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CÉLULAS MADRE


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CÉLULAS MADRE, ¿SOLUCIONARÁN TODO?


Aunque existen avances en la comprensión de cómo las células nerviosas se regeneran en algunas zonas el cerebro, prometer que se pueden recuperar completamente las funciones de un cerebro adulto dañado, es falso. Al contrario, hay muchos que se han aprovechado del boom en los estudios sobre células madre para prometer que pueden curar todo con esas células y esto no es cierto, afirmó el científico mexicano Arturo Álvarez Buylla, ganador del Premio Príncipe de Asturias 2011.

“Tiene muchos secretos el cerebro y a veces pensamos que lo sabemos todo y además nuestra visión siempre es optimista y eso no es científicamente objetivo. Las células madre han creado mucha gente que se está aprovechando del boom y del descubrimiento científico para decir que ellos tienen la cura a todo y no solamente pasa en México sino en todo el mundo”, indicó el investigador egresado de la UNAM.

En la actualidad no es seguro realizar regeneración cerebral con células madre porque el nivel de complejidad en las conexiones del cerebro no sólo podrían provocar que nuevas células alteraran funciones cerebrales que están bien (por ejemplo el habla, la vista o los movimientos) sino que también se abriría la posibilidad de perder el control de su crecimiento y generar tumores cerebrales.

Al ser cuestionado sobre las posibilidades reales de recuperación de un cerebro adulto dañado y sobre por qué hay personas que recuperan algunas funciones cerebrales después de una lesión o una enfermedad, Arturo Álvarez Buylla dijo que esto es posible gracias a la plasticidad cerebral, pero no a la producción de una nueva generación de células nerviosas en el cerebro.

“Desde hace muchos años se sabe que el cerebro es plástico y flexible. Algunas regiones pueden tomar hasta cierto nivel las funciones que se pierden cuando hay una lesión, pero hay otras regiones que no se regeneran…Esta flexibilidad existe pero no es absoluta”, precisó.

El científico, que ha realizado estudios en modelos animales como ratones, perros y elefantes, hoy se puede afirmar que el cerebro humano madura mucho más lentamente que los de otros animales, pero que eso se puede considerar una ventaja puesto que hasta los 10 años sigue generando nuevas conexiones y esta capacidad de integración de redes es fuera de común entre los seres vivos.

“De alguna forma, en nuestro cerebro se ha hecho muy lenta la maduración de nuestras neuronas, entonces yo creo que hay dos etapas: una etapa fetal y post-natal que dura hasta cerca de los seis meses o 18 meses, en la que todavía hay algunas neuronas generándose. Después hay una etapa de maduración muy lenta, al menos en la zona del cerebro que nosotros hemos estudiado. Es tan lenta esta etapa de maduración que puede ir más allá de los diez años y en esta etapa alcanza unos grados de complejidad y de integración tan alta que es extraordinaria. Todo esto es posible gracias a la plasticidad en el periodo crítico post natal”, concluyó.El experto en neurogénesis del cerebro de mamífero, quien labora en la Universidad de California en San Francisco, habló así minutos después de exponer sus estudios recientes sobre recambio de neuronas en seres humanos después del nacimiento, como parte de la Semana de la Ciencia y la Innovación 2012, auspiciada por el Instituto de Ciencia y Tecnología del Distrito Federal (ICyTDF).

Los dos primeros años de vida del ser humano todavía hay formación de nuevas células nerviosas en el cerebro y hay un proceso de migración activo de esas células, pero después de esos dos primeros años la formación de nuevas células (que inició desde el desarrollo del feto en el vientre materno) se detiene y comienza un proceso de maduración y especialización de esas neuronas. El recambio de células se frena.
“Tiene muchos secretos el cerebro y a veces pensamos que lo sabemos todo y además nuestra visión siempre es optimista y eso no es científicamente objetivo. Las células madre han creado mucha gente que se está aprovechando del boom y del descubrimiento científico para decir que ellos tienen la cura a todo y no solamente pasa en México sino en todo el mundo”, indicó el investigador egresado de la UNAM.

En la actualidad no es seguro realizar regeneración cerebral con células madre porque el nivel de complejidad en las conexiones del cerebro no sólo podrían provocar que nuevas células alteraran funciones cerebrales que están bien (por ejemplo el habla, la vista o los movimientos) sino que también se abriría la posibilidad de perder el control de su crecimiento y generar tumores cerebrales.

Al ser cuestionado sobre las posibilidades reales de recuperación de un cerebro adulto dañado y sobre por qué hay personas que recuperan algunas funciones cerebrales después de una lesión o una enfermedad, Arturo Álvarez Buylla dijo que esto es posible gracias a la plasticidad cerebral, pero no a la producción de una nueva generación de células nerviosas en el cerebro.
“Desde hace muchos años se sabe que el cerebro es plástico y flexible. Algunas regiones pueden tomar hasta cierto nivel las funciones que se pierden cuando hay una lesión, pero hay otras regiones que no se regeneran…Esta flexibilidad existe pero no es absoluta”, precisó.

El científico, que ha realizado estudios en modelos animales como ratones, perros y elefantes, hoy se puede afirmar que el cerebro humano madura mucho más lentamente que los de otros animales, pero que eso se puede considerar una ventaja puesto que hasta los 10 años sigue generando nuevas conexiones y esta capacidad de integración de redes es fuera de común entre los seres vivos.

“De alguna forma, en nuestro cerebro se ha hecho muy lenta la maduración de nuestras neuronas, entonces yo creo que hay dos etapas: una etapa fetal y post-natal que dura hasta cerca de los seis meses o 18 meses, en la que todavía hay algunas neuronas generándose. Después hay una etapa de maduración muy lenta, al menos en la zona del cerebro que nosotros hemos estudiado. Es tan lenta esta etapa de maduración que puede ir más allá de los diez años y en esta etapa alcanza unos grados de complejidad y de integración tan alta que es extraordinaria. Todo esto es posible gracias a la plasticidad en el periodo crítico post natal”, concluyó.
Arturo Álvarez Buylla
http://www.baires-salud.com.ar/index.html

http://fibromialgiadolorinvisible.blogspot.com.es

LAS CÉLULAS MADRE (y II)


La investigación de las células madre pluripotentes inducidas (IPSC por su sigla en inglés) es muy prometedora para el tratamiento de las enfermedades ya que podría permitir que se trate a un paciente con células madre hechas de sus propios tejidos. Pero el método actual para hacer IPCSs a partir de tejidos involucra un proceso que usa un gen causante de cáncer, paso que puede hacer que los médicos y los pacientes lo piensen dos veces.

Dou dijo que la continuación del trabajo acerca de la Mof podría permitir que se deje de usar ese método potencialmente dañino, pero se necesitará más investigación.

Los investigadores buscarán ahora determinar cómo la Mof marca las estructuras del ADN llamadas cromatinas para mantener partes del genoma listas para el acceso. En las células madre, según han mostrado los científicos, muchas áreas del ADN se mantienen abiertas para el acceso, probablemente porque las células madre necesitan usar su ADN en la producción de muchas de las proteínas que les impiden “crecer” hacia la especialización.

Una vez que una célula madre empieza a diferenciarse, o a convertirse en cierto tipo de célula especializada, algunas partes del ADN se cierran y no son accesibles. Muchos equipos científicos han estudiado este “silenciamiento selectivo” y los factores que causan que las células madre empiecen a especializarse leyendo sólo ciertos genes. Pero pocos son los estudios que han apuntado a los factores que facilitan que la trascripción amplia del ADN preserve la toto potencialidad.

“La Mof marca las áreas que necesitan permanecer abiertas y mantiene el potencial de convertirse en cualquier cosa”, explicó Dou. Este papel crucial en muchas especies está sugerido por el hecho de que el gene para hacer la Mof tiene la misma secuencia en las moscas de la fruta y en los ratones.

“Si una piensa en biología de las células madre, la auto renovación es un aspecto que hace que las células madre sean únicas y poderosas, y la diferenciación es otro aspecto”, dijo Dou. “Ha habido muchos estudios de la diferenciación para hacer células que sean útiles para la terapia en el futuro, pero la célula madre misma es muy fascinante. Hasta ahora la Mof es la única histona acetil transferasa descubierta que sustenta la toto potencialidad de las células madre de embriones”.

Además de Dou, el equipo investigador incluye a su ex colega de post doctorado Xianghi Li, quien trabaja ahora en la Universidad Sandong en China, colegas del Departamento de Bioestadística y Bioinformática en la Escuela Rollins de Salud Pública de la Universidad Emory; y colegas del Laboratorio de Expresión Genética en los Institutos Nacionales de Salud.

FUENTE:Universidad de Michigan

LAS CÉLULAS MADRE (I)


¿Cómo las células madre mantienen su capacidad para convertirse en cualquier tipo de célula en el cuerpo? Y ¿cómo “deciden” abandonar esa cualidad mágica y empiezan a especializarse? Si los investigadores pudieran responder a estas preguntas nuestra capacidad para manejar las células madre en el tratamiento de las enfermedades podría ampliarse enormemente.

Ahora un equipo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan ha publicado un descubrimiento clave que ayudaría a alcanzar esa meta.

En la edición actual de la prestigiosa revista Cell Stem Cell¸la investigadora Yali Dou y su equipo muestran el papel crucial de una proteína llamada Mof en la preservación de la totipotencialidad de las células madre, y en el mecanismo que las lleva a convertirse en células especializadas en los ratones.

Los resultados del equipo muestran que la Mof cumple una misión crucial en la epigenética de las células madre, esto es la ayuda para que las células madre lean y usen su ácido desoxirribonucleico (ADN). Una de las cuestiones clave en la investigación de las células madre es qué mantiene a las células madre en una especie de juventud eterna, y qué les permite que empiecen a “crecer” formando parte de un tipo de tejido específico.

Dou, profesora asociada de Patología y Biología Química, ha estudiado la proteína Mof durante varios años, procurando desentrañar los misterios de su papel en la biología de la célula madre.

La investigadora y su equipo se han concentrado en los factores que añaden etiquetas temporales al ADN cuando está enrollado en torno a pequeños carretes llamados histonas. Para leer su ADN las células deben desenrollar un poco de estos carretes permitiendo que los mecanismos de lectura de genes accedan al código genético y lo transcriban. Las etiquetas temporales agregadas por la proteína Mof actúen como pequeños faros que guían al mecanismo “lector” al sitio apropiado.

“Dicho simplemente la Mof regula el mecanismo central de trascripción, sin ella no puede haber una célula madre”, dijo Dou. “Hay muchas de esas proteínas, llamadas histonas acetil transferasas, en las células, pero sólo la Mof es importante en las células todavía no diferenciadas”.

Dou y su equipo también han publicado estudios sobre otra proteína involucrada en la trascripción del ADN, llamada WDR5, que coloca etiquetas que son importantes durante la trascripción. Pero la Mof parece controlar el proceso que, realmente, permite que las células determinen cuáles genes quiere que lean una función crucial para la totipotencialidad de las células. “Sin la Mof las células madre embriónicas pierden su capacidad de auto renovarse y empiezan a diferenciarse” explicó.

Estos nuevos descubrimientos pueden tener importancia particular para el trabajo sobre las células pluripotentes inducidas, el tipo de células madre que no provienen de un embrión sin que se hacen de un tejido “adulto”.

FUENTE:Universidad de Michigan

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