Baja la respuesta inflamatoria en pacientes con fibromialgia tras un programa de ejercicios acuáticos


PISCINADe acuerdo con los resultados de una investigación de la Universidad de Extremadura, son necesarios al menos 8 meses de ejercicios acuáticos especiales, con una frecuencia de dos días por semana, para rebajar la respuesta inflamatoria y mejorar el bienestar de las pacientes afectadas de fibromialgia.

 La fibromialgia es una enfermedad de origen todavía incierto, a pesar de estar tipificada desde 1992 en el Manual Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud. No obstante, sus síntomas son bien conocidos: dolor crónico, fatiga intensa, problemas de sueño, dolores de cabeza, depresión, que provocan que 700.000 personas vean mermada su calidad de vida en España, en especial las mujeres (estiman que por cada hombre hay 21 mujeres afectadas).

La fibromialgia se caracteriza, en parte, por una respuesta inflamatoria del organismo alterada. Las pacientes presentan mayores niveles de estrés sistémico que induce a las células inmunitarias un estado de activación sin tener que luchar en principio contra nada.  Un estudio realizado en 2009 por el Grupo de Investigación “Inmunofisiología: estrés, ejercicio físico, envejecimiento y salud” de la Universidad de Extremadura, ya identificó cuatro marcadores de los niveles inflamatorios del organismo alterados en personas que padecían fibromialgia. Estos mismos científicos comprobaron, asimismo, que tras un programa especialmente diseñado de 4 meses de ejercicios acuáticos (con tres sesiones semanales) en pacientes mujeres, dichos marcadores disminuían.

Ahora, una investigación reciente de este grupo, coordinado por Eduardo Ortega Rincón, ha querido valorar no sólo los marcadores de inflamación sistémicos y de estrés, sino también cómo responden en la fibromialgia los neutrófilos, una de las células inflamatorias más importante que circula en nuestra sangre. Neutrófilos, monocitos, macrófagos en los tejidos, participan en la respuesta inflamatoria a través de la respuesta innata o inespecífica de la célula frente a un antígeno. Si este complejo mecanismo de respuesta inflamatoria no está bien regulado puede dar lugar a patologías de carácter crónico.

Para evaluar el papel de los glóbulos blancos neutrófilos, los investigadores han ampliado el periodo de ejercicios de 4 a 8 meses, con dos sesiones semanales. Los resultados son concluyentes, “el programa de ejercicios rebaja la respuesta inflamatoria, disminuye la sintomatología así como los marcadores de inflamación sistémicos, en este caso de la interleuquina-8, y de estrés. Y muy importante, se observa también una reducción de la respuesta inflamatoria que desarrollan los neutrófilos que no va encaminada a la destrucción de un antígeno, pero no perjudica la capacidad de destrucción de patógenos por parte de la célula. Por tanto, se producen adaptaciones anti-inflamatorias al cabo de 8 meses de ejercicios, 4 meses no es suficiente”, afirma Eduardo Ortega.

Así, son necesarios al menos 8 meses de ejercicios regulares para disminuir el estado inflamatorio y mejorar el bienestar de las mujeres afectadas por fibromialgia. Pero no vale cualquier ejercicio físico, ya que ciertas prácticas pueden ser contraproducentes. En esta investigación, los ejercicios acuáticos han sido diseñados en colaboración con profesionales en Ciencias del Deporte, supervisados por un fisioterapeuta, y de acuerdo con los protocolos que recomienda el ACR (Colegio Americano de Reumatólogos). Las sesiones fueron posibles gracias también a la colaboración de centro Aquarecord en Badajoz.

Mientras que la ciencia contribuye a despejar las claves de las enfermedades inflamatorias y autoinmunes, también nos está ayudando a mejorar nuestra calidad de vida. Esta investigación es un ejemplo de ello.

http://www.unex.es/

Estudian la Mitocondria como origen de la Inflamación en la Fibromialgia


mitocEl artículo ha sido publicado en la prestigiosa revista Antioxidants and redox signalling.

Investigadores del Departamento de Citología e Histología Normal y Patológica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla han publicado un artículo en la revista Antioxidants and redox signalling, con 8,5 de índice de impacto y la más importante en el campo del estrés oxidativo, donde analizan el papel de la mitocondria como origen de la inflamación en la fibromialgia.

Una de las alteraciones más discutidas en la fibromialgia es la presencia de marcadores inflamatorios. Muchos autores han encontrado estás alteraciones y otros no. Eso es probablemente debido a que no todos los pacientes tienen el mismo tipo de fibromialgia, lo que significa que existen subtipos.

Así, el autor principal de este artículo, el investigador Mario D. Cordero, explica que “nosotros hemos demostrado en varios artículos que existe una importante disfunción mitocondrial lo que implicaría la existencia de un subtipo de fibromialgia mitocondrial”.  De esta manera, añade que en este artículo se pone de manifiesto que la activación de la inflamación en un conjunto de pacientes es debida al estrés oxidativo provocado por una importante disfunción mitocondrial.

Asimismo, los expertos señalan que los altos niveles de inflamación correlacionaban con el tres oxidativo y la disfunción mitocondrial, al mismo tiempo, estos niveles de inflamación correlacionaban con el dolor de manera que “a más estrés oxidativo, más inflamación y a su vez, a más inflamación, más dolor. Esto implica que el origen en al menos un subgrupo de pacientes, de la fisiopatología de la enfermedad, es el daño mitocondrial, es decir que esta explicaría probablemente las causas de los síntomas en un conjunto de los pacientes (no en todos)”, informa Cordero.

Este trabajo trata de dar posibles respuestas a la etiología de la enfermedad, por un lado,  y, por otro, también implica que el tratamiento con antioxidantes o protectores de la mitocondria inhibirían la activación de la inflamación reduciendo los síntomas.

http://sensibilizacioncentral.info/

Sesiones individuales de ciclismo moderado pueden mejorar el estado inflamatorio en la fibromialgia


biciSOBRE QUÉ HABLAMOS:

La fibromialgia se caracteriza en parte por un estado inflamatorio elevado, y de forma general el “ejercicio modificado” es propuesto como una buena ayuda terapéutica para estos pacientes. Sin embargo, los mecanismos implicados en los beneficios inducidos por el ejercicio son aún poco conocidos.

¿Vuestros médicos os recomiendan practicar algún tipo de ejercicio?, ¿os han informado de si es beneficioso incluso durante un brote de la enfermedad?, ¿qué limitaciones encontráis a la hora de practicar ejercicio? Podéis dejarnos vuestros comentarios en este post, y si aún no formas parte del grupo de fibromialgia y quieres compartir tus experiencias y conocer a otros pacientes ¡Únete, es gratuito y anónimo!

CARACTERÍSTICAS DEL ESTUDIO:

El objetivo de un estudio publicado en la revista PLosOne fue evaluar el efecto de una sola sesión de ciclismo moderado (45 min a 55% de VO2 máx, es decir el máximo volumen de oxígeno en la sangre que nuestro organismo puede transportar y metabolizar.máx) en las respuestas de inflamación y estrés em mujeres diagnosticadas con fibromialgia y comparadas con un grupo control de mujeres sanas emparajedas por edad.

RESULTADOS:

En las pacientes con fibromialgia el ejercicio indujo:
Una disminución en la concentración sistémica de IL-8, cortisol, NA, y eHsp72,
Una disminución en la quimiotaxis y la producción de oxígeno en los neutrófilos
Una disminución en la liberación de citoquinas inflamatorias por los monocitos.

Esto era contrario al aumento inducido por el ejercicio completamente esperado en todos esos biomarcadores en el grupo control de mujeres sanas.

CONCLUSIONES:

En conclusión, las sesiones individuales de ciclismo moderado pueden mejorar el estado inflamatorio en pacientes con fibromialgia, alcanzando valores cercanos a la situación basal de las mujers sanas del grupo control.

El mecanismo neuroendocrino parece ser una disminución inducida por el ejercicio en la respuesta al estrés de estos pacientes.

Fuente: PubMed (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24023948?dopt=Abstract)

http://redpacientes.com/

El dolor y la información en Internet por la SER


internet

La Sociedad Española de Reumatología (SER) ha lanzado la campaña “Más que un dolor”, una iniciativa sobre patologías reumáticas dirigida a jóvenes, que destaca la importancia del diagnóstico precoz y que ofrece recomendaciones para informarse por Internet Madrid 26 de septiembre de 2013 (medicosypacientes.com/EP.)

“Una de cada cuatro personas padece algún tipo de enfermedad reumática en España” según afirma el portavoz de la Sociedad Española de Reumatología (SER), el doctor Enrique Calvo, con motivo del lanzamiento de la campaña para jóvenes “Más que un dolor”. Esta iniciativa destaca la importancia del diagnóstico precoz y de la agilización de la derivación al reumatólogo, ya que como explica el doctor Enrique Calvo, “cerca del 10 por ciento de la población general y hasta entre el 30 por ciento y el 50 por ciento de los jóvenes que llega a la consulta de Reumatología ya ha consultado previamente en Internet los síntomas o el motivo de su dolor”.

A su juicio, la red es una herramienta útil, “pero también puede resultar un arma de doble filo”, ya que a algunos pacientes les produce desorientación y preocupación, pues los datos consultados “no son objetivos, ni veraces y no corresponden ni se ajustan al diagnóstico individual”. Por este motivo, se lanza esta campaña que ofrece datos claros, incluye secciones interactivas, testimonios y vídeos, y está presente en las redes sociales. Con ello, se espera fomentar el conocimiento de estas patologías “para que la población sepa cuándo se debe acudir a un profesional”, indica.

En España Actualmente, “una de cada cuatro personas padece algún tipo de enfermedad reumática en España”, asegura Calvo, que manifiesta que muchas de ellas comienzan a una edad temprana. Así, niños y adolescentes llegan a la etapa adulta sin un diagnóstico, “lo que les puede producir secuelas y, en ocasiones, una peor respuesta a los tratamientos disponibles”, explica. En este sentido, la SER recomienda que Internet sólo sea considera “una herramienta complementaria”, por lo que se debe consultar a un profesional especializado acerca de cualquier decisión sobre la salud. Además, apuesta porque el usuario se asegure del aval de la web visitada, así como comprobar el firmante de la información, así como la fecha de su publicación. Tras ello, es necesario tener cuidado con las fuentes, ya que citar una “no convierte a la web en un sitio fiable”, y evitar foros, blogs o webs donde ofrecen productos altamente eficaces y sin efectos secundarios. A ello se une la obligación de no confiar en una web sólo porque esté bien redactada o tengan un buen diseño. Otros aspectos destacados por la SER son tener especial cuidado con las historias personales, no consumir un medicamento sin la prescripción y la consulta previa al especialista y tomar con cautela determinadas imágenes o vídeos sobre enfermedades existentes en la red.

http://www.fibromialgia.nom.es

La Guía del Paciente para el Síndrome de Fatiga Crónica & Fibromialgia


graficaPuede que te acuerdes de la historia del Santo Grial que supuestamente tenía el milagroso poder de restaurar la salud para el que lo encontraba y bebía de él. La leyenda dice que el Rey Arturo buscó esta reliquia divina y que envió a sus caballeros de confianza para averiguarlo.

A veces hablo en mis conferencias sobre el Santo Grial porque ese mito va en paralelo con lo que oigo diariamente en mi consulta médica: pacientes con el objetivo de encontrar la panacea milagrosa. Esto es particularmente el caso con las personas con SFC o FM. Humillados por médicos que no comprenden y rechazados por un sistema médico que relega SFC y FM a los ‘trastornos’, muchos empiezan una peregrinaje para encontrar cualquiera y cualquier cosa que podría ayudar. Como los Caballeros de la Mesa Redonda, hacen viajes arriesgados, libran luchas por el camino y superan numerosos desafíos. La mayoría termina agotada y frustrada.

Hay unos cuantos que sí encuentran una especie de panacea. Como Galahad, descubren que llegar a la meta es menos importante que el viaje en si. Estas almas descubren que cuando hay visitado a todos los médicos, probado todos los medicamentos y explorado todas las alternativas, el tratamiento más efectivo para SFC y FM viene de dentro: aprenden a manejar le enfermedad. Aunque los medicamentos pueden paliar los terribles síntomas, estos valientes héroes han aprendido que lo mejor para manejar SFC y FM es con adaptación y cambios en el estilo de vida que llevan a un nuevo sentido y auto-valoración.

Cuando acababa de descubrir el libro de Bruce Campbell, supe que estaba cerca del Santo Grial. Durante años me esforcé para encontrar una cura para SFC/FM, pero me había convencido que médicamente solo podía tratar los síntomas y optimizar la salud de mis pacientes. El tiempo y la naturaleza curaba el paciente, a condición que el/ella pudiese adaptarse a un nuevo estilo de vida. Fue el libro de Campbell que hablaba en líneas generales de estas adaptaciones. Desde entonces he animado virtualmente a todos mis pacientes a leer este libro y a seguir los consejos de Campbell. Él mismo ha atravesado los oscuros páramos de esta enfermedad, y enseña de primera mano cómo matar el dragón invisible de esta enfermedad.
No se conocen factores de pronóstico respecto la recuperación de SFC o FM, pero con años de experiencia le puedo decir dos cosas. Primero, los que no suelen ir bien están generalmente abrumados por la depresión y la falta de apoyo. Segundo, los que van extremadamente bien comparten una actitud positiva y la voluntad para adaptarse. Toman el control de su propia vida y desarrollan un nuevo sentido y una nueva auto-valoración de este proceso de enfermedad. Como escribió Victor Frankl en su libro de 1959 (La Búsqueda del Sentido del Hombre) Man’s Search for Meaning, no siempre podemos elegir lo que la vida nos da, pero podemos elegir cómo respondemos a ello.

La mayoría de las autoridades sobre SFC y FM están de acuerdo que hay cuatro pasos que predeciblemente llevan a una mejoría de SFC y FM son:

  • Manejo de los síntomas. Tratar los síntomas como dolor y interrupción de sueño que exacerban y perpetúan la enfermedad.
  • Acompasar. Asegurar periodos de descanso y marcarse límites razonables en las actividades diarias.
  • Aconsejar. Abordar el ánimo deprimido, la ansiedad y el estrés emocional; y aprender aptitudes de manejo más efectivas.
  • Actividad. Practicar regularmente ejercicio aeróbico de baja intensidad.

Este libro es una guía práctica de autoayuda organizada en lecciones individuales que uno puede leer, asimilar y poner en práctica de forma regular, digamos un capítulo por semana. Le llevará paso a paso por el proceso de la adaptación a esta enfermedad.

Esta edición revisada se ha mejorado sustancialmente. Incluye nuevos capítulos sobre SFC y FM, una expandida discusión sobre las opciones de tratamiento y nuevos materiales sobre crear una nueva vida con una enfermedad larga. Dr. Campbell ha expandido estos capítulos sobre Acompasamiento y lo que mejor funciona para manejar SFC y FM.

Tus médicos pueden ayudar con el manejo sintomático y con sus recomendaciones; La Guía del Paciente para el Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia te puede guiar a través del resto. Este libro ofrece esperanza a la gente con SFC y FM. Puede que no se conoce una cura para estas situaciones clínicas, pero el libro aclara que hay muchas maneras para mejorar la calidad de vida.

Charles W. Lapp, M.D.
Director del Centro Hunter-Hopkins
Assistant Consulting Professor, Duke University Medical Center

http://es.paperblog.com/

EN LA SIGUIENTE DIRECCIÓN PUEDES ENCONTRAR EL LIBRO COMPLETO EN ESPAÑOL.

http://www.cfidsselfhelp.org/library/versi%C3%B3n-en-espa%C3%B1ol-la-gu%C3%ADa-del-paciente-para-el-s%C3%ADndrome-de-fatiga-cr%C3%B3nica-fibromialgia

Tratamiento Nutricional de la Inflamación


              La inflamación es un estado de crisis del organismo que puede ir acompañado de todos o varios de los siguientes síntomas: dolor, enrojecimiento, aumento de la temperatura o edema. La inflamación puede afectar a un órgano, tejido o puede ser de carácter generalizado como por ejemplo cuando tenemos una fiebre alta, se considera entonces que hay una inflamación sistémica de todo el organismo.

La medicina convencional considera cualquier tipo de inflamación como una enfermedad en si misma que hay que suprimir con   antibióticos, cortisona u otro tipo de drogas sintéticas. Nuestra reacción normal, la que nos han acostumbrado es que si tenemos fiebre la intentaremos bajar y si hay dolor queremos que desaparezca. Pero la fiebre ayuda a que se acelere el metabolismo, se ha observado que por cada cuatro grados centígrados que sube la temperatura las reacciones químicas se multiplican por dos. Todos los mecanismos relacionados con la eliminación de toxinas del organismo se aceleran cuando se eleva la temperatura aunque nosotros no sintamos que este proceso sea beneficioso en el momento.

Según los principios de la medicina natural, la inflamación es una reacción del organismo que tiene lugar con el objetivo final de eliminar toxinas que se encuentran alojadas en las células y tejidos entorpeciendo el funcionamiento del metabolismo. Al ser la inflamación un proceso de desintoxicación del organismo y de limpieza no nos conviene eliminarla completamente a no ser que la misma inflamación ponga en peligro los tejidos como por ejemplo en una infección de oído en la que se puede dañar el tímpano o una infección de riñón u otro órgano delicado.

Por esta razón, las terapias alternativas consideran que la inflamación no debe suprimirse con drogas sino suavizarse dejando que cumpla su función ya que tiene un efecto sanador sobre el organismo. Algunos lectores se preguntaran si la artritis o la fibromialgia, ambos procesos inflamatorios, tienen también un efecto positivo sobre el organismo. En estos casos el cuerpo está intentando eliminar toxinas pero no lo consigue ya que no tiene la energía vital suficiente y la inflamación se vuelve de carácter crónico.

Hay diversas terapias alternativas como la homeopatía, la acupuntura o la fitoterapia que utilizan remedios que calman la inflamación a corto plazo y evitan que dañe algún órgano o tejido pero sin suprimirla. La nutrición usada adecuadamente calma la inflamación tanto crónica como aguda a largo plazo, es decir no tiene un efecto tan inmediato como puede ser los antibióticos o incluso la homeopatía. Se debe utilizar como ayuda en una crisis para calmar la inflamación, ayudarla a que cumpla su propósito y evitar que vuelva a reaparecer en un futuro. Una dieta antinflamatoria junto con una suplementación adecuada favorecen los mecanismos normales a los que el cuerpo humano recurre en momentos de crisis inflamatoria. Si la dieta no favorece estos mecanismos cualquier otro remedio que utilicemos ya sea homeopático o convencional va a resultar mucho menos eficaz.

Prostaglandinas

Nuestro organismo está preparado tanto para producir una inflamación cuando lo considera necesario como para reducirla y calmarla. Las prostaglandinas son sustancias parecidas en su estructura a las hormonas que regulan la actividad de las células diariamente y entre otras funcionas controlan los procesos inflamatorios. Unas prostaglandinas afectan el tono muscular de las arterias, disminuyen la presión sanguínea o reducen el agregamiento plaquetario. Otras tienen efectos opuestos y existe un delicado equilibrio entre estos efectos el cual determina nuestro estado de salud. Es decir la dieta tiene que favorecer un equilibrio entre los distintos tipos de prostaglandinas para que no exista un efecto demasiado pronunciado de un determinado tipo. Las prostaglandinas se fabrican a partir de los ácidos grasos esenciales presentes en los alimento. Es muy importante que la dieta tenga un equilibrio entre los distintos tipos de ácidos grasos esenciales para que haya un estado de salud óptima.

Hay 30 prostaglandinas diferentes que se agrupan en tres familias o series dependiendo de qué ácido graso proceden. Las prostaglandinas de la serie 1 y 2 provienen de los ácidos grasos de la familia omega 6. Se forman a partir del ácido linoleico presente sobre todo en las semillas de girasol, las semillas de calabaza, los frutos secos, la soja y el sésamo. Nuestro cuerpo transforma al ácido linoleico (LA) en ácido dihomo- gamma linoleico (DGLA) y después en ácido araquidónico (AA). Las prostaglandinas de la serie 1 se fabrican a partir de del DGLA y son antiinlamatorias y las prostaglandinas de la serie 2 a partir del ácido araquidónico (AA) y son proinflamatorias. El ácido araquidónico se puede fabricar a partir del ácido linoleico como base pero también se ingiere en la dieta ya que está presente en la carne y en los alimentos de origen animal.

Las prostaglandinas de la serie 3 provienen de ácidos grasos de la familia omega 3 con el ácido alfa-linolénico (LNA) como el ácido graso inicial. El ácido alfa-linolénico se encuentra en el aceite de lino, el aceite de cártamo, las nueces y los vegetales de hoja verde. Nuestro organismo transforma el LNA en ácido eicospentaenoico (EPA), que también se puede ingerir en la dieta ya que se encuentra en los pescados azules como el salmón, la trucha, el atún o las sardinas y en algunas algas. Las prostaglandinas de la serie 3 o PG3 se fabrican a partir del ácido EPA y son antinflamatorias.

Las prostaglandinas inflamatorias son necesarias ya que la inflamación es un proceso que utiliza nuestro organismo para eliminar sustancias de desecho, pero una vez iniciado nos interesa que haya la menor cantidad posible de estas prostaglandinas para que la inflamación se calme.

Para disminuir la producción de prostaglandinas proinflamatorias de la serie 2 se deberá en primer lugar restringir al máximo la ingesta de carne y de alimentos de origen animal como huevos o productos lácteos. Pero hay que tener en cuenta que los ácidos grasos de la familia omega 6 pueden llegar a convertirse en ácido araquidónico con lo que podrían favorecer la inflamación. Esto no significa que no debamos consumir frutos secos, habas de soja o semillas, todos ellos ricos en omega 6, sino que debemos asegurarnos de que a la vez estamos consumiendo suficientes ácidos grasos omega 3 para que no haya un desequilibrio entre los dos. En un proceso inflamatorio grave será mejor dejarlos de lado por un tiempo. Para aumentar la producción de prostagladinas antiinflamatorias se deberá por otro lado incrementar la ingesta de alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 presentes sobre todo en los aceites de pescado, pescados azules, aceite de lino y vegetales de hoja verde.

Fruta y Verdura

La nutrición terapéutica considera a los alimentos no sólo por su composición nutricional y su bioquímica sino también por su energía vital. Ciertos alimentos como las frutas y los vegetales crudos tienen un mayor poder desintoxicante del organismo. Su uso en una dieta terapéutica para bajar la inflamación no está determinado tanto por los nutrientes que contienen sino por como actúan en relación a la energía vital.

La fruta tiene un fuerte efecto de limpieza de las células y tejidos con lo que si consumimos mucha fruta hará falta que nuestros órganos de eliminación como son el intestino o el hígado estén funcionando eficientemente para que podamos eliminar estas toxinas. Si esto no es así se puede agravar o producir una inflamación ya que necesitaremos esa otra ruta para eliminar las toxinas que limpia la fruta. Por ejemplo, el caso extremo sería un ayuno de frutas que produciría tal eliminación de toxinas de los tejidos que agravaría una inflamación ya existente. Las toxinas que limpia la fruta se relocarizarían en el sitio de la inflamación ya que en ese momento esa es la vía que está utilizando el organismo para eliminarlas.

En cambio, los vegetales de hoja verde siempre que estén bien cocinados, ayudan a limpiar la célula pero a la vez también ayudan a la eliminación de toxinas por las rutas normales ya que proporcionan fibra al intestino. Los componentes nutricionales de los vegetales de hojas verde los hacen mas indicados para reducir la inflamación que otros vegetales como pueden ser tubérculos o vegetales de tallo. Su alto contenido en calcio hace que tengan un efecto calmante de la inflamación. Se deben consumir bien cocinados ya que crudos tendrían un efecto mas parecido a la fruta, es decir con un mayor poder de limpieza.

Vitaminas y Minerales

Cualquier función del metabolismo para que sea llevada a cabo eficientemente necesita de vitaminas y minerales. En el caso de un proceso inflamatorio las vitaminas mas necesarias son la vitamina C y E, la vitamina B3 y B6 y el mineral zinc. Estos nutrientes tomados en forma de suplemento, fortalecen el sistema inmunológico, el encargado de manejar un proceso inflamatorio, y favorecen la producción de prostaglandinas antiinflamatorias.

Al proveer al organismo de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales nuestro organismo fabricará las sustancias que necesita para reducir la inflamación en el lugar preciso, en el momento preciso y en las cantidades precisas de acuerdo con sus propias necesidades internas. Hacer las cosas de la manera en que la naturaleza ha programado es mas sencillo y da mejores resultados sin efectos secundarios. Todo lo que tenemos que hacer es alimentarnos de la manera adecuada.

Suplementación Nutricional Anti-inflamatoria

  • Vitaminas   C y E. Ambas vitaminas favorecen el sistema inmunitario y por   tanto tienen un efecto anti-inflamatorio. Se recomienda tomar   de 500 a 1.000mg al día de vitamina C y de 100 a 400 UI   al día de vitamina E
  • Metionina.   Este aminoácido tiene la capacidad de reducir los niveles   de histamina por lo que es especialmente recomendable en los procesos   alérgicos como fiebre del heno o asma. Se recomienda tomar   1.000mg al día repartidos en dos tomas fuera de las comidas.
  • Aloe Vera,   esta planta tiene unos potentes efectos anti-inflamatorios, inmunoestimulantes   y anti-tumorales . En un proceso inflamatorio se recomienda tomar   de 40 a 75 ml al día en ayunas.
  • Bromelina,   es una enzima que se encuentra en la piña. Es conocida   por su capacidad de digerir las proteínas con lo que se   suele utilizar como ayuda digestiva. Sin embargo, la bromelina   tomada fuera de las comidas tiene un efecto anti-inflamatorio   e inmuno-estimulante.
  • Zinc, el   micromineral zinc fortalece el sistema inmunitario y reduce la   inflamación, se recomienda tomar 25 mg al día después   de una comida durante un proceso inflamatorio.

Consejos Generales Para una Dieta Anti-inflamatoria

  • Eliminar   todo tipo de alimentos ricos en ácido araquidónico   sobre todo la carne pero también los lácteos y los   huevos.
  • Reducir la   ingesta de alimentos ricos en ácidos grasos omega 6, como   los frutos secos, la soja, las semillas de girasol y sésamo.
  • Aumentar   la ingesta de alimentos ricos en ácidos grasos omega 3,   como las algas sobre todo marrones y rojas, los pescados azules   como el salmón, el atún, la caballa, las sardinas   o los boquerones, las semillas de lino y el aceite de lino y de   cártamo. Se recomienda consumir una cucharada diaria de   aceite de lino o de cártamo, tomados en frío.
  • Disminuir   la fruta y los alimentos crudos, sobre todo las frutas ácidas.   Se pueden consumir frutas como pera, manzana o plátano   que tienen un menor poder de limpieza.
  • Aumentar   la cantidad de verduras de hoja verde como espinacas, acelgas,   coles de Bruselas, repollo, berros, canónigos, endibias,   lechuga, perejil, culantro, etc. Estas verduras deberán   consumirse principalmente cocinadas o hervidas al vapor. Se recomiendan   en una dieta anti-inflamatoria por su efecto calmante y desintoxicante.
  • Aumentar   la ingesta de alimentos ricos en vitamina C y E pero que se ajusten   a las anteriores recomendaciones. Por ejemplo, la vitamina C la   encontraríamos en el pimiento rojo, pimiento verde, guisantes,   coles de Bruselas, brécol, repollo o boniato. Alimentos   ricos en vitamina E serían el pan integral, los cereales   integrales, el aceite de germen de trigo y el aceite de oliva.
  • Aumentar   la ingesta de alimentos ricos en zinc que se ajusten a las anteriores   recomendaciones, como el marisco, el salmón o el germen   de trigo.
  • Incrementar   el consumo de agua mineral o desclorada a al menos un litro y   medio al día, esto favorecerá la eliminación   de productos de desecho que agravan la inflamación.

http://www.geosalud.com