada en el caso de que ese diagnóstico no se hubiese realizado, y utilizando como referencia el uso de recursos sanitarios previo al mismo por parte de estos pacientes.

Sólo se observó un incremento inicial sobre lo esperado en el caso de las visitas a atención primaria en el primer año y medio posterior al diagnóstico,pero ese incremento fue seguido de un descenso significativo en torno a los dos-tres años. Todo ello supuso un ahorro debido, fundamentalmente, al descenso del número de pruebas diagnósticas y al descenso de los costes asociados al consumo de medicamentos.Así pues, un mejor conocimiento de la FM puede facilitar un diagnóstico y tratamiento precoces, disminuyen­ do costes sanitarios.

En España existen pocos trabajos sobre este tema, pero los datos ob­tenidos sobre el uso de servicios sanitarios son semejantes, por lo que pue­den servir para situar el impacto en este ámbito. La media anual de visitas a atención primaria por paciente con FM se sitúa entre 8,9, 9,4 y 12,9. En el estudio de Rivera et al277, el coste medio anual por paciente con FM relacionado con las visitas médicas, fue de 847 euros, el asociado a pruebas diagnósticas fue de 473,5 euros y el de sesiones terapéuticas no médicas (fi­sioterapia, masajes, hidroterapia, entre otras) de 1.368 euros. En relación con el consumo de fármacos, el gasto medio anual por paciente se sitúa en­tre 439 euros y 656 euros. En pacientes con FM atendidos en reumato­logía, el coste medio anual por paciente en el año 2006 se ha cuantificado en 9.982 euros, de los cuales, el 32,5% se atribuye al uso de recursos sanitarios(costes directos).

En el contexto de la atención primaria, los costes directos de la FM (visitas médicas, derivaciones, pruebas complementarias y prescripciones farmacéuticas) han sido significativamente mayores que los generados por otros problemas de salud como el trastorno de ansiedad generalizada, sien­do los asociados a la prescripción farmacéutica y a las derivaciones a los es­pecialistas (interconsultas) los de mayor peso279. En ese mismo contexto, al comparar la FM con otra población con problemas médicos, como media, la FM supuso un gasto sanitario anual de 614 euros más por paciente; desta­ca, además, la elevada diferencia en relación con los costes indirectos (labo­rales) que fue de 4.397 euros más por paciente de FM. Así, la media anual de gasto extra por paciente de FM se situó en 5.010 euros. Los costes to­tales en pacientes con Fibromialgia fueron de 8.654 euros por paciente/año(desglosados en 1.677 euros por paciente/año en costes sanitarios directos y 6.977 euros paciente/año en costes sanitarios indirectos). Los costes totales se asociaron significativamente con el impacto percibido de la enfermedad,con la intensidad del dolor y su interferencia en las actividades cotidianas así como con la ansiedad y la depresión.

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