Las Teorías de Ensuciamiento y Eliminación (y II)


Organos muntorialesTeoría de la Eliminación

Un régimen alimenticio bien elegido mejora considerablemente la situación y modifica varios parámetros:
  • Restauración de una flora bacteriana fisiológica (es decir, la presencia en los intestinos de bacterias benéficas para el organismo), que deriva en una importante reducción de moléculas bacterianas peligrosas.
  • Consumo de alimentos compatibles con las enzimas y las mucinas del intestino delgado, que implica una fuerte reducción de moléculas alimentarias peligrosas. Se sabe que las enzimas digestivas, fundamentales para la digestión, trabaja cada una sobre cada tipo de alimento.
  • Reparación de daños de los enterocitos (células absorventes en la mucosa intestinal) y recuperación de una impermeabilidad normal de la mucosa intestinal, lo cual es suficiente para impedir el paso de la mayoría de moléculas nocivas.
Los residuos acumulados en los tejidos y en las células pueden ser movilizados y expulsados fuera del organismo. Existe, por tanto, una eliminación. Ésta es más o menos rápida, pero siempre progresiva. Por esta razón, el beneficio obtenido con la dieta también es progresivo.
Finalmente, el balance entre los aportes y las salidas de residuos produce la evolución favorable de los síntomas y podemos avanzar las proposiciones siguientes:
  • Cuando los aportes sobrepasan las salidas, el resultado, tarde o temprano, es una enfermedad.
  • Cuando las salidas sobrepasan los aportes, el regreso a la normalidad es factible.
  • La eliminación parcial de los residuos se traduce en una mejoría.
  • La eliminación total de los residuos se traduce en una remisión completa.
Por supuesto, los factores genéticos van a influenciar este cuadro.
La eliminación no produce ningún trastorno mientras la cantidad de residuos no metabolizables transportados por los glóbulos blancos sea moderada. Semejante proceso puede considerarse fisiológico (o natural).
En los humanos que siguen una dieta basada en la alimentación moderna, existe una eliminación fisiológica de intensidad variable. En algunos privilegiados, es grande, y los protege de numerosas enfermedades. En otros, es débil, y tiende a disminuir con la edad, a medida que la acumulación de moléculas exógenas (o ajenas) bloquea cada vez más los engranajes del organismo.
En los sujetos que adoptan el régimen ancestral (la dieta propuesta por Seignalet), estos engranajes se limpian de forma progresiva. Los residuos salen de sus alojamientos y pasan a la sangre, lo que provoca manifestaciones de incomodidad: cefaleas, nerviosismo, astenia, trastornos digestivos y aftas. Estos pequeños signos no deben inquietar. A menudo persisten durante todo el periodo en el cual el paciente adelgaza. Numerosos productos nocivos que estaban depositados en el tejido adiposo son vertidos a la circulación general. Las pequeñas molestias desaparacen después de una depuración que a menudo es una excreción biliar o, a veces, unas heces líquidas acompañadas de una rinorrea (flujo de moco nasal) o de una salida abundante de películas en el cuero cabelludo.se puede interpretar como el paso de los productos tóxicos desde la sangre hasta el medio exterior. Si bien estos episodios pueden repetirse, disminuyen de frecuencia y de intensidad a medida que se limpia el organismo.
El efecto terapéutico de la dieta se apoya en una doble acción respecto a los residuos alimentarios y bacterianos: gran reducción de los aportes y aumento de la eliminación.
Cuando la cantidad de moléculas no metabolizables transportadas es abundante, el número de glóbulos blancos movilizados aumenta. El proceso de depuración se vuelve intensivo. La depuración es eficaz, pero tiene el inconveniente de provocar una inflamación crónica del emuntorio (órgano de eliminación). Esta inflamación es la causante, por sí misma o junto con otros factores (bacterias, virus, alérgenos, contaminantes, alimentos ,etc.), de enfermedades que varían según el emuntorio elegido. La vía biliar es aparentemente la menos peligrosa. En cambio, el paso a otros emuntorios pueden en mi opinión, tener consecuencias patológicas:
  • En el colon: colopatía funcional, colitis linfocitaria, colitis colágena y enfermedad de Crohn.
  • En la piel: acné, algunos eccemas, psoriasis y quizás ictiosis, queratodermia.
  • En los bronquios: bronquitis crónica y asma.
  • En las mucosas auditiva, bucal, nasal, faríngea, laríngea y conjuntiva: otitis, anginas, sinusitis, rinitis alérgica, rinitis crónica, edema de quincke, conjuntivitis alérgica, aftas y enfermedad de Behcet.
Concluye, dado que la alimentación moderna es la causa principal de los problemas, conviene proponer un régimen sin cereales (excepto el arroz), sin productos lácteos, rico en alimentos crudos y en aceites biológicos, acompañado de magnesio, de oligoelementos, de vitaminas y de fermentos lácticos.
Me gustaría añadir la forma en que esta teoría desarrollada por el Dr. Seignalet está relacionada con la conocida Terapia Gerson. Podemos decir que en dicha terapia, los aportes de residuos metabólicos son casi nulos y la eliminación es continua. Esto posibilita que el cuerpo pueda desintoxicarse completamente hasta llegar a la remisión de la enfermedad del paciente. Para los que no conocen la Terapia Gerson (que deben ser muchos) siempre recomiendo dos documentales que se pueden conseguir en internet y en esta página también. Estos son: La Hermosa Verdad y El Milagro Gerson.
Quizá en lo único que destaca la dieta del Dr. Seignalet, a diferencia de la mayoría de los médicos naturistas, es la eliminación de los cereales, excepción hecha con el arroz. Seignalet considera que el arroz es el único cereal que podemos digerir correctamente. Como siempre, aquí presentamos herramientas o conocimiento para que luego cada uno pueda tomar de forma consciente sus propias decisiones. NO se intenta convencer a nadie de comer nada que no quiera, o de dejar de comer cosas que quiera. Cada uno es responsable de sus actos, sobre los demás y sobre sí mismo. Lo importante es permitir o habilitar toda la información importante a todas aquellas personas interesadas en la misma. En este caso, esta es la información que yo considero relevante. Espero les haya interesado. Mucha suerte!

Las Teorías de Ensuciamiento y Eliminación (I)


imagesCASEGQSVHoy quiero compartirles unas palabras del reconocido (para la gente que está en el tema obviamente) Dr. Jean Seignalet, sobre su teoría del ensuciamiento del organismo producido por la alimentación moderna, y la eliminación de dicho ensuciamiento. Este señor es un defensor de una alimentación limitada en carnes, leches y alimentos procesados. Luego veremos cuáles son sus argumentos para dicha postura, los cuales expresó en su gigante libro “La Alimentación, la 3ra Medicina”. Todos los datos que voy a escribir aquí son sacados de dicho libro, el cual recomiendo para su lectura. Como siempre escribiré en cursiva los textos del libro y lo demás serán agregados míos. Veamos una breve reseña de su vida.

Jean Seignalet, doctor en Medicina, trabajó como interno en el hospital de Montpellier y fue catedrático en la Universidad de la misma ciudad. Dirigió durante treinta años el laboratorio de histocompatibilidades de su hospital. Fue pionero en el trasplante de órganos y tejidos, en especial los renales. Autor de más de doscientas publicaciones en las principales revistas médicas en lengua inglesa y francesa, su actividad médica siempre estuvo relacionada con la química y la biología. Murió en Montpellier en agosto de 2003.
Bueno, eso para arrancar y darle un poco más de “credibilidad científica” a las teorías que expondré a continuación. Veamos en que consisten.
Teoría del Ensuciamiento
Según Seignalet, algunos alimentos modernos y la flora de putrefacción que producen (bacterias intestinales que no son fisiológicas, es decir, no son beneficiosas al organismo) se comportan como agresores para la mucosa intestinal. La mucosa intestinal es un revestimiento de los intestinos semipermeable por donde pasan los nutrientes absorbidos de la alimentación pero evita que pasen otros elementos indeseables o tóxicos. La destrucción o la disyunción de algunos enterocitos (células absorbentes que forman parte de la mucosa) hacen que el intestino delgado sea demasiado permeable. Diversas moléculas de origen alimentario y bacteriano atraviesan la barrera intestinal y pasan a la circulación general, lo cual puede tener consecuencias peligrosas, pero variables según la estructura de las moléculas.
Cuando ciertos residuos alimentarios o bacterianos traspasan la pared del intestino, sobrepasan las capacidades de eliminación de los emuntorios (órganos encargados de limpiar el organismo, como el hígado, riñones, intestinos y piel) del organismo y las sustancias no deseables se acumulan de forma paulatina. Es fácil imaginar algunas de las consecuencias nefastas de este fenómeno.
 
Algunas de estas moléculas no deseables pueden tener una estructura parecida a la de las moléculas del huésped ocasionando varios efectos nocivos. Esta noción de intrusión celular por parte de moléculas ajenas no es sólo una idea, sino que varios trabajos han demostrado que es una realidad. Así, Gottesfeld y col. (1997) comprobaron que algunas poliamidas sintéticas (moléculas sintetizadas) podrían alcanzar el núcleo, unirse al ADN y modificar la expresión de determinados genes. Es decir, que esa sustancia sintética podía modificar el ADN de algunas células, alterando completamente sus funciones normales.
Las consecuencias secundarias de esta sobrecarga de moléculas nocivas son las siguientes:
  • Incremento del consumo de energía. Es decir, tenemos menos energía que antes.
  • Disminución de la producción de energía.
  • Alteraciones en el funcionamiento celular.
  • Liberación excesiva de radicales libres. Estos radicales libres son peligrosos para la salud si se encuentran en exceso en el organismo.
El resultado final es el sufrimiento, la muerte o la transformación de las células, del mismo modo que la filtración repetida de granos de arena en un motor acaba por atascarlo o ensuciarlo, e impide que funcione con normalidad.
No todos los humanos reaccionan igual respecto a las poluciones procedentes del intestino delgado. Dado que las enzimas son cruciales para eliminar los residuos, y éstas son reguladas genéticamente. Varias situaciones son posibles:
  • Disfunción de algunas enzimas (por problemas genéticos de la persona) + Poco o ningún residuo → Ninguna enfermedad.
  • Enzimas con funcionamiento normal + Muchos residuos → Ninguna enfermedad.
  • Disfunción de algunas enzimas + Muchos residuos → Enfermedad.
Está claro que aunque la enfermedad no se presente, la presencia del ensuciamiento produce un consumo de energía para limpiarlo, y que dicha energía podría estar disponible para otras actividades. Volvemos al tema de los alimentos eficientes en términos de consumo de energía, y éstos son las frutas primeramente, y luego las verduras, germinados y brotes.
Según el Dr. Seignalet, la célula puede evolucionar a cinco posibles niveles ocasionando algunas enfermedades derivadas del fenómeno de ensuciamiento:
  1. La célula muere: Alzheimer, Parkinson.
  2. La célula funciona de forma insuficiente: Osteoporosis, principios de Parkinson.
  3. La célula funciona mal: Hipercolesterolemia, Artrosis, Esquizofrenia.
  4. La célula sufre: Fibromialgia, Espasmofilia, Depresión nerviosa endógena.
  5. La célula se vuelve maligna: leucemias, cánceres.
Continúa explicando en su libro:
Por lo general, la patología de ensuciamiento necesita tiempo para manifestarse. Predomina en los adultos y principalmente en los ancianos. Se instala de forma progresiva y se agrava con lentitud.
Luego brinda una lista de enfermedades no malignas originadas por el ensuciamiento de algunas células. Según nos comenta, en algunas (de las enfermedades listadas a continuación) he podido observar la eficacia del régimen hipotóxico (bajo en alimentos tóxicos como cereales, leche, carne y alimentos cocinados), lo que constituye un argumento de peso en favor de mi teoría. Las enfermedades nombradas son:
  • Fibromialgia primitiva.
  • Depresión nerviosa endógena.
  • Esquizofrenia.
  • Enfermedad de Alzheimer.
  • Enfermedad de Parkinson.
  • Migrañas.
  • Cefaleas de tensión.
  • Distonía.
  • Diabetes de la madurez.
  • Hipercolesterolemia.
  • Hipoglucemia.
  • Espasmofilia.
  • Litiasis biliar.
  • Dispepsia.
  • Obesidad.
  • Gota.
  • Anemias sideroblásticas.
  • Enfermedad de Vaquez.
  • Trombocitemia idiopática.
  • Aplasia medular.
  • Tendinitis.
  • Artrosis.
  • Condrocalcinosis.
  • Osteoporosis.
  • Arterioesclerosis.
  • Envejecimiento prematuro.
¿Cómo prevenir o tratar el ensuciamiento?
Dado que la alimentación moderna es la primera causa del ensuciamiento, es conveniente proponer un régimen sin cereales ni productos lácteos, rico en alimentos crudos y en aceites biológicos, acompañado de magnesio, oligoelementos, vitaminas y fermentos lácticos.
Al disminuir los aportes en moléculas nocivas, la capacidad de eliminación del organismo le permitirá deshacerse progresivamente de los residuos acumulados. La desintoxiación de las células afectadas previene o cura enfermedades.