El distrés y el desarrollo de fibromialgia pueden asociarse


El distrés postraumático y el desarrollo de fibromialgia parecen ir de la mano, según estudios llevados a cabo en personas con esta patología, en las que se ha observado la presencia aumentada de una enzima, la alfa-amilasa, que se determina en la saliva.

La fibromialgia se considera hoy un síndrome de susceptibilidad central, en el cual el antecedente de estrés aparece en la mayoría de los pacientes. La determinación en saliva de una enzima, la alfa-amilasa, se realizó por primera vez en 1996 y hoy se considera un marcador de la actividad adrenérgica secundario a estrés biopsicosocial y se encuentra elevada en la saliva de los pacientes que sufren o que han sufrido estrés postraumático.

De esta forma, la enzima alfa-amilasa, que se determina en saliva, podría tener un papel determinante en el manejo de la fibromialgia, al estar elevada en el 40 por ciento de casos.

Estos datos proceden de una investigación realizada sobre 187 pacientes que se presentará en el próximo congreso de la Sociedad Española del Dolor, que se llevará a cabo en Barcelona el próximo junio.

Las investigaciones en este campo comenzaron en 1996, cuando Robert T Chatterton estudió en la Universidad Northwestern, en Chicago (Estados Unidos), el efecto sobre la alfa-amilasa en animales de experimentación sometidos a estrés mediante destellos luminosos. Posteriormente Nicolás Rohleder, de la Universidad de Dresde (Alemania), confirmaba estos hallazgos en 2004.

“La literatura médica y los miembros de la Sociedad Española de Reumatología reconocen que en aproximadamente un 90 por ciento de los pacientes con fibromialgia existe un antecedente de evento traumático. Por este motivo se nos ocurrió determinar la alfa-amilasa: la gran sorpresa es que el 41 por ciento de los pacientes tenían valores por encima del rango considerado como normal”, según Fernando Martínez-Pintor, director del Instituto Universitario de Reumatología de la Policlínica Barcelona y uno de los autores del análisis.

Se realizaron tres determinaciones de la enzima a 187 pacientes en desayuno, comida y cena. Los resultados han demostrado que este último es el mejor momento para realizar la prueba y que por la mañana es el menos útil. El coste de las tres pruebas es de 25 euros.

Estudiar terapia

“Estos datos abren vías en cuanto al tratamiento y la investigación porque se podría plantear, después de identificar al paciente, si mejorará con los tratamientos farmacológicos y con técnicas de relajación, dieta y mejora de la calidad del sueño. También debe investigarse si la enzima se normaliza entonces o permanece alta y si es un marcador agudo o crónico”, ha propuesto.

Los resultados de la investigación, que se ha realizado en colaboración con la Universidad de Barcelona, se presentarán el próximo mes de junio en el Congreso de la Sociedad Española del Dolor. Martínez-Pintor continuará sus trabajos con otros 300 pacientes que ya se han sometido al test y de los que se está pendiente de recopilar los resultados.

“La fibromialgia es una patología que, tradicionalmente, es difícil de diagnosticar. Esta prueba nos lo puede facilitar y, lo que creo que es más importante, abre puertas en el tratamiento: se podrá explicar que una parte relevante de su enfermedad se debe a un sufrimiento que no ha digerido bien y que no debe confundirse con la depresión. Por eso, también es necesario mejorar las técnicas de afrontamiento”.

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