El amor en tiempos de Fibromialgia


3f9dbe513be8ac9553d8e90a4fd92810Hola mis amables lectores, hoy quiero hablarles del amor y como florece o se marchita cual ramo de flores cuando tenemos fibromialgia.

A lo largo de nuestra vida hemos recibido amor de nuestros familiares, pareja o amigos.

Podríamos decir que teníamos una vida con sus altibajos pero feliz, contábamos con todos ellos en  algún momento determinado. Ya fuera para reunirnos  a festejar algo, tomar solo un café para contarnos las penas y alegrías o solidarizarnos  cuando alguien enfermaba.

Y de pronto todo cambio, comenzamos a sentirnos cansados, deprimidos y con dolores sin motivo aparente; a las reuniones o fiestas ya no podíamos asistir, se acabaron los cafés y tampoco podíamos ayudar a cuidar enfermos.

Los comentarios que recibíamos eran muy hirientes y en ocasiones aun lo siguen siendo, al decirnos frases como estas: “Tienes flojera por eso no haces las cosas”, “Crees que durmiendo todo el día vas a solucionar algo”, “No pongas excusas tontas, Mejor dime que no quieres verme en lugar de buscar alguna excusa”, “No se te hace que ya fue mucho tiempo deprimida (o)” , “Sal a distraerte sólo te la pasas encerrada”, “Para todo tienes un pretexto la cosa es no hacer nada”. En fin como estos habrá algunos más que hemos recibido.

Si hubo alguien que se preocupo y nos pregunto que nos estaba pasando, en realidad ni nosotros mismos lo sabíamos. Lo único de lo que podíamos darnos cuenta es que con mayor frecuencia los síntomas aumentaban. Los médicos tampoco sabían  a ciencia cierta cual era nuestro padecimiento, así que, constantemente nos cambiaban el medicamento ya fuera para el dolor, la depresión o el insomnio.

Algún médico tal vez te diagnosticó Trastorno Bipolar, Depresión Mayor, Dolor Muscular o Artritis,  Exceso de Stress y si ya estas viuda (o) o no contabas con pareja se atrevían a decir que era por la falta del mismo. En fin ningún médico lograba ponerse de acuerdo en el diagnostico, mientras los síntomas siguieron su curso y creciendo.

En este largo trayecto perdimos el amor de algunos de nuestros familiares, amigos y tal vez hasta nuestra pareja.

Cuando por fin dieron con el diagnóstico correcto  tratando de aminorar los roces y mal entendidos con los familiares y amigos que perdimos, les informamos que todos nuestros padecimientos ya tenían nombre se llama Fibromialgia. Algunos lograron entendernos, otros nos ignoraron por completo y tal vez hubo quien hasta el habla nos retiro.

Es cuando nuestro estado de animo se torna confuso, agresivo, desilusionante y pensamos “La fibromialgia no solo me quito mi vida, también se llevo con ella amigos y familiares”. Con esto llegan las depresiones y los dolores que en ocasiones hasta nos hacen gritar.

Pero no todo esta perdido, quien nos ama verdaderamente estará siempre a nuestro lado, con fibromialgia o sin ella, nos entenderá y extenderá su mano para apoyarnos ya sea en persona o a la distancia con palabras reconfortantes.

Debemos recordar que tenemos lo más importante NOSOTROS. Hagamos que el amor por nosotros mismos sea tan grande como nuestros dolores y padecimientos.

A las personas que se alejaron de nosotros démosles las gracias pues de alguna u otra forma compartimos tiempos felices, así que, recordemos solo esos bellos momentos. También debemos agradecer a los que aún siguen a nuestro lado ya que su amor hacía nosotros ha sido incondicional tanto  en los buenos y malos momentos han estado ahí para sujetar nuestra mano.

Gracias a mis familiares y amigos a los que se fueron y a los que vendrán muy especialmente a  mi Madre pues juntas luchamos día con día por no rendirnos ante esta enfermedad, a Mi Oppa (mi hijo) que junto con nosotras trata de soportar las envestidas que nos da la fibromialgia, a mi novio por que siempre está a mi lado tomando mi mano y luchando hombro con hombro a mi lado. Al Dr. Alfredo Mendoza que aún que lejos siempre resuelve mis dudas sobre los medicamentos y se ha convertido en un gran amigo. También a mi mejor amigo Jorge que desde siempre ha confiado en mi y tiene las palabras correctas para levantarme el animo y no dejarme vencer y por último a Luis Gerardo (QPD) quién aún me inspira a seguir la lucha, pero él es otra historia que muy pronto les contaré.

Gracias a todos los que me apoyan leyendo, comentando, criticando y compartiendo mis pensamientos, esta es mi forma de enfrentar la fibromialgia.

¿Y tu como la enfrentas? Cuéntame quiero escucharte.

Que tengan un buen día.

http://marianagm1977.wordpress.com/