Alrededor de dos de cada tres pacientes con Fibromialgia padecen síntomas de depresión y trastorno de ansiedad



depresDos tercios de los pacientes con fibromialgia sufren, o han sufrido en el pasado, síntomas de depresión y trastorno de ansiedad, lo que, a juicio de los expertos participantes en una jornada celebrada en el Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles (Madrid), pone de manifiesto la necesidad de abordar esta patología desde un punto de vista multidisciplinar.

Se trata de una patología que afecta, en diferentes grados, a entre el 2 y el 4 por ciento de la población y que se caracteriza por provocar dolor de forma generalizada en todo el sistema musculoesquelético, así como sensación dolorosa a la presión en determinados puntos específicos.

Al principio el tratamiento de la fibromialgia se centraba en sus síntomas, en el dolor muscular y en las articulaciones, pero en los últimos años se ha descubierto que es un proceso complejo que requiere del concurso de diferentes especialistas.

“Los últimos estudios revelan una importante comorbilidad psiquiátrica en muchos de los pacientes con fibromialgia, hasta el punto de que el 64 por ciento han padecido o padecen depresión y el 80 por ciento sufren o han sufrido trastorno de ansiedad; son datos realmente muy reveladores”, ha comentado el psiquiatra del Hospital Universitario Rey Juan Carlos, Eduardo Reguera.

Asimismo, prosigue el especialista, los estudios revelan que muchos de estos pacientes han sufrido eventos adversos en la infancia, así como trastornos emocionales, que tienen escasos recursos frente al dolor y una red social escasa. Asimismo, en muchos casos había importantes síntomas de estrés en el momento de la aparición de la fibromialgia.

“Sabemos que el estrés mantenido en el tiempo está en el origen de muchos casos de fibromialgia, pero también de otras patologías como fatiga crónica, depresiones atípicas o el llamado síndrome de ‘burn out'”, ha recalcado, para informar de que estos pacientes tienen alterado el sistema natural de inhibición del dolor y sufren de una amplificación del mismo, lo que conlleva también una alteración de las funciones cognitivas independientes del estado de ánimo, como la memoria o la atención, lo que a su vez se traduce en una dificultad para la toma de decisiones en la vida diaria.

NUEVAS TÉCNICAS DIAGNÓSTICAS

Ahora bien, gracias al uso de nuevas técnicas como la resonancia magnética funcional o la tomografía ‘SPECT’ se puede hacer un diagnóstico mucho más preciso en cada caso, lo que se traduce a su vez en tratamientos más individualizados y evita posibles errores.

“En el caso de comorbilidad psiquiátrica, es evidente que es necesario valorar la administración de fármacos como antidepresivos, que mejoran el sueño y reducen la sensación de dolor, pero también analgésicos o incluso opiáceos en determinados casos, y todo ello sin olvidar la psicoterapia, que supone también grandes beneficios”, ha señalado el experto.

Por otro lado, añade, existe un elemento que tiene también efectos “muy beneficiosos” a la hora de reducir los síntomas dolorosos de los pacientes con fibromialgia, el ejercicio físico. En este sentido, la jefa asociada del Servicio de Rehabilitación del HURJC, Eva Vaquerizo, ha recordado que el ejercicio no sólo es beneficioso a la hora de reducir el dolor, sino también de mejorar la calidad del sueño, otro de los importantes problemas que tienen que afrontar estos pacientes.

Además, no es necesario realizar deportes intensos para conseguir resultados sino que el ejercicio aeróbico de bajo impacto, como caminar rápido, montar en bicicleta o realizar ejercicios en el agua son las actividades que han demostrado mejores resultados. “En cualquier caso estos pacientes deben concienciarse de que deben realizar al menos 30 minutos de ejercicio aeróbico tres veces por semana, y mantener este esquema con regularidad a lo largo del tiempo”, ha zanjado Vaquerizo.

http://www.telecinco.es/informativos/

Anuncios

Quetiapina para la depresión y el dolor en la fibromialgia


ovejaLa fibromialgia y el trastorno depresivo severo con frecuencia ocurren simultáneamente en el paciente. Una nueva investigación (El fumarato de quetiapina de liberación prolongada para el tratamiento de la depresión severa con síndrome de fibromialgia comórbida: un estudio doble ciego, aleatorizado, controlado, con placebo) sugiere que la droga Quetiapina XR (XR por alivio extendido en inglésha demostrado su eficacia en personas con desórdenes depresivos severos y fibromialgia comórbida.

Un ensayo clínico llevado a cabo durante 8 semanas, doble ciego y controlado, demostró que el grupo que recibió el tratamiento con Quetiapina XR tuvo una mejoría en cuanto a los niveles de depresión, dolor y calidad de vida significativamente mayor que el grupo que recibió el placebo, y además se confirmó que el fármaco Quetiapina fue bien tolerado en términos generales.

Este es el primer estudio de la Quetiapina para estos dos trastornos, por lo que se necesitará más investigación antes de que podamos saber a ciencia cierta qué tan efectiva es, sin resultar mas dañina que beneficiosa.

Actualmente, la Quetiapina se utiliza para tratar esquizofrenia, trastorno bipolar y en combinación con antidepresivos, trastorno depresivo severo. Su asociación con enfermedades psiquiátricas puede favorecer el estigma y la incomprensión de la fibromialgia, pero hay que tener presente que su aparente eficacia en los síntomas de la fibromialgia no significa que ésta sea una enfermedad de origen psicológico.  Por el contrario, se cree que esta droga puede actuar en formas que hacen que sea contrario a la intuición como un tratamiento para la fibromialgia.

En el cerebro, los neurotransmisores llevan mensajes de neuronas (células nerviosas cerebrales) a neuronas a través de receptores especializados. Piense en el neurotransmisor como la llave y el receptor como un candado. Cada receptor está programado para aceptar solamente ciertos neurotransmisores.

Se cree que cuando hay fibromialgia, la acción de ciertos neurotransmisores tiende a ser baja, ya sea porque no hay suficiente de ellos, no hay suficientes receptores, o los receptores no están funcionando correctamente. La mayoría de los medicamentos que se prescriben trabajan aumentando la cantidad de neurotransmisores disponibles en un momento determinado, y por lo tanto hacen que la función del cerebro sea mejor. Los antidepresivos en general, tienen el mismo objetivo.

Sin embargo, la Quetiapina bloquea la acción de ciertos receptores, que resultan ser los receptores de neurotransmisores implicados en la fibromialgia – serotonina, norepinefrina y dopamina.  Sin embargo, aún se desconoce exactamente porqué la reducción de la función de estos neurotransmisores resulta positiva para los síntomas de la fibromialgia; por ahora solo sabemos que el cerebro es una cosa complicada que apenas estamos empezando a entender.

Los beneficios adicionales de la Quetiapina pueden ser:
  • Tiene un efecto sedante que puede ayudar con el sueño;
  • Puede ayudar con síntomas relacionados con la ansiedad;
  • Ya se encuentra en el mercado.

Por supuesto, como todos los tratamientos, éste también tiene algunas desventajas. Entre los efectos adversos:

 

  • Puede causar hipotensión ortostática – vértigo, mareo y desmayo cuando se levanta muy rápido al estar acostado (un descenso de la presión arterial al ponerse de pie), que ya es un problema para algunas personas con fibromialgia;
  • Tiene graves efectos secundarios posibles, incluyendo problemas cardíacos, hiperglicemia y/o diabetes, cambios metabólicos que pueden llevar al aumento de peso y puede dificultar la capacidad del cuerpo para enfriarse cuando hay mucho calor.

Aquí está la información en profundidad sobre la Quetiapina, incluyendo una lista de efectos secundarios: La Quetiapina.  

Una vez más, este es el primer estudio sobre este fármaco para depresión severa y fibromialgia, así que no es probable que su médico le cambie a esta medicación hasta que no se conozca mucha al respecto.

 


Para quienes celebran carnavales en su país, espero que se diviertan en estos próximos días.

Un Gran Abrazo,


La calidad de vida, la depresión y la disfunción sexual en los cónyuges de pacientes con fibromialgia


CAMASOBRE QUÉ HABLAMOS:

El objetivo de un estudio publicado en la revista Rheumatology international fue investigar los efectos de la calidad de vida y el estado psicológico de pacientes con fibromialgia y sus cónyuges en la función sexual.

 ¿Es la disfunción sexual un problema que ha aparecido en vuestra relación de pareja? ¿cómo influye la fibromialgia en la sexualidad de vuestros cónyuges? ¿pensáis que este tema es poco tratado con los especialistas por pudor? Si queréis participar contándonos vuestras experiencias y aún no pertenecéis al grupo ¡adelante, uníos, es gratuito y anónimo!

CARACTERÍSTICAS DEL ESTUDIO:

Se analizaron a 32 pacientes mujeres diagnosticadas con fibromialgia y a sus cónyuges. Treinta parejas casadas se incluyeron en el estudio como grupo de control. Se registraron los datos demográficos de las pacientes con fibromialgia, se utilizó una escala analógica visual para evaluar el nivel de dolor y el Cuestionario de Impacto de Fibromialgia para evaluar el impacto de los síntomas sobre la calidad de vida de las pacientes.

La calidad de vida tanto de las pacientes como del grupo control fue evaluada mediante el Short Form 36 (SF-36) y las variables psicológicas se evaluaron mediante el Inventario de Depresión de Beck (BDI) y el Inventario de Ansiedad de Beck. La función sexual de las mujeres participantes se evaluó mediante el Índice de la Función Sexual Femenina y el Índice Internacional de Función Eréctil (IIEF) para los participantes masculinos.

RESULTADOS:

Algunos de los resultados obtenidos fueron los siguientes:

  • Las puntuaciones del Índice internacional de la disfunción eréctil (IIEF) fueron significativamente menores en los cónyuges de pacientes con fibromialgia que en el grupo control.
  • Las puntuaciones del Inventario de Depresión de Beck (BDI) fueron significativamente mayores en los cónyuges de las mujeres con fibromialgia.
  • Entre los resultados del SF-36, los roles emocionales y físicos fueron significativamente menores en los cónyuges de las mujeres con fibromialgia.

 En todos los cónyuges de las pacientes con fibromialgia y las mujeres control, hubo una correlación negativa significativa entre la función eréctil, la puntuación BDI y estar casado con una paciente de fibromialgia y correlaciones positivas entre la función eréctil y el rol emocional, la función social, la salud mental, las puntiaciones en el SF-36 y la salud general.

 En el estudio se encontró que estar casado con una mujer con fibromialgia y que la salud general afectaban a la función eréctil.

CONCLUSIONES:

Ser cónyuge de un paciente con fibromialgia puede interferir significativamente con la calidad de vida y conducir a una alta tasa de disfunción sexual.

Los cónyuges de los pacientes con fibromialgia también pueden ser investigados para la disfunción sexual y la calidad de vida. Los investigadores concluyen el estudio afirmando que programas de tratamiento para los cónyuges de pacientes con fibromialgia deben ser considerados.

Fuente: PubMed

http://redpacientes.com/

NUNCA CAÍ EN EL DESÁNIMO


nuncacaieneldesanimoRecuerdo cuando enfermé, cuando corroboré el diagnóstico dije “esto es para mi”.
Durante años esguinces, roturas de huesos,cojeras, collarines, hospitalizaciones, infecciones oportunistas, abortos pero a la vez ilusiones, ganas de darle la vuelta a la situación, de seguir siendo autónoma, independiente, optimista como siempre lo he sido a pesar de todo….a pesar de llevar mochilas llenas de piedras que eran imposible de levantar…y sino se podían levantar ¿Cómo las podía llevar a cuestas? Porque era el momento de llevarlas ya llegaría el momento de liberarme de ellas.
Dicen, dicen que la paciencia puede más que la fuerza, pero no subestimemos la fuerza…no la perdamos de vista.
Después de veinte años de situaciones irrisorias y caóticas con profesionales, de profesionales que no quieren escuchar y repiten una y otra vez un discurso aprendido, y que tras su mesa se han convertido en meros obreros de cualquier cadena industrial en el que se le otorga una función, y la cumplen a rajatabla sin improvisar, sin aplicar la renovación de conocimientos…..sin escuchar….simplemente no dejar hablar porque si dejan hablar hay dialogo y detrás del dialogo se muestra las carencias, y por tanto la obligación de reaprender, de actualizarse en algo que ya no les satisface….en profesionales quemados por la burocracia y la pérdida de ilusión por todo lo que les rodea.
Hablamos del paciente ansiosos, depresivo, inestable…pero que pasa con el medico “quemado” por estar atado de pies y manos.
¿Qué pasa con el médico que no le gusta tratar ciertas enfermedades y se deja la vida en otras?
No, no caí en el desanimo porque nunca creí en las actuaciones esquematizadas de determinados profesionales, porque nada más escucharles hablar veía, vislumbraba un discurso aprendido y escuchaba y me alejaba con una sonrisa.
Ningún profesional ha tenido el poder de hacerme caer en la negatividad, esos mismos profesionales que hoy en día han visto un gran filón en la enfermedad y no paran de escribir libros sobre el positivismo, no caer en las emociones negativas, en clasificar al colectivo como un rebaño que necesita grandes dosis de reafirmación…de inteligencia emocional, de coaching o como lo quieran disfrazar….en efecto esta enfermedad es la enfermedad de las emociones, de las emociones negativas de las que sale cada enfermo de una consulta cargado con sentimientos de culpa, porque si hay una frase que define el tratamiento que recibe un enfermo una y otra vez detrás de una puerta de una consulta es “todo está en tu cerebro”…..
Recuérdalo no caigas en las incoherencias, no todo está en tu cerebro ni la solución está en los libros de moda como luchar contra las emociones negativas. Antes que comprarte un libro sobre coaching de la enfermedad, cómprate uno sobre inteligencia emocional que te ayudara en TODOS los aspectos de tu vida.
Recuerda que la solución está en ti misma/o, pero apoyado en tu entorno…ese entorno que te aniquila cuando no quiere responsabilizarse ni ayudarte en tu enfermedad.
¿Quién escribe sobre ello? ¿quién denuncia esta realidad? Nadie porque entonces tendrían que asumir cada uno su parte de responsabilidad y ayudar.  Ser solidario…se ha sustituido por dar diez euros al mes para los hambrientos del tercer mundo mientras ignoramos las necesidades de quien está más cerca.
Nunca caigas en el desanimo, nunca te des por vencida/o.
Dedicado a todos aquellos/as que sacan libros y utilizan cientos de espacios en internet para hacer SPAM y vender sus obras. Si algo es bueno se vende sólo….
A mis compañeros de camino
Carmen Martin

Trastorno del espectro afectivo y depresión: ¿existe una conexión con la fibromialgia?


trastorno-bipolarHoy les comparto un artículo pués me parece interesante esta investigación que se esta llevando acabo.

No se sugiere que exista un vínculo entre la depresión y varias condiciones de salud diferentes psicopatológicos como la fibromialgia.

Comúnmente se han encontrado 14 condiciones de salud para ser comórbido con la depresión, lo que sugiere una anormalidad fisiológica y biológica común.

Según James Hudson, se sugieren estas condiciones para estar genéticamente vinculados y pueden ser agrupadas juntas en las familias, lo que sugiere un mecanismo patogénico.

La misma anomalía genética se sospecha para conectar estas 14 condiciones con fibro incluyendo enfermedades psiquiátricas como la depresión, el TDAH, bulimia, trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de pánico, TOC, trastorno de estrés postraumático, fobia social, trastorno distímico y enfermedades médicas como la migraña, el SII, fibro , la cataplejía y el trastorno disfórico premenstrual.

Mientras que para la persona promedio, todas estas condiciones habría parecer ajenas, pero la ciencia está viendo constantemente grupos de estas condiciones en el mismo pueblo.

Lo que es más, el Dr. Hudson sugiere que la ciencia se está reduciendo la brecha entre la identificación de estas condiciones desde el principio, y, finalmente, la prevención o modificarlos.

Así que si usted tiene un padre o un hermano que tiene una de estas condiciones, es en esencia lo que hace que 2,5 veces más probabilidades de desarrollar una o más de estas condiciones usted mismo.

La depresión no tiene que presentarse con estas otras condiciones, y no se sospecha que podría ser un catalizador para estas otras condiciones, pero más a menudo es visto con estas condiciones.

Todas estas condiciones han demostrado que responden a los antidepresivos en algún grado, lo que sugiere que estos son heredables anomalías.

La creencia común es que los trastornos de depresión comparten un factor causal común con trastornos del espectro afectivo.

Los investigadores están tratando de determinar si los resultados de fibro en estas psicopatologías, fibro o si es el resultado de estos trastornos, o, finalmente, si fibro y estas psicopatologías están vinculados, pero causados ​​por algún etiología aún desconocida.

De ahí la idea de fibro siendo considerado un trastorno del espectro afectivo.

Hoy en día, la mayoría de estas 14 condiciones que he mencionado no son tratados con antidepresivos, a pesar de una fuerte evidencia de eficacia.

Hace unos años era común que las personas a evitar los antidepresivos basados ​​en el estigma solo. Esperemos que esta investigación está cambiando poco a poco esto.

La idea de que fibro responde positivamente a los antidepresivos sugiere que fibro está vinculado a un mal funcionamiento en el metabolismo de la serotonina y de la transmisión.

Además, la investigación reciente apoya la noción de que el triptófano, que es un precursor de la serotonina, junto con otros aminoácidos son deficientes en los pacientes con fibrosis.

Antes de ahora, la creencia común sobre la causa de fibro fue que era el resultado de un mal funcionamiento del sistema nervioso central que resulta en la amplificación del dolor.

Dolor Fibro es central frente a periférica, es decir, no debido a una lesión o inflamación.

El principal problema con esta teoría es que el sistema nervioso central no puede dar cuenta de la gran cantidad de síntomas que se observan en fibro además de dolor.

Algunas personas tienen fibro, mientras que otros no lo hacen, lo que sugiere una relación genética con un factor ambiental desencadenante.

Y ya que muchos estudios de gemelos y familias muestran coagregación entre los miembros de la familia, lo que refuerza el vínculo hereditario también.

El resultado final sugiere fuertemente que fibro tiene una causa genética, familiar, y del medio ambiente.

Lo que es interesante y también confuso sobre los antidepresivos es que las personas responden de manera diferente a ellos, incluso con las mismas condiciones.

Por ejemplo, los antidepresivos pueden aliviar la tristeza o el estado de ánimo de una persona, la ansiedad y el miedo en el otro, o incluso dolor en el otro.

Los antidepresivos que muestran la eficacia en la mayoría de estos trastornos del espectro afectivos, con o sin depresión, son aquellos que impacto serotonina y norepinefrina, como duloxetina, Effexor, o Pristiq, también conocidos como los IRSN o inhibidores duales de la recaptación de serotonina.

El antidepresivo que muestra la mayor eficacia de fibro son los antidepresivos ISRS, como Prozac o Zoloft.

Así que últimamente los científicos han recurrido a la neurociencia para explicar fibro ya que las anomalías no se han encontrado en los músculos de los pacientes fibro.

Esta es una investigación muy interesante y estoy muy contento con estos resultados y creo que vamos en la dirección correcta.

Tomado de:

http://fibrobulletin.wordpress.com/2013/01/09/affective-spectrum-disorder-and-depression-is-there-a-connection-to-fibromyalgia/

Gracias por leerlo, recuerden compartan, critiquen pero no lo ignoren.

http://marianagm1977.wordpress.com/

Tristeza, depresión y desesperación


depresion1¿Quién no conoce haberlo vivido alguna vez………….?.

Los que saben hacer estadísticas y se mueven entre números lo tienen muy claro, el 10 % de todos los enfermos que consultan a un médico de Atención Primaria, a parte de la enfermedad por la que consultan, sufren depresión en aquel mismo momento.

Datos actuales y contundentes que mueven a la reflexión.

Aumentan las cifras al volver de vacaciones, al llegar el otoño o el invierno, vuelven a aumentar por las Fiestas de Navidad, porque no todo el mundo tiene una persona amiga que sentar a la mesa y esta obligación de sentir alegría desbordante les agobia, a final de curso en los estudiantes, etc.

Hay todo un abanico de motivos que, por una cosa o por otra, nos modifican el estado de ánimo a la baja.

No son cifras locales éstas, los estudios que he consultado comparaban países y en todos los estudiados el panorama era más o menos parecido según la Organización Mundial de la Salud.

Centrándonos en España, los españoles en los últimos 10 años han triplicado el consumo de antidepresivos y han duplicado el de tranquilizantes. No es demasiado difícil deducir que estos fármacos se han convertido en unos de los de mayor incremento de ventas. Una verdadera “joya” farmacéutica. No es de extrañar que el Ministerio de Sanidad haya dado la voz de alarma. Por un lado, el sufrimiento personal que estas cifras suponen es sobrecogedor/preocupante, por otro, y según la Revista de Salud Pública, porque es “una de las principales cargas sanitarias como consecuencia del impacto social que provoca, del elevado precio del tratamiento, el alto índice de suicidios, las altas tasas de cronicidad (15-20%) y el incremento de la mortalidad debido a su asociación con enfermedades crónicas”.

Y según una investigación presentada últimamente en la Sociedad Española de Medicina de Familia (SemFYC) se determinó que el 70% de las bajas laborales por depresión se conceden en los meses de otoño e invierno. El perfil del paciente que solicita la baja laboral por depresión responde al de una mujer de entre 30 y 55 años de edad, con dificultades a nivel socio-económico y educacional, escaso nivel de autoestima, deficiente soporte social e interrelacional y antecedentes familiares de depresión. Según la coordinadora del trabajo, Marta Torres “La pérdida de un ser querido, las separaciones y un entorno social conflictivo tienen un efecto mucho mayor en personas psicológicamente más debilitadas, lo que se refleja en la mayor demanda de bajas laborales”.

Vaya panorama. Continua diciendo en este estudio que los problemas de salud mental más frecuentes en Atención Primaria son la depresión (68 %), seguido de la ansiedad (12 %), trastornos mixtos ansioso-depresivos (9 %), la distimia o alteración de la afectividad (2 %) y otras alteraciones de personalidad asociadas, por ejemplo, a abuso de sustancias tóxicas.

Una realidad más abrumadora aún. Y cada vez vamos a más. ¿Qué nos está pasando?.

No nos tiene que extrañar pues que se dé por válido y aceptable que el tener un cierto grado de alteración del ánimo entre ya en los cálculos de lo que se puede considerar como “normal”. Si tenemos en cuenta que “normal” también es sinónimo de “lo más frecuente”.

Y eso que aquí no he hablado de que sean afectados con enfermedades como la Fibromialgia o la Fatiga Crónica, no he hablado de las circunstancias específicas y tan concretas que afectan a nuestras enfermas.

Tenemos que ser conscientes de este hecho. De momento estábamos hablando de cifras que valen para la población general, donde entra “de todo”.

Pero sí dice el mismo estudio que el 55% de los pacientes con depresión tienen más de 40 años y, en su mayoría, son mujeres. Ya nos estamos acercando al tema aunque el estudio de momento no llega a más.

Si nos centramos más y sí seleccionamos a las afectadas de ambas enfermedades, las cifras suben todavía más. No hay estadísticas concluyentes porque es un colectivo todavía no suficientemente detectado, valorado y diagnosticado, pero si nos referimos a cifras parciales, puede llegar a un 80 -90 %. Estamos, por lo tanto, ante una problemática que entra de lleno dentro de la afectación de la gran mayoría de enfermas.

Afortunadamente, cuando se habla de cualquier enfermedad siempre hay grados y grados y las enfermedades que afectan a la parte emocional del ser humano no son una excepción.

Sobre esto hay mucho que decir. Se ha hecho tan coloquial decir “estoy depre” que se ha producido la banalización de la palabra. Parece que “estar triste” ya no es de nuestro siglo.

Tristeza y depresión no son equivalentes, eso se tiene que tener claro. No estamos hablando de lo mismo si nos referimos a una o a la otra. La línea divisoria es muy sutil y a menudo cuesta delimitarla, pero existe.

Si pierdes a un familiar o a un amigo es evidente que hay un gran dolor que acompaña a la pérdida. Pero eso no es estar deprimido, eso es tristeza, un bajón del estado de ánimo, aunque a dosis muy elevadas, pero que no significa que estemos sufriendo ninguna enfermedad. Y está relacionada con un hecho que la justifica sobradamente.

La diferencia está en la calidad de este dolor y en las características acompañantes. El dolor de la pérdida es normal, es legítimo. En cambio, cuando hablamos del dolor de la depresión, estamos hablando de una patología, de un sentimiento dañino instaurado en lo más profundo de la persona, un sentimiento que se ha desbordado, sobrepasa los límites y que puede no tener causa relacionada con ningún sufrimiento que nos explique el por qué ha aparecido.

A la tristeza le tenemos que dar consuelo y tiempo. A la depresión, atención médica.

La tristeza se va disolviendo por sí misma, forma parte del proceso de adaptación lógico ante una pérdida. Hay que darle curso. No hay que “superarlo a toda costa” y tratarla como si no existiese. Necesita un proceso de transformación, un saberla digerir para irla aliviando a base de tiempo, para ir cicatrizando heridas abiertas. Es un proceso que cura naturalmente.

La depresión requiere conocimientos médicos y medidas médicas. Pensar que una depresión “ya pasará” es esperar en vano durante mucho tiempo. Es evidente que algún tipo de depresión puede ir mejorando sin esta ayuda médica, pero será sin duda un camino mucho más largo, mucho más difícil y a menuda la mejora quedará como un problema mal resuelto o no lo suficientemente resuelto.

La desesperación viene cuando no se tiene ningún tipo de esperanza. Como cuando al túnel no se le ve ningún tipo de luz. Quien se desespera no espera porque piensa que no hay nada que esperar. Es un no saber qué hacer ni hacia donde ir. Nunca se debería llegar a este punto.

Tristeza, depresión, e incluso desesperación, tienen un camino de salida, una vía de mejora. Y porque lo tenemos, empecemos por el primer paso, escuchando lo que sentimos, sabiendo reconocer que es lo que sentimos.

No hay mejor manera de poner las manos en la masa.

Dra. Anna M. Cuscó Segarra
Médico – psicóloga.
Servicio de Reumatologia Clínica CIMA

http://www.biorritmes.com/

La fibromialgia asociada a la depresión podría constituir una tipología distinta a la relacionada con la ansiedad


factoresExpertos sanitarios proponen personalizar los tratamientos disponibles en función de cada especialidad

Un grupo de científicos de la Universitat de Girona (UdG) ha identificado dos tipos distintos de fibromialgia, la asociada con síntomas depresivos y la relacionada con la ansiedad. Los investigadores, componentes del Grupo de Investigación sobre el Envejecimiento y la Discapacidad, subrayan la necesidad de establecer tratamientos farmacológicos y psicológicos personalizados en función de cada perfil específico de fibromialgia.

El estudio, publicado en la revista ‘Actas de Psiquiatría’, ha realizado un amplio seguimiento de la enfermedad a través de la investigación, evaluación y diagnóstico de distintas variantes de la fibromialgia. El análisis del complejo perfil clínico de los pacientes se ha traducido en la conclusión de que se trata de una patología heterogénea, que difiere según la mayor o menor presencia de indicadores como la fatiga, la ansiedad, el dolor y los síntomas depresivos.

En la actualidad, la fibromialgia afecta a alrededor de 700.000 personas en España y se desconoce su origen. Sin embargo, su sintomatología sí está identificada y se caracteriza por la presencia de dolor crónico en huesos y articulaciones, fatiga intensa, alteraciones del sueño e inflamación en las manos.

http://www.consumer.es/

¿Cómo me doy cuenta si estoy deprimid@?


deprimidaSe pueden enumerar un conjunto de señales que pueden ser orientativas, pero haciendo la salvedad que sólo un profesional experto podrá arribar a un diagnóstico confiable. Ninguno de los siguientes síntomas por si solos deberán tomarse como sinónimo de depresión. Las depresiones son “singulares” y cada individuo tendrá su “propia depresión” que dependerá de su historia personal y de su contexto.

No obstante punteemos los indicadores más frecuentes:

* Estado de ánimo triste, ansioso o “vacío” en forma persistente.

* Sentimientos de desesperanza y pesimismo.

* Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.

* Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban, incluyendo la actividad sexual.

* Disminución de energía, fatiga, agotamiento, sensación de estar “en cámara lenta.”

* Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.

* Insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta.

* Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer más de la cuenta y aumento de peso.

* Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.

* Inquietud, irritabilidad.

* Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico, como dolores de cabeza, trastornos digestivos, ritmo cardiaco, sensacion de perdida de control de algunas partes del cuerpo y otros dolores crónicos.

* Sensación de estar en un “pozo” o sentir que “no hay salida”.

* Baja autoestima

* Sentimiento de desesperanza

En las llamadas depresiones enmascaradas la persona no presenta los síntomas clásicos de depresión que hemos enumerado, por ejemplo no aparecerá el desgano y las dificultades para experimentar placer, pero sí tendrán presencia los síntomas físicos. Dicho de otro modo, la depresión se exterioriza a través del cuerpo como cansancio, dolores diversos, vértigos, vómitos, etc.

Enfermedades asociadas a la depresión enmascarada incluyen al síndrome del colon irritable, la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica.

Cualquiera de estas manifestaciones físicas llevan al paciente a recorrer los consultorios médicos sometiéndose a estudios clínicos con diferentes especialistas, sin localizar causas orgánicas que justifiquen el padecimiento.

Si después de muchos diagnósticos diferentes, con sus respectivos tratamientos, no se logran corregir los sufrimientos, habrá que pensar si es que no nos encontramos frente a una depresión enmascarada, ya que si esta se trata correctamente, los síntomas físicos desaparecerán progresivamente.

Las conductas violentas, las adicciones y la irritabilidad pueden también frecuentemente ser expresiones de una depresión enmascarada.

Dr. Hugo Lerner, vicepresidente de la Fundación para el Estudio de la Depresión (FUNDEP)

http://www.entremujeres.com

Diferencias entre Depresión y Sindrome de Fatiga Cronica


salir-de-la-depresionMuchos pacientes con SFC manifiestan síntomas entre leves y severos de ansiedad o depresión, a menudo suceden después de otros síntomas. Como en cualquier enfermedad crónica, las personas con SFC, si están deprimidas, se deben identificar y así poder proporcionarles la terapia apropiada.

El SFC está acompañado frecuentemente con síntomas de depresión, pero el SFC no es simplemente una forma de depresión. Muchos síntomas son comunes al SFC y al Trastorno Depresivo Mayor (TDM), tales como la fatiga, el aletargamiento, anhedonia (inhabilidad de experimentar placer), interrupciones del sueño, nivel de actividad bajo, deterioro en la concentración y la memoria, disminución de la libido y disminución del peso. La atención médica primaria deben ser consciente de las deferencias entres SFC y TDM, que resumimos brevemente a continuación:

  • Aparición: En muchos pacientes de SFC, la enfermedad comienza como el recrudecimiento de los síntomas de la gripe. Este inicio agudo no es característico del TDM. La mayoría de los enfermos de SFC no tienen un historial de TDM, aunque muchos experimentan depresión moderada, una patología común en los individuos con enfermedades crónicas.
  • Incidencia: No se conoce que la depresión pueda ocurrir en concentraciones o en epidemias, pero en cambio, el SFC se ha informado en algunas concentraciones o brotes locales.
  • Síntomas importantes: El TDM se caracteriza frecuentemente por un sentimiento de desesperación, desamparo, y un exceso de sentimiento de culpabilidad y de autocrítica. Éstos no son síntomas primarios mostrados por los pacientes de SFC. Por otra parte, los individuos con TDM no experimentan generalmente muchos de los síntomas físicos y los déficit neurológicos que manifiesta las personas con SFC, los cuales pueden incluir: dolor de garganta, dolor y/o inflamación de los nodos linfáticos, dolores de cabeza inusuales, dolor de los músculos, de las articulaciones y de las inserciones tendinosas, temblor y fatiga de los músculos, nauseas, síndrome de intestino irritable, sensibilidad inusual a la medicación, malestar post-esfuerzo, alteraciones visuales y auditivas, deficiencias en el lenguaje y en el habla, alteraciones de la percepción espacial, problemas de coordinación y movimiento, desequilibrios y disautonomía con síntomas como intolerancia ortostática y termorregulación.
  • Atribuciones: Muchas personas deprimidas experimentan a menudo una perdida de interés, perdida de placer y sentimientos de falta de autoestima. La persona con SFC carece de estos síntomas de la depresión (a menos que se hayan deprimido después del inicio del SFC), particularmente anhedonia, la cual se define como la imposibilidad de experimentar placer o felicidad cuando estos sentimientos se considerarían normales.
  • Fatiga: La fatiga debilitante severa es un síntoma destacado del SFC, pero los pacientes de TDM lo mencionan con una incidencia muy baja, el 100% contra el 28% respectivamente.
  • Trastornos del Sueño: Los problemas de sueño son comunes en los pacientes de SFC y TDM, sin embargo la naturaleza de los desordenes es muy diferente. La diferencia principal aparece en la etapa del sueño REM (Movimientos Oculares Rápidos) donde el sueño es profundo y tienen lugar los sueños. Los pacientes de SFC muestran un inicio de la fase REM del sueño muy temprana. También se ha observado en SFC, pero no en TDM, el incremento de la actividad EEG alfa durante el sueño en etapa no REM. Otros estudios relacionados con las disfunciones neuro-endocrinas e inmunológicas que puedan conducir al descubrimiento de las causas de la interrupción del sueño. Y si añadimos el dolor asociado, los movimientos involuntarios de piernas, los espasmos musculares, el sudor nocturno y los otros síntomas que experimentan muchos de los pacientes de SFC, que pueden afectar negativamente a la cantidad y a la calidad del sueño.
  • Intolerancia al ejercicio: La intolerancia al ejercicio es característica del SFC pero no del TDM. Los síntomas del SFC a menudo empeoran con el ejercicio, mientras que en los trastornos depresivos generalmente muestran mejoría.
  • Malestar post-esfuerzo: El agravamiento de los síntomas tras un esfuerzo es un síntoma característico del SFC. Puede seguir al estrés físico o mental y genera una recaída bastante significativa que requiere un reposo en cama y una total incapacidad del individuo. La investigación demuestra que esta condición se presenta en un ratio del 79 al 87% en SFC y 19% en TDM.
  • Cognitivos: Los pacientes de SFC tienen una velocidad lenta de la toma de decisión y tienen más dificultad para controlar la atención ante los estímulos verbales y figurativos. Los pacientes con depresión tienen más problemas con las figuras que con los estímulos verbales, mientras los pacientes con SFC tienen deterioradas de igual forma ambas áreas. Otros estudios indican que
    1) El aprendizaje asociativo fue mucho peor en SFC que en TDM y
    2) Las diferencias de discapacidad de la memoria aparece estar asociada con los déficit de atención en los pacientes de SFC más que con los problemas de almacenamiento de memoria.
  • Psicológicas: Varios instrumentos psiquiátricos se pueden utilizar para distinguir el SFC y TDM. Las conclusiones de varios estudios sugieren que “los ratios bajos o altos en los ejemplos de SFC pueden ser una función dentro de los síntomas se atribuyen para causas psiquiátricas o no psiquiátricas”.
  • Neuroendocrinas: Frecuentemente los resultados de la investigación encuentran anormalidades en el eje Hipotálamo- hipofisario-suprarrenal. En TDM, los niveles de cortisona en plasma y orina de 24 horas son elevados y hay una respuesta exagerada a la corticotropina (ACTH). En SFC los niveles de cortisol son, en general, bajos y hay una respuesta reducida al ACTH. La investigación adicional ha englobado la investigación en las reglas de los receptores de serotonina, secreción de prolactina y secreción de melatonina. En varios estudios, se han manifestado diferencias entre SFC y TDM pero los resultados no son concluyentes.
  • Historia de los pacientes: Muchas de las investigaciones recientes han encontrado que la depresión en SFC es una reacción secundaría a la enfermedad crónica y es similar a las depresiones mostradas en otras enfermedades crónicas debilitantes tales como la esclerosis múltiple, el Lupus o la enfermedad de Parkison. Los estudios han demostrado que la depresión en SFC usualmente seguiría al inicio de la enfermedad y la mayoría de los enfermos de SFC no tienen historia de depresión previa al comienzo de la enfermedad.
  • Curso de la enfermedad: El SFC puede existir durante muchos años, pero no es una enfermedad progresiva excepto en un número de casos muy reducido. Los síntomas pueden crecer y decaer durante la duración de la enfermedad. Menos de un 5% se recupera y nadie se recupera totalmente, pero muchas personas son capaces de tener de pequeños a moderados niveles de actividad.
  • Respuesta al tratamiento: La Terapia Cognitiva Conductual (TCC) ha demostrado ser de ayuda para ambos grupos, sin embargo, no ha mejorado la fatiga del SFC. Las drogas no psicotrópicas, incluso los antivirales, modifican la inmunidad y los tratamientos de flujo de iones, se han usado en SFC pero las respuestas para estos son variados y pueden denominarse de investigación puesto que se han hecho pocos estudios aleatorios y de doble-ciego. En suma, muchos pacientes de SFC con depresión co-mórbida no toleran dosis estándar de medicación de antidepresivos, los síntomas parecen mejorar con el uso de dosis más bajas que las que usualmente se prescriben para los pacientes de TDM.

http://www.sfc-em-investigacion.com/

La desesperanza y el no poder conseguir nuestros objetivos vitales puede desembocar en un estado de depresión


depresionEl impulso creativo se relaciona en algunos casos con cierta excentricidad y se busca la forma de estimularlo con la ayuda de otras ciencias. Inhibirlo puede conducir a la depresión y la desmoralización, según los expertos reunidos en un curso de la UIMP en Santander.

“Está demostrado que la desesperanza y el convencimiento de no poder conseguir nuestros objetivos vitales dificulta el proceso creativo y en muchos casos desemboca en un estado de depresión. A mayor crisis económica y mayor número de parados, más cuadros psiquiátricos ligados a la no consecución de una vida creativa plena”, según ha señalado Manuel Trujillo Pérez-Lanzac, profesor de Psiquiatría de la Universidad de Nueva York y director del programa Public and Global Psychiatry.

Trujillo ha codirigido con el también psiquiatra José María Valls Blanco la Escuela de Psiquiatría Carlos Castilla del Pino en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde han reconocido que las modernas técnicas de neuroimagen comienzan a determinar los “estados subjetivos” de un individuo que no precisa de “grandes cantidades de nada para ser feliz, pero lo poco que necesita es muy importante que lo consiga. Y si sabe impulsar su creatividad individual va a mejorar su calidad de vida”.

Ambos han definido la creatividad como “una propiedad del sujeto en sus intercambios con la realidad. Como tal, matiza toda la conducta humana y es relevante en el aprendizaje; en la interpretación del mundo y la invención, y en el descubrimiento de soluciones novedosas a los desafíos actuales. De hecho, la creatividad es el acceso más fácil para conseguir la felicidad, y sentirse creativo da cierta gracia a la vida”, han matizado.

¿Es necesario un cierto punto de locura para ser un gran creador o un inventor genial? Trujillo no se ha pensado mucho la respuesta: “Aunque no es una cualidad necesaria, sí se ha demostrado que existe una relación. Con todo, el impulso creativo depende de la imperfección y de la búsqueda constante de la novedad. En tiempo de crisis como éste, la creatividad aumenta, por lo que en la actualidad puede producirse un auge de ingenio y de la capacidad de innovación”.

Trujillo y Valls han precisado que cuando la persona tiene una vivencia creativa se activan centros del cerebro relacionados con el bienestar y el placer. “Si el cerebro funcionara perfectamente, las personas estarían totalmente integradas en su medio y no sentirían la necesidad de cambiar. En este sentido, las personas muy creativas pueden llegar a sentirse incomprendidas, porque ponen tanta pasión en lo que hacen que esa misma intensidad les separa del resto de los mortales”.

Podéis leer la noticia completa en este enlace:

http://www.diariomedico.com/2012/07/16/area-profesional/entorno/desesperanza-sin-vida-creativa-lleva-a-depresion

http://redpacientes.com

¿Cómo me doy cuenta si estoy deprimida?


2009030570depresion_300Se pueden enumerar un conjunto de señales que pueden ser orientativas, pero haciendo la salvedad que sólo un profesional experto podrá arribar a un diagnóstico confiable. Ninguno de los siguientes síntomas por si solos deberán tomarse como sinónimo de depresión. Las depresiones son “singulares” y cada individuo tendrá su “propia depresión” que dependerá de su historia personal y de su contexto.

No obstante punteemos los indicadores más frecuentes:

* Estado de ánimo triste, ansioso o “vacío” en forma persistente.

* Sentimientos de desesperanza y pesimismo.

* Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.

* Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban, incluyendo la actividad sexual.

* Disminución de energía, fatiga, agotamiento, sensación de estar “en cámara lenta.”

* Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.

* Insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta.

* Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer más de la cuenta y aumento de peso.

* Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.

* Inquietud, irritabilidad.

* Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico, como dolores de cabeza, trastornos digestivos, ritmo cardiaco, sensacion de perdida de control de algunas partes del cuerpo y otros dolores crónicos.

* Sensación de estar en un “pozo” o sentir que “no hay salida”.

* Baja autoestima

* Sentimiento de desesperanza

En las llamadas depresiones enmascaradas la persona no presenta los síntomas clásicos de depresión que hemos enumerado, por ejemplo no aparecerá el desgano y las dificultades para experimentar placer, pero sí tendrán presencia los síntomas físicos. Dicho de otro modo, la depresión se exterioriza a través del cuerpo como cansancio, dolores diversos, vértigos, vómitos, etc.

Enfermedades asociadas a la depresión enmascarada incluyen al síndrome del colon irritable, la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica.

Cualquiera de estas manifestaciones físicas llevan al paciente a recorrer los consultorios médicos sometiéndose a estudios clínicos con diferentes especialistas, sin localizar causas orgánicas que justifiquen el padecimiento.

Si después de muchos diagnósticos diferentes, con sus respectivos tratamientos, no se logran corregir los sufrimientos, habrá que pensar si es que no nos encontramos frente a una depresión enmascarada, ya que si esta se trata correctamente, los síntomas físicos desaparecerán progresivamente.

Las conductas violentas, las adicciones y la irritabilidad pueden también frecuentemente ser expresiones de una depresión enmascarada.

Dr. Hugo Lerner, vicepresidente de la Fundación para el Estudio de la Depresión (FUNDEP)

http://www.entremujeres.com/

UNA MIRADA NATURAL A LA FIBROMIALGIA (y II)


Podemos ver con los ojos cerrados si miramos a través del alma. Podemos sentir el soplo de la vida que fluye de nuestro interior y dirigirlo a mejorar nuestra salud.

En la fibromialgia existe una alteración que hace que se perciban como dolorosos estímulos que no lo son habitualmente. Además, la intensidad del dolor varía en función de la hora del día, de los cambios climáticos, del esfuerzo físico y nivel de actividad, de la falta de sueño, de los cambios hormonales, del nivel de ansiedad, del estrés… Esta varianza nos muestra la existencia de mecanismos fisiológicos y naturales más allá de los calmantes y analgésicos –administrados siempre bajo prescripción médica-, que pueden influir en la sintomatología y el transcurso de la enfermedad. Tenemos por consiguiente, que aprender a controlar aquellos mecanismos que en mayor o menor medida dependen de nosotros, para convertirlos en aliados y nos ayuden a regular la respuesta a determinados estímulos.

 El estrés, la ansiedad o la depresión por ejemplo, son factores agravantes de primer orden que deben controlarse, no solamente con fármacos cuando es absolutamente necesario o mediante suplementos naturales que no comporten efectos secundarios, sino también con medidas psicológicas adecuadas para favorecer el cambio positivo a largo plazo. La forma de afrontar y resolver los problemas que se presentan en el día a día es fundamental para reducir sus consecuencias negativas o evitarlas. El ánimo con el que encaramos la vida, marca nuestro devenir. Hay que mantener la autoestima. Quien sufre fibromialgia, debe necesariamente cambiar y mejorar su estilo de vida.

 La excesiva preocupación por pequeños problemas también está en la raíz del proceso de formación y agravación de los síntomas fibromiálgicos. Se debe pasar a valorar más las cosas buenas que tenemos y no dar tantas vueltas a problemas que no tienen tanta importancia real, pero que sin querer, pueden llegar a angustiar a la persona. Tampoco hay que perseguir la perfección ni exigirse más obligaciones de las que sean razonablemente asumibles. Es necesario organizarse y planificar bien las tareas para poder hacerlas sin mayor esfuerzo y sin estresarse, aprendiendo si es necesario, a decir “no” sin sentirse culpable ante aquellas exigencias que exigen un esfuerzo inasumible. Conseguir un ambiente familiar más relajado, con menos exigencias y problemas constantes, es una ayuda fundamental. Si se tienen dificultades para conseguirlo, no se debe dejar de pedir ayuda a un psicólogo.

 Tener un buen y reparador sueño nocturno es crucial. Un buen colchón, ni demasiado duro ni demasiado blando, una temperatura ambiente agradable, oscuridad sin ruidos en el dormitorio, cenas ligeras, evitar tomar sustancias y bebidas estimulantes como el café, té o alcohol, tomar una infusión o un baño caliente con aceites esenciales para relajarse antes de acostarse, son detalles básicos que pueden ayudar a conseguir un mejor descanso, reduciendo la sensación de cansancio por las mañanas y ayudando a una mejor renovación y mantenimiento cerebral y muscular.

 Escuchar música tranquila, pensar en cosas agradables o realizar pequeños ejercicios de respiración relajante durante el día, pueden ayudar a bajar el umbral de excitación nerviosa acumulada y por lo tanto, permitir la reducción de la percepción del dolor, así como a combatir el insomnio.

 Se ha comprobado que aquellas personas que dejan el trabajo o suspenden todas sus actividades, se suelen encontrar peor que las que continúan activas. Así que es bueno buscar la realización de actividades que le permitan sentirse útil y activo, y no rendirse. Es necesario realizar diariamente ejercicio físico adaptado para reforzar la musculatura, evitando sin embargo, que esté por encima de la capacidad física del enfermo y le fatigue. Caminar, nadar o bailar, son actividades sumamente positivas y beneficiosas. También lo son el yoga, la rehabilitación fisioterapéutica, acupuntura, ozonoterapia, así como técnicas electromagnéticas de última generación que están consiguiendo mejoras muy apreciables.

 Se ha detectado en los enfermos de fibromialgia, niveles bajos de algunas sustancias importantes en la regulación del dolor, especialmente de la serotonina, un neurotransmisor que entre otras funciones, es responsable de nuestro estado anímico. También se ha detectado en su sistema nervioso, un aumento de la sustancia productora de dolor llamada sustancia P. Aunque existen fármacos que pueden ayudar a controlar estas sustancias y neurotransmisores, también podemos encontrar ayudas naturales que pueden contribuir a una mejor modulación, como por ejemplo los ácidos grasos poliinsaturados omega-3, cuyos beneficios han sido demostrados en numerosísimas investigaciones científicas. Tenemos recursos que pueden ayudar a que nuestro cerebro genere endorfinas –las llamadas hormonas de la felicidad-. Disponemos también de ayudas nutritivas ricas en triptófano –precursor de la serotonina-, en calcio, magnesio, silicio, selenio, vitamina C o vitaminas del grupo B entre las más importantes, así como de otros elementos vitales e indispensables, presentes en una alimentación sana, completa y natural, especialmente fruta y verdura ricos en antioxidantes –estas personas suelen presentar un incremento de los radicales libres-, preferentemente de cultivo ecológico, libre de insecticidas y aditivos químicos, o en forma de suplementos nutricionales ortomoleculares para aquellas personas que lo necesiten, y cuya indicación deberá estar siempre supervisada por un profesional de la salud.

 Es muy aconsejable que la persona enferma de fibromialgia controle su peso, evite comidas copiosas y excesivas, así como la ingesta de azúcar y sus derivados, pastelería, cereales refinados, embutidos, alimentos fritos y grasas saturadas, que le perjudican de sobremanera. Finalmente, hay que procurar evitar la exposición a sustancias tóxicas, ya sea al tabaco, que reduce todavía más la baja oxigenación muscular que suele haber en esta enfermedad, como a las contenidas en múltiples productos domésticos e industriales, que aunque sea en mínima proporción, sus efectos acumulativos pueden ser más perjudiciales para estas personas debido a la alteración de su sistema inmunológico que las hace más sensibles a sus efectos a largo plazo.

http://www.onsalus.com

Depresión (II)


Los síntomas de depresión y manía

No todas las personas que sufren depresión o manía manifiestan todos  los síntomas. Algunos tienen pocos síntomas, mientras que otros pueden  tener muchos. La severidad de los síntomas varía de una persona a otra y  también puede variar con el transcurso del tiempo.

La depresión

  • Persistente tristeza, ansiedad o sentirse “vacío”
  • Sentimientos de desesperación, pesimismo
  • Sentimientos de culpa, inutilidad, impotencia
  • Pérdida de interés o aplacer en pasatiempos favoritos y actividades que antes disfrutaba, incluyendo las relaciones sexuales
  • Falta de energía, fatiga, sensación de letargo, dejadez o flojera
  • Dificultad para concentrarse y tomar decisiones, mala memoria
  • Problemas de sueño, se despierta muy temprano en la mañana, o duerme demasiado
  • Cambios en el apetito y/o peso
  • Pensamientos de muerte o suicidio, o intentos de suicidio
  • Inquietud, irritabilidad
  • Síntomas  físicos persistentes tales como dolores de cabeza, trastornos  digestivos y dolores crónicos que no responden a tratamientos de rutina“Uno no tiene interés en pensar en el futuro porque siente que no hay futuro”.-Shaun Colten, campeón nacional de salto de trampolín“No sentía que había descansado. Siempre estaba cansado. Podía dormir de una hora hasta ocho horas y siempre me sentía cansado”.-Rene Ruballo, oficial de la policía

La manía

  • Exaltación anormal o excesiva
  • Irritabilidad inusual
  • Menos necesidad de dormir
  • Ideas de grandiosidad
  • Aumento en el hablar
  • Pensamientos acelerados
  • Mayor deseo sexual
  • Energía considerablemente mayor
  • Falta de criterio
  • Comportamiento social inapropiado

Tipos de depresión

La depresión se presenta en varias  formas, al igual que otras enfermedades, como las enfermedades  cardíacas. Este folleto describe tres tipos comunes de trastornos  depresivos. Dentro de estos tipos hay variaciones en el número de síntomas, su severidad y persistencia.

La depresión mayor (o trastorno depresivo mayor)  se manifiesta con una combinación de síntomas (vea la lista de síntomas  a continuación) que interfieren con la capacidad de trabajar, estudiar,  dormir, comer y disfrutar de las actividades que antes eran  placenteras. Un episodio depresivo mayor puede ocurrir una sola vez,  pero con frecuencia ocurren varios episodios durante el transcurso de la  vida. En el caso de depresión mayor crónica, es posible que la persona  afectada necesite continuar con el tratamiento indefinidamente.

Un tipo menos severo de depresión, la distimia (o trastorno distímico),  se manifiesta con síntomas duraderos que no incapacitan seriamente,  pero impiden que la persona afectada funcione bien o se sienta bien.  Muchas personas con distimia también sufren episodios depresivos mayores en algunas etapas de la vida.

Otro tipo de enfermedad depresiva es el trastorno bipolar (o trastorno maníaco-depresivo).  El trastorno bipolar se caracteriza por cambios cíclicos en el estado  de ánimo: estados de euforia (manía) y de decaimiento (depresión)  severos, a menudo con períodos de estado de ánimo normal entre éstos.  Algunas veces los cambios en el estado de ánimo son drásticos y rápidos,  pero generalmente son graduales. Una persona, cuando está en el ciclo  depresivo, puede tener uno o todos los síntomas de depresión. En el  ciclo de manía, la persona puede presentar síntomas de hiperactividad,  hablar demasiado y tener mucha energía. La manía generalmente afecta el  pensamiento, el criterio y el comportamiento social en maneras que  causan problemas graves y vergüenza. Por ejemplo, una persona en la fase  de manía puede sentirse entusiasmada, llena de grandes proyectos que  pueden incluir desde decisiones de negocio imprudentes hasta escapadas  románticas y relaciones sexuales riesgosas. La manía, si no se trata,  puede empeorar y convertirse en un estado psicótico.

Relación entre la ansiedad y depresión

Se consideran categorías diagnósticas diferentes,       pero suelen estar íntimamente relacionadas. La explicación más clara se       refiere a la depresión que surge de un intento de solucionar un problema.       La solución del problema supone un esfuerzo que genera una ansiedad que       se va incrementando a medida que se comprueba que no se puede solucionar       el problema. En ese momento aparece la depresión, pero lógicamente no se       abandona del todo el intento de solución del problema con lo cual la ansiedad       persiste asociada a la depresión.

Cuando se da esta asociación para el tratamiento se tiene que definir el problema pendiente para poder iniciar el tratamiento  psicológico.

http://www.aorana.com

Depresión (I)


¿Por qué se sufre de depresión?

No existe una causa única de la depresión. La depresión ocurre por una combinación de factores, entre ellos, los siguientes:

Los genes – algunos tipos de depresión tienden a transmitirse de generación en  generación. Los genes son el “diseño” de quiénes somos y los heredamos  de nuestros padres. Científicos están buscando los genes específicos que  pueden estar relacionados con la depresión.

La química y estructura del cerebro – cuando las sustancias químicas del cerebro no están en los niveles  adecuados puede ocurrir la depresión. Estas sustancias químicas,  llamadas neurotransmisores, ayudan a las células del cerebro a  comunicarse entre sí. Al observar imágenes del cerebro, científicos  también pueden observar que la estructura del cerebro en personas con depresión se ve diferente que en personas que no la padecen. Científicos  están trabajando para comprender por qué se dan estas diferencias.

Factores ambientales y psicológicos – traumas, pérdida de un ser querido, una relación difícil, y otros  factores estresantes pueden desencadenar la depresión. Científicos están  tratando de entender por qué la depresión se presenta en ciertas  personas pero no en otras con experiencias iguales o similares. También  están estudiando el por qué algunas personas se recuperan de la depresión más rápido que otras.

¿Cuándo comienza la depresión?

Los niños pequeños y los adolescentes pueden padecer de depresión,  pero también puede ocurrir a otras edades. La depresión es más común en  mujeres que en hombres, pero hombres también la padecen. La pérdida de  un ser amado, el estrés, los cambios hormonales, o eventos traumáticos pueden desencadenar a la depresión a cualquier edad.

Depresión: cuando la melancolía no desaparece

Ocasionalmente,  todos nos sentimos melancólicos o tristes, pero estos sentimientos, por  lo general, desaparecen en unos días. Cuando una persona tiene depresión, esta interfiere con su rutina y vida diaria; por ejemplo, ir a  trabajar o a la escuela, cuidar niños, y en las relaciones con la  familia y los amigos. La depresión es dolorosa tanto para la persona que  la padece como para quienes se preocupan por ella.

La depresión puede manifestarse de maneras muy diferentes en diferente gente o en la  misma persona con el pasar del tiempo. Es una enfermedad común pero  grave. Un tratamiento puede ayudar a mejorar aún a aquellos con los  grados más graves de depresión.

Puede una persona sufrir de depresión y otras enfermedades a la vez?

A menudo, las personas presentan otras enfermedades junto con la depresión. Algunas veces, otras enfermedades se presentan primero, pero  en otras ocasiones, es la depresión la que aparece primero. Todas las  personas y situaciones son diferentes, pero es importante no ignorar  estas enfermedades y buscar tratamiento para ellas y para la depresión.  Algunas enfermedades o trastornos que pueden acompañar a la depresión son los siguientes:

  • Trastornos de ansiedad, entre ellos, trastorno de estrés postraumático (TEPT), trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), trastorno de pánico, fobia social, y trastorno de ansiedad  generalizada (TAG);
  • Abuso o dependencia del alcohol o de otras sustancias;
  • Enfermedad cardiaca, derrame cerebral, cáncer, VIH/SIDA, diabetes, y enfermedad de Parkinson.

Estudios han descubierto que el tratar a la depresión puede ayudar a tratar estas otras enfermedades.

http://www.aorana.com/

¿Es un cuento o NO?


Tú médico;-“NO tienes nada”
Tu cuerpo;-NO puedo parar de gitar
Tu mente;-NO lo Entiendo
Tu cuerpo;-NO puedo seguir
Tú médico;-NO puedo hacer nada
Tu cuerpo;-NO puedo seguir, pero debo…
Tu mente:-Quiero llorar pero NO debo.
Tu jefe;-No puedo tolerar esta situación
Tu ;- NO puedo hacer nada
Tu jefe;-No es mi problema
Tú médico;-No debes dejar de trabajar
Tú jefe;-No vuelvas más.
Tú mente:-No entiendo nada
Tu cuerpo;-No des un paso más, no puedes seguir.
Tú médico;-No debes parar
Tu cuerpo;-No para el dolor
Tu médico,-No hay nada, No es tu cuerpo es tu mente.
Tú mente;-No entiendo nada
Tú cuerpo;-No puedo para de gritar….!No te muevas más por Dios!
Tú amigo;-No te veo bien
Tú; -No estoy bien
Tú amigo; -No te dicen nada?
Tú; -NO
Tú amigo; -No lo entiendo
Tu;- meNOs yo.
Tu cuerpo;-NO puedes seguir así vuelve
Tú;-NO, no estoy dispuesto
Tú cuerpo;- pues tú veras, NO puedo seguir!!!
Tú;-No seas egoista!!! Me estás destrozando la vida!!!
Tú cuerpo;-hago lo que NO puedo!!!
Tú mente;-NO se puede seguir así!!!
Tú:-No puedo seguir así…
Tú médico;-No debe dejar de trabajar, No debe dejar de moverse, No debe de escuchar a su mente….
Tú mente;-Y yo que he hecho ahora? NO he dicho nada!!!
Tu cuerpo; -NO puedo seguir y no me me muevo
Tú;-Sin ayuda NO puedo seguir…quiero y NO puedo.
Menos mal que es un cuento….pero la realidad supera la ficción…es un cuento o no?
Carmen Martín.