Tratamiento de la fibromialgia con masajes y Experiencia personal


La fibromialgia es una enfermedad que se caracteriza por un dolor muscular crónico que carece de causa física evidente. El masaje es una poderosa herramienta relajante que ayuda a aliviar los músculos. Terapeutas expertos en la materia aplican varios tipos de masajes a pacientes con fibromialgia.

Técnica de Alexander

La técnica de Alexander consiste en un masaje extremadamente suave que se centra en mejorar la postura y los movimientos a medida que se libera tensión muscular. Los procesos de pensamiento y los movimientos del cuerpo del paciente se reciclan en conjunto.

Terapia de Bowen

Esta técnica de masaje utiliza un toque suave con un movimiento ondulado sobre los músculos que están desalineados, para volverlos a su sitio. Los músculos tardan generalmente una semana en responder al tratamiento.

Método de Feldenkrais

Esta técnica es un trabajo corporal que fortalece la comunicación entre el cuerpo y el cerebro. Los movimientos son lentos y suaves y el objetivo es corregir las malas alineaciones posturales.

Drenaje linfático manual

Esta técnica de masaje “ordeña” los conductos linfáticos para eliminar las obstrucciones. Este método estimula el sistema linfático y reduce la tensión y la hinchazón de las zonas doloridas.

Rociar y estirar

Esta terapia ayuda a que el paciente aprenda a liberar los músculos tensionados con el uso de un aerosol refrigerante. El aerosol inhibe la tensión muscular y el terapeuta estira un poco el músculo cada vez, entre una aplicación de aerosol y la siguiente.

http://www.ehowenespanol.com

Masajes en fibromialgia: Experiencia personal

Hay un intenso debate entre médico, terapistas físicos, kinesiologos y enfermos de fibromialgia con relación a los beneficios de los masajes terapeuticos. Las opiniones sobre el posible mejoramiento o alivio de los dolores con la ayuda de masajes no es terminante.

Algunos médicos consultados se muestran muy conformes con el resultado obtenido por sus pacientes, otros descreen totalmente de las posibilidades de que los masajes de cualquier tipo mejoren los síntomas.
Por el lado de los pacientes. No hay dos enfermos iguales, ya que además de la respuesta de cada paciente a cada tratamiento, hay que evaluar que otras afecciones se añaden a la de base (escoliosis, asma, diabetes, artritis, etc). Por lo tanto opinar sobre el tema es un poco arduo. Debe haber tantas respuestas distintas como enfermos.

En este punto, me voy a referir, como siempre a mi experiencia personal, sin que esto signifique otra cosa que mi opinión personal, sobre este punto, en base a las cosas que he probado, con seguridad hay otras personas con otros resultados y habrá técnicas que no conozco o no he probado.

Creo que mi aporte debe ser tomado en cuanta nada más que porque como llevo varias décadas con este padecimiento, he tenido tiempo suficiente para probar muchísimas cosas.

Algunas técnicas que recuerdo haber intentado son:
– La quiropraxia con la que terminaba peor de lo que empezaba.
– Los masajes manuales clásicos y descontracturantes, que fueron útiles pero llevaba más tiempo en ir y venir al masajista que el tiempo de alivio obtenido.
– También probé masajes linfáticos y relajación, los recibí con más ilusión que resultados.
– También probé los masajes tibios con aceites balsámicos con excelente resultado ( debí dejarlos al mudarme a otra ciudad y el coste es un poco más alto que los comunes).
– Recibí masajes y relajación con piedras volcánicas y los de barro termal, y de ambos obtuve un beneficio muy pobre.
– También tomé baños termales combinándolos con masajes de barro termal y fue muy bueno, lo hice en distintas épocas de mi vida, por una semana cada vez, y al menos estuve un par de meses como nueva.

En resumen las cosas más efectivas que conocí fueron los masajes usando hidroterapia, los baños en jacuzzi (spa) y un extraño sillón masajeador que da calor en las cervicales, clavícula, columna lumbar y dorsal.

A pesar de que lo considero muy bueno el jacuzzi no lo puedo instalar en mi actual casa, porque no hay espacio suficiente dentro de la casa y en el parque no sería útil en los largos días de otoño e invierno, ya que estaría al exterior sin reparo, muy lejos de la casa.

Me gustaría seguir con los ejercicios en el agua, pero estoy a unos kilómetros del lugar más cercano y no soy constante.
Sí conservo el sillón y lo sigo usando, por ahora es lo mejor que puedo hacer y a la larga me resulta menos costoso que tener un masajista privado.

http://fibromialgiayvidaplena.blogspot.com.es

 

Los masajes pueden comportar efectos secundarios graves


Estudios previos ya habían revelado que la manipulación de la   columna vertebral que se lleva a cabo durante la quiropraxia puede dañar   las arterias que abastecen al cerebro, lo que puede tener consecuencias   letales.

 Investigadores del Peninsula Medical School de la Universidad   de Exeter, en Reino Unido, aseguran que los masajes y otros   tratamientos quiroprácticos también pueden producir efectos secundarios   graves pero el problema, según denuncian, es que estos no se publican en   los ensayos clínicos que se realizan para evaluar su eficacia.

 Así se desprende de los resultados de una revisión de estudios publicada en la última edición de la revista New Zealand Medical Journal. Tras   analizar 60 investigaciones, sólo una incluyó “información completa”   sobre la incidencia y severidad de estos efectos, que pueden llegar a   ser fatales.

 Estudios previos ya habían revelado que la manipulación de la columna   vertebral que se lleva a cabo durante la quiropraxia puede dañar las   arterias que abastecen al cerebro, lo que puede tener consecuencias   letales.

 Sin embargo, y según ha explicado el autor de este estudio, Edzard   Ernst, en declaraciones a la BBC, la “inapropiada falta de información”   en esta intervención médica no es ética y “está creando una imagen   falsamente positiva” sobre su seguridad.

En concreto, Ernst y su equipo revisaron las bases de datos sobre   estudios sobre quiropraxia publicados entre 2000 y 2011, de los que se   seleccionaron aquellos estudios en los que se habían comparado el uso de   estas prácticas con otras intervenciones médicas en pacientes que   presentaban algún síntoma médico.

En total encontraron 60 ensayos publicados, de los que la mitad (29) no   mencionaban efectos adversos. En los que sí se hablaba de algún efecto   adverso (31), un total de 16 aseguraban que estos no habían ocurrido   entre los pacientes.

Las regulaciones para publicar un ensayo clínico establecen que debe   informarse sobre todos los resultados del tratamiento, sean positivos o   adversos, y, si no se encuentran efectos adversos, los investigadores   deben establecerlo en el informe.

 “La información completa sobre incidencia, severidad, duración,   frecuencia y método de información de efectos adversos sólo se incluía   en un estudio”, señala este investigador.

La conclusión, asegura este experto, es que “los efectos adversos están   pobremente reportados en los últimos ensayos clínicos aleatorios   realizados”, lo que puede estar creando “una imagen falsa” sobre la   seguridad de estos tratamientos.                   “La mayoría de la gente cree que las terapias alternativas son seguras”,   dice el experto, que ha reconocido que para saber con certeza acerca de   su seguridad son necesarios datos que brillan por su ausencia en el   caso de este tipo de prácticas, algo “sorprendente e inquietante”, ha   lamentado.                     

 Principales riesgos

 En este sentido, este experto ha recordado que hay informes de   accidentes cerebrovasculares, desplazamientos de ‘stents’, embolismo   renal, hematomas, úlceras de la pierna, daño de nervios,   pseudoaneurismas, tromboembolismo pulmonar, ruptura de útero, todo lo   cual ha ocurrido después de una terapia de masaje. “Y tenemos razones para sospechar que aunque han surgido muchos más   efectos adversos, pero la falta de información es enorme”, agrega.

 El problema puede estar en el movimiento extremo que se lleva a cabo en   el cuello durante la manipulación quiropráctica una arteria puede sufrir   daños que pueden conducir a un evento cerebrovascular u otros   trastornos vasculares. El profesor Ernst ha asegurado no estar en contra de los masajes u otros tratamientos quiroprácticos, si bien admite estar en contra de que los investigadores de medicina alternativa “sean a menudo aficionados que piensan que el propósito de un estudio es promover su tratamiento en lugar de demostrar su seguridad o efectividad”.