Asocian la fibromialgia con una disminución de conectividad en el cerebro



cerebro-fibromialgia

 Las personas que sufren de fibromialgia presentan fatiga y dolor persistente en distintas áreas del cuerpo, así como sensibilidad en los músculos, las articulaciones o los tendones. A pesar de que cualquier persona puede padecerlo, lo cierto es que las afectadas son en su mayoría mujeres.Ahora, según un nuevo estudio del Instituto Karolinska (Estocolmo), la fibromialgia, esa enfermedad crónica aún de causa desconocida y que afecta principalmente a las personas de mediana edad, estaría vinculada a una actividad anormal de las áreas del cerebro que procesan las señales de dolor. El trabajo ha sido publicado en la revista Brain Connectivity.

Para su estudio, los investigadores compararon la actividad cerebral de 22 mujeres sanas y 16 mujeres con fibromialgia, con imagen por resonancia magnética funcional mientras éstas experimentaban diferentes niveles de dolor mediante presión aplicada en el pulgar. El experimento prosiguió con un total de 15 estímulos de dolor de 2,5 segundos cada uno, a intervalos de medio minuto.

Cuando analizaron los escáneres cerebrales, los expertos encontraron diferencias en los patrones cerebrales entre los participantes sanos y los que padecían fibromialgia. Así, las mujeres con fibromialgia presentaban un “desacoplamiento funcional” entre las áreas del cerebro que procesan las señales del dolor además de otras zonas, incluidas las que controlan la actividad sensoriomotora. Según el estudio, esta reducción de la conectividad cerebral afecta a la percepción del dolor del paciente, ya que las participantes con fibromialgia habían aumentado significativamente la sensibilidad al dolor en comparación con el grupo control.

OBTENIDO DE: http://www.muyinteresante.es/salud/

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Lleva también tu cerebro al gimnasio


Cerebro. Vertical.

Cerebro. Vertical.

Hace un siglo, el visionario Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina, aseguró que toda persona “puede convertirse en escultor de su propio cerebro”. Y tenía razón. Sin embargo, hasta hace poco se defendía que alcanzados los 18 o 20 años el cerebro se tornaba inmutable o en declive; que nacíamos con un número determinado de neuronas que iban perdiéndose con el paso del tiempo y que nuestros genes eran los que podían determinar el futuro de nuestras habilidades cognitivas o, incluso, la inteligencia.

Los pasos de gigante dados por los neurocientíficos en las dos últimas décadas han servido para desenterrar la visión de Ramón y Cajal y situarla en el lugar que le han servido para desenterrar la visión de Ramón y Cajal y situarla en el lugar que le corresponde bajo lo que denominan neuroplasticidad: la capacidad que tiene el cerebro para formar nuevas conexiones nerviosas, a lo largo de toda la vida, en respuesta a la información nueva, a la estimulación sensorial, al desarrollo, a la disfunción o al daño. Se la conoce también como la “renovación del cableado cerebral”. Ahora se sabe y se defiende que el cerebro es extraordinariamente plástico, puede adaptar su actividad y cambiar su estructura de forma significativa a lo largo de la vida. Independientemente del declive natural que conlleva inexorablemente el envejecimiento, el aprendizaje se puede producir a cualquier edad y generar nuevas neuronas.

De hecho, hay indicios razonables que muestran que entrenar la mente y aprender cosas nuevas pueden proteger del declive cognitivo propio de la vejez, un problema que afecta, según la OMS, a 35,6 millones de personas y aumenta en 7,7 millones cada año.

Bajo este prisma han surgido iniciativas pioneras que han puesto de moda el concepto Brain Fitness. Se trata de gimnasios cerebrales digitales que buscan fortalecer las distintas áreas cognitivas del usuario. Nació como una corriente en EEUU y se ha convertido en la tendencia de los últimos veinte años. La población estadounidense entendió pronto la importancia de mantener el cerebro en forma para conseguir una mejor calidad de vida y sumó el Brain Fitness a su rutina diaria.

300.000 usuarios

Unobrain es uno de esos gimnasios, aunque no uno cualquiera. Nace en Madrid y se trata del primer Club Online de Brain Fitness hispanohablante del mundo realizado en colaboración con científicos de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Su director, Javier Sánchez lo aclara: “Este concepto se basa en establecer hábitos de vida cerebro-saludables mediante la gimnasia cerebral, el control del estrés, la neuronutrición y el ejercicio físico. Su propuesta se centra principalmente en el entrenamiento cerebral, con una serie de programas diseñados en forma de juegos on line por neuropsicólogos y cuya eficacia ha sido comprobada en distintos estudios. Ya son

300.000 los usuarios que han entrenado en Unobrain desde su nacimiento en 2012″.

Un ejemplo de su eficiencia son los resultados de un trabajo llevado a cabo con pacientes con fibromialgia que afecta a entre el 2% y el 4% de la población, fundamentalmente mujeres. Esta patología, según la Sociedad Española de Reumatología, es “una anomalía en la percepción del dolor, de manera que se perciben como dolorosos, estímulos que habitualmente no lo son. Además del dolor, puede ocasionar rigidez generalizada, sobre todo al levantarse por las mañanas, y sensación de inflamación mal delimitada en manos y pies. También pueden aparecer hormigueos poco definidos que afectan de forma difusa sobre todo a las manos”. Las alteraciones en el funcionamiento cognitivo han sido ampliamente demostradas en pacientes con fibromialgia y bajo el término ‘discognición’ se engloban fallos en los procesos de atención compleja, memoria de trabajo, memoria episódica y memoria semántica.

En el estudio participaron 37 mujeres afectadas y aleatoriamente 19 de ellas realizaron el entrenamiento con Unobrain mientras el resto hizo de grupo control. Todas realizaron una evaluación clínica y una valoración neuropsicológica antes y después de la fase de entrenamiento.

“Los datos muestran que aquellos sujetos que habían realizado un entrenamiento con Unobrain mejoraron de forma significativa en tareas de atención selectiva, velocidad psicomotora, fluidez verbal fonética y semántica, etc. con respecto al grupo control. En otro estudio, cuyo foco fueron los estudiantes universitarios, se observaron mejoras en áreas básicas para el estudio como la atención, velocidad de procesamiento o velocidad lectora. Y en un tercer estudio, realizado con niños de edad escolar, arrojó mejoras en atención (algo muy relevante hoy en día) o en la fluidez verbal”, insiste el director del Club Online.

Reserva cognitiva

Son numerosas las investigaciones que apuntan además a la necesidad de construir lo que los neurocientíficos llaman “reserva cognitiva” de cara a la posible aparición de una enfermedad neurodegenerativa en el futuro. Por “reserva cognitiva” se entiende la capacidad cognitiva acumulada durante una vida, una capacidad que no impide la aparición de esas enfermedades, pero si puede mitigar sus síntomas. El entrenamiento cerebral es una de esas actividades que conducen a una mayor reserva cognitiva.

Una provisión que se realiza a lo largo de la vida y en la que influye la escolaridad, la dieta y el ejercicio, entre otros, factores. Juan Fortea, vocal del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología, apunta, que por mucho “que entrenemos el cerebro ese hecho no va a cambiar la posibilidad de padecer Alzheimer, sin embargo en los pacientes con más reserva cognitiva la enfermedad avanza más rápido que en los carentes de ella… Parece una contradicción, pero no lo es. En estos pacientes los síntomas clínicos se inician más tarde porque se compensa con su reserva y, cuando esta acaba, la progresión es más rápida. A mayor reserva, más tiempo sin los estragos que causa la enfermedad”.

Precisamente esta semana la revista Perspectivas de la Política del Comportamiento y Ciencias del Cerebro, de la Federación de Asociaciones de Comportamiento y Ciencias Cerebrales (FABBS) un estudio que constata que no todos los videojuegos o juegos on line valen para aumentar la reserva cognitiva.

Así, los creados exclusivamente para entretener no tienen impacto potencial en el cerebro. En cambio, los elaborados con contenido específico y dinámicas individuales sí parecen tener efectos potenciales.

Unobrain gira en torno a cuatro ejes: un gimnasio cerebral con programas personalizados de entrenamiento compuesto por ejercicios que trabajan de manera lúdica la atención, la memoria, el lenguaje y la velocidad de procesamiento del usuario; un programa de control del estrés implementado a través de un dispositivo de neurofeedback (un casco de electroencefalografía que captura las frecuencias asociadas a la actividad cerebral y permite evaluar el nivel de estrés); un menú cerebro-saludable diseñado por nutricionistas y un programa de actividad física cardiocerebral que mejora las capacidades cognitivas.

“Computamos los avances en el desempeño de nuestros usuarios mediante un algoritmo propietario. Además contamos con un abundante feedback personal de los muchos usuarios que nos escriben hablando precisamente de sus progresos percibidos. Pero para ir más allá del desempeño de los ejercicios o de las impresiones subjetivas, hemos validado los efectos del entrenamiento mediante distintos estudios, con muy buenos resultados”, recalca su director.

La gimnasia cerebral en clase

Unobrain Kids ha llegado a las aulas. El Colegio La Salle Nuestra Señora de las Maravillas de Madrid fue el primero en poner este programa al que ahora se unen los siguientes centros escolares de España: Colegio Alkor, Colegio Villalkor, el Gredos San Diego en España y el Instituto Miguel Ángel de Occidente (México) y Nocedal (Chile) en Suramérica. Los alumnos del colegio de 6 a 14 años podrán beneficiarse de un programa diseñado específicamente para ellos. Aunque “los programas están diseñados para todas las edades. La única diferencia entre kids y el resto de programas de entretenimiento de Unobrain radica en la selección de los juegos y ejercicios ofrecidos. Así, en cada franja de edad se incluyen los juegos apropiados para el estadio de desarrollo del niño”. Se compone de un total de 50 juegos/ejercicios, en los que se ejercita la memoria, la atención, funciones ejecutivas y percepción y velocidad de procesamiento de la información. “Orientadores, profesores y directores de colegios ven en Unobrain una herramienta lúdica que ayuda a sus alumnos a ser estudiantes más competentes y con mayor rendimiento académico pues ejercitan, jugando, su memoria y su atención, capacidades cognitivas fundamentales para cualquier estudiante. Y lo mejor es que esas mejoras se pueden medir de forma objetiva”, concluye Javier Sánchez.

http://www.elmundo.es/

EL CIRCUITO CEREBRAL DE L@S FIBROMIALGIC@S


neuronaLos pacientes con fibromialgia tienen alterado el circuito cerebral del dolor

Estamos asistiendo estos últimos meses a nuevos estudios que basados en las nuevas técnicas de imagen como el aparecido el pasado Septiembre “Una disfunción del cerebro podría explicar los síntomas de la fibromialgia, según expertos” están desmostrando que el dolor de la fibromialgia es real, apuntan a diferentes causas pero lo cierto es que estos estudios encuentran una causa del dolor que se produce en la fibromialgia.

Un articulo escrito por MARÍA SAINZ para El Mundo

Sus síntomas parecen claros: dolor en distintas partes del cuerpo sin causa aparente. Sin embargo, la fibromialgia continúa rodeada de una importante nebulosa e incluso se ha llegado a negar su existencia. Ahora, un trabajo ha logrado ver que en el cerebro de estos pacientes fluye más sangre por las áreas ligadas con el dolor y menos por aquellas en las que se genera la respuesta al mismo.

¿Qué lo provoca? ¿Es una enfermedad o un síntoma de otro trastorno? ¿Cómo se puede curar? Muchas preguntas y pocas respuestas que desesperan a un grupo de pacientes que, ante todo, sienten dolor .

Con una tomografía computerizada por emisión de fotón único (SPECT, por sus siglas en inglés), los autores del estudio, publicado en ‘The Journal of Nuclear Medicine’ , han iluminado las partes cerebrales tradicionalmente ligadas al dolor.

En comparación con las 10 mujeres sanas que también participaron en el trabajo, entre la veintena diagnosticada con fibromialgia se detectaron irregularidades muy significativas en distintas áreas cerebrales.

Problemas en el flujo sanguíneo

“Confirmamos las anomalías en el flujo sanguíneo que ya se habían detectado en enfermas de fibromialgia”, explican Olivier Mundler y su equipo, procedentes del Servicio Central de Biofísica y Medicina Nuclear ‘AP-HM Timone’ y el centro sanitario La Phocéanne (ambos en Marsella, Francia).

Concretamente, los expertos detectaron hiperperfusión (exceso de flujo sanguíneo) en la corteza parietal y los surcos precentral y postcentral; todas ellas zonas relacionadas con el dolor.

Asimismo, se pudo ver una baja circulación sanguínea (o hipoperfusión) en la parte anterior de la corteza temporal izquierda, engranaje fundamental en el mecanismo de control de las emociones .

Conscientes de las limitaciones de su trabajo, como el bajo número de pacientes estudiados y la falta de equilibrio entre los participantes sanos y los enfermos, los investigadores subrayan la valía de sus datos.

“Las anormalidades en el flujo cerebral de los pacientes con fibromialgia no dependen de la ansiedad y la depresión y se relacionan con la severidad clínica de la enfermedad “, apuntan.

Uno de los autores, Eric Guedj, sostiene que “la fibromialgia podría estar relacionada con una disfunción global en el procesamiento cerebral del dolor”.

Y concluye que su trabajo “refuerza la idea de que se trata de un trastorno o una enfermedad real “.
Estudio Original Clinical Correlate of Brain SPECT Perfusion Abnormalities in Fibromyalgia. http://lacomunidad.elpais.com

10 HÁBITOS QUE TAL VEZ TENGAS PERO QUE DAÑAN TU CEREBRO


Dejar-de-fumarDe acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, este es el top de prácticas usuales que solemos tener y dañan el funcionamiento ideal de nuestro cerebro:

No desayunar. Las personas que no desayunan no tienen el nivel óptimo de azúcar y proteínas que necesita nuestro sistema sobre todo durante las primeras horas del día, lo cual conduce a un suministro insuficiente de nutrientes al cerebro causando su pronta degeneración.

Reacciones violentas o estrés prematuro. Esto causa el endurecimiento de las arterias del cerebro, provocando una disminución en la capacidad mental.

Fumar. Disminuye considerablemente la masa encefálica y se ha comprobado que es un agente conductor importante a la enfermedad de Alzheimer.

Consumo elevado de azúcares. El exceso de este carbohidrato interrumpe la absorción de proteínas y nutrientes, causando malnutrición e interferencia con el desarrollo del cerebro.

Exposición constante a ambientes contaminados. El cerebro es elórgano de nuestro cuerpo que más consume oxígeno. La inhalación de aire contaminado disminuye el suministro de oxígeno al cerebro, dando lugar a una disminución de la eficiencia cerebral.

Dormir poco. Dormir 8 horas diarias permite que nuestro cerebro descanse y obtenga un remanso de nuestras demandantes tareas diarias. Privarse del sueño acelera la muerte de las células cerebrales a corto plazo.

Cubrirse la cabeza mientras se duerme. Dormir con la cabeza cubierta aumenta la concentración de dióxido de carbono y disminuye la de oxígeno, lo que puede ocasionar efectos dañinos en el cerebro.

Forzar al cerebro durante la enfermedad. Trabajar mucho o estudiar a marchas forzadas estando enfermo, provocará una disminución en la eficacia del cerebro a largo plazo.

Falta de estímulos y ejercicios mentales. Pensar es la mejor manera de entrenar nuestro cerebro: un memorama, un acertijo, o simplemente dar rienda suelta a nuestra imaginación, estimulará nuestro cerebro y lo mantendrá en forma.

Entablar pláticas con temáticas elaboradas. Iniciar conversaciones de temas con cierto grado de complejidad promueve la salud de nuestra materia gris.

http://www.mamanatural.com.mx

FIBROMIALGIA: El poder de la mente en la salud y terapias alternativas.


cocoCuando vas al médico por que te duele algo o por que sientes algún malestar, esperas recibir una receta o fórmula médica que te diga qué medicamentos debes tomar para aliviarte.

¿Qué pensarías si te dijera que existen medicinas alternativas que consideran que la mente ayuda a curar el cuerpo? Te sonaría un poco extraño, ¿verdad? Sin embargo, no lo es: la salud es un concepto que debe abarcar a la mente y al cuerpo, porque están íntimamente conectados. A este concepto de totalidad se le conoce como SALUD HOLÍSTICA.

Es común que cuando hay algo que afecta tus emociones, tu cuerpo reaccione. Esto sucede, por ejemplo, si estás viviendo en un lugar que no te gusta, si tienes un trabajo que no disfrutas o en el que no te dan un trato justo, o si estás en una relación conflictiva. Puede que te duela la espalda, que te den jaquecas o que tengas problemas digestivos. Por lo general, se cree que se debe a un factor externo, pero podría no ser así. El cuerpo expresa de una u otra manera algo que está afectando a la mente. Por algo se ha comprobado que muchas personas que sufren de enfermedades crónicas, como el colon irritable, mejoran su estado de salud con una dosis de risa y buena energía.

Los seres humanos no somos sólo carne y hueso. Somos también mente y espíritu. Por eso, si algo afecta a una de estas entidades (el cuerpo, la mente, el espíritu), el resto también sufrirá las consecuencias. De ahí surge la práctica de la salud holística que entiende al ser humano en su totalidad.

Tomando este punto de partida, muchas de las prácticas que hacen parte de la medicina alternativa se basan en la importancia de la relación entre la mente y el cuerpo. Se enfocan no en atacar los síntomas sino en buscar equilibrar la causa de los problemas que te pueden afectan.

¿Es charlatanería o tienen algún tipo de sustento científico?

Si dudas de la veracidad de las prácticas de medicina alternativa que tratan al cuerpo y la mente como un todo, te sorprenderá saber que se basan en estudios científicos que provienen especialmente de la NEUROCIENCIA. Según investigaciones en esta área, el organizar los “cables del cerebro” permite reenganchar áreas como la corteza pre-frontal responsable de fortalecer la capacidad de reacción y la felicidad.

La medicina del cuerpo y de la mente promueve una idea verdaderamente fascinante: la mente tiene la posibilidad de cambiar o modificar el cerebro, así como de controlar el funcionamiento y los síntomas del cuerpo.

Analiza por un momento qué pensamientos rondan frecuentemente en tu mente y cómo podrías calificar tu estado de salud. Lo que almacenas en tu mente puede predisponerte al estrés, y éste a su vez produce algunas enfermedades. De allí que la primera parte del camino a recorrer en este tipo de medicina alternativa sea poner la mente en un estado de paz, liberarla de pensamientos negativos, juicios y prejuicios.

¿Te ha sucedido que ciertas emociones o situaciones producen algunos efectos en tu cuerpo?

Recuerda cuando te has sentido enojón, o de “mal genio”. Tu boca tiende a ponerse seca y en muchos casos amarga, tu cuello se pone tenso y hasta puedes experimentar dolores de cabeza. Y qué tal cuando estás bajo situaciones de mucha tensión o estrés. ¿Has sentido que tu respiración se agita, y que al controlarla puedes controlar también la sensación de estrés y enojo? Esto es maravilloso, si en lugar de tomar ciertos medicamentos que te ayuden a controlar las respuestas de tu cuerpo, puedes hacerlo con solo liberarte de los pensamientos negativos, buena parte de tu salud está en tus manos.

Partiendo de allí, podrás utilizar tu mente para alcanzar beneficios en el campo de la salud. Para lograrlo existen diferentes prácticas; unas de tipo espiritual, otras relacionadas con los beneficios de una buena respiración y una buena postura.

¿Qué prácticas hacen parte de la medicina del cuerpo y de la mente?

  • Biofeedback: por medio del uso de algunos aparatos que te ayudan a medir el pulso cardiaco, la temperatura de tu piel y hasta la actividad de tu cerebro, tendrás la posibilidad de aprender a controlar la presión sanguínea y la tensión muscular, entre otros.

Se considera que el Biofeedback ayuda a controlar ciertas condiciones como el asma, como el síndrome del intestino irritable, la náusea y el vómito relacionados con terapias contra el cáncer y el estreñimiento. También ha sido eficaz en algunos casos de incontinencia, tensión alta, dolor, epilepsia y control de ansiedad.

  • Visualización es una técnica que usa la creación de imágenes en la mente con el propósito de curar y sanar. Por ejemplo los indios Navajo utilizan esta técnica invitando a la persona a visualizarse como un ser saludable. Hoy en día se hace referencia a prácticas desarrolladas por Sigmund Freud y Carl Jung en donde se documentaba el uso de la imaginación en los procesos curativos.

En la actualidad se usa en algunos casos del tratamiento del cáncer para reducir los síntomas, también para el manejo del estrés, y antes y después de las cirugías para reducir la ansiedad. Lo más llamativo de todo es que no tiene ningún efecto negativo. Así que puedes intentarlo sin temer a las consecuencias.

  • Meditación. ¿Crees que es posible controlar el flujo de los pensamientos en tu mente? La respuesta es sí. Lo puedes hacer a través de la meditación. No sólo te ayudará a encontrar un estado de relajación física y mental sino que te permitirá relacionarte de manera diferente con tus emociones y pensamientos. Médicamente la meditación es usada actualmente en casos de presión alta, ansiedad, estrés, FIBROMIALGIA y asma. Es recomendada debido a que no tiene efectos colaterales, y por el contrario te ayudará a controlar el estrés diario.
  • Musico-terapia. Desde la década de los años cincuenta la música ha sido utilizada para curar. En esa época se recurrió a los músicos para sanar a militares norteamericanos heridos en combate. En nuestros días, esta terapia se usa en pacientes con Alzheimer, autismo, y depresión. También contribuye a obtener un estado de relajación y a reducir el estrés. Pero recuerda que esta terapia no consiste en conectarse al iPod y simplemente escuchar la música que te gusta. Esta terapia consta de un procedimiento particular en el que la música es usada para entrar en estados de relajación.
  • Manejo de la respiración. El manejo de la respiración puede ser también útil en casos como la náusea, el vómito, la presión alta y por supuesto la ansiedad y el estrés.
  • Oración. Aunque el evaluar la espiritualidad en estudios científicos no es una tarea fácil de resolver, algunos estudios han logrado encontrar resultados positivos en el caso de personas con cáncer y con enfermedades relacionadas con la función del sistema inmune. Sin importar cual sea tu predilección en cuestiones espirituales, el bienestar del espíritu puede reflejarse en el bienestar del cuerpo.

Si ninguna de estas opciones te llamó atención podrías intentar alternativa como la terapia cognitiva y conductual, la hipnosis, la relajación muscular, el Pilates, el Tai Chi y el Yoga.

Como ves, las opciones son muy amplias, podrías obtener grandes beneficios sin experimentar ningún efecto secundario. Recuerda que la mente es tu gran aliada para tener Vida y Salud.

Imágen © iStockphoto.com / ktsimage

http://afibro.org

¿Por qué el estrés es malo para tu cerebro?


El término estrés significa cualquier experiencia interna de inestabilidad psicológica, como resultado de factores ambientales externos. Esta enfermedad es una fuente de patología y produce efectos a corto, medio y largo plazo. Además, puede dañar el cerebro a nivel molecular y desde ahí, extender su daño a través de las hormonas al resto del cuerpo. Por tanto, el mejor tratamiento es prevenirlo y una vez que se padece, intentar superarlo cuanto antes. Así lo consideran destacados especialistas en la materia, entre ellos tres investigadores del CIBERSAM (Centro de Investigaciones Biomédicas en Red de Salud Mental): los doctores Celso Arango, del Hospital General Universitario “Gregorio Marañón” y secretario de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB); Juan Antonio Micó, de la Universidad de Cádiz y Juan Carlos Leza, de la Universidad Complutense de Madrid.

Entre las causas desencadenantes del estrés están las que alteran el equilibrio del organismo, el exceso de información, el daño, el aislamiento, la presión grupal y la frustración. Su presencia se puede manifestar en varias etapas, desde los primeros síntomas de alarma derivados de la tensión muscular, a la etapa de resistencia con el síntoma de tensión psíquica. Si persiste en el tiempo, puede degenerar en agotamiento, con síntomas físicos somáticos. Entre los síntomas psíquicos del estrés se encuentran el nerviosismo, la alerta, el insomnio, la falta de concentración y memoria, la irritabilidad, tristeza, falta de energía, disminución de la sociabilidad y desmotivación; y como manifestaciones físicas destacan la sensación de ahogo, rigidez muscular, pupilas dilatadas, tensión alta, úlceras, cefaleas, etc. En cuanto a las consecuencias fisiológicas varían desde cerebro activado permanentemente para la acción, sentidos alerta, hormonas, aceleración del pulso, respiración más profunda y músculos tensos, entre otros. Si esta situación se prolonga, puede desembocar en un trastorno de ansiedad.

Por otro lado, el estrés puede variar además según sea el entorno que lo causa, su duración, la intensidad de éste y las consecuencias clínicas. Por la naturaleza del entorno, cabe distinguir el “síndrome del quemado” o mobbing en el contexto laboral; tener padres mayores, enfermos crónicos o hijos problemáticos, en el entorno familiar; tener altas expectativas, incapacidad, abuso, acoso, exceso de responsabilidad o agendas cargadas en el terreno escolar; y además están los clásicos problemas económicos o con los vecinos, por ejemplo, en el ámbito social.

Si consideramos el estrés desde la perspectiva de la duración del estresor, se habla de estrés agudo cuando deriva de un acontecimiento puntual, como puede ser una muerte, una separación o un accidente. El estrés se convierte en crónico si la situación estresante se prolonga en el tiempo; ejemplos de esto son el ya citado “síndrome del quemado” o el acoso escolar.

En cuanto a la intensidad del estresor, se pueden encontrar diferentes tipos de estrés: leve, coincidiendo con una gripe, una época de más trabajo o la enfermedad de un compañero; moderado, producido por un vecino problemático o la muerte anunciada de un familiar mayor; o bien grave, producido por una catástrofe, un atentado terrorista o una violación, por poner algunos casos de situaciones estresantes de diferentes niveles.

Dependiendo de las consecuencias clínicas el estrés puede ser causante de patologías, desencadenante de las mismas o bien perpetuarlas. Atendiendo a esta clasificación, puede ser la causa de patologías agudas, como los trastornos adaptativos, en los que hay estresor agudo e intensidad moderada. En estas situaciones se presentan síntomas de ansiedad, depresión, conductuales o bien mixtos, que son leves y recortados en el tiempo y no duran más de unos meses.

Pero también el estrés puede ser causa de patologías subagudas, como los trastornos por estrés postraumático (en los que hay un estresor muy agudo y muy grave, con síntomas intensos al cabo de mese y persistentes en el tiempo, con duración indefinida) y los trastornos afectivos, que son la prolongación del trastorno adaptativo por intensidad o duración del estresor o vulnerabilidad del sujeto. Los síntomas persisten más de 6 meses.

Finalmente, el estrés puede dar origen también a patologías crónicas, como el síndrome de fatiga crónica, fibromialgia y trastornos somatomorfos., en los que el estresor es crónico y leve a moderado y los síntomas permanecen durante largo tiempo.

Por otro lado, el estrés puede desencadenar patologías en el propio individuo, como son los trastornos mentales (episodios depresivos, maníacos y psicóticos), las enfermedades autoinmunes (lupus, espondilitis anquilopoyética y colitis ulcerosa) y las enfermedades dermatológicas (psoriasis y dermatitis en general), así como las enfermedades degenerativas como las demencias.

Según los expertos, para superar el estrés lo mejor es evitarlo con modos sanos de vida, comunicarlo, resistirlo creyendo en uno mismo, limitarlo y tratarlo con ayuda profesional. Una vez que se padece, hay que intentar superarlo lo antes posible, pues cuanto más se prolongue en el tiempo más patologías puede desencadenar llegando a perpetuarlas.

http://www.ucm.es/

La fibromialgia puede desencadenarse a consecuencia de un traumatismo.


RESUMEN

La fibromialgia es una enfermedad conocida, con una prevalencia cercana al 2,5 % de la población española mayor de 20 años, pero lo que queremos subrayar de ella es un aspecto de interés para los médicos forenses: que un porcentaje apreciable de los fibromiálgicos declara que su enfermedad les apareció poco después de sufrir un traumatismo más o menos intenso. Los enfermos con fibromialgia postraumática mostrarán las mismas manifestaciones que los que padecen fibromialgia primaria y su pronóstico será similar o algo peor que el de estos últimos. Entre los factores que determinan que un facultativo acepte el diagnóstico de fibromialgia postraumática se encuentra la especialidad de este: los reumatólogos parecen ser los más dispuestos a aceptarlo y los ortopedas, los que menos. Por otro lado, en los distintos estudios no se ha encontrado que la posible reclamación legal de estos enfermos influya en sus manifestaciones ni en su desenlace clínico. En conclusión, los médicos forenses deberían tener en cuenta la posibilidad de que el lesionado que no cura siguiendo las pautas comunes esté sufriendo una fibromialgia postraumática.

INTRODUCCIÓN

Como introducción de este artículo y a la vez como síntesis de la situación que se desarrollará después, comenzaremos resumiendo lo ocurrido a una mujer a quien la fibromialgia se le desarrolló después de una lesión en el lugar de trabajo, con la particularidad de que para ella las cuestiones de indemnización y de incapacidad laboral fueron irrelevantes desde el primer momento [1].

Una mujer de 37 años, previamente sana, comenzó a sufrir dolor en la espalda y en la ingle después de levantar una caja pesada. Durante los meses siguientes, el dolor y la alodinia se diseminaron gradualmente por todo su cuerpo y empezó a sufrir cefaleas, trastornos del sueño, parestesias y alteraciones digestivas. Su dolor era constante e intenso, afectando a todas las áreas de la actividad diaria e interfiriendo con ellas.

La fibromialgia es una enfermedad conocida y estudiada desde hace cien años, aunque el término “fibromialgia” se haya acuñado hace sólo treinta. Su prevalencia entre los españoles mayores de 20 años está entre el 1,5 y el 3,2 % [2]. Aunque tanto los especialistas como los médicos de familia diagnostican la fibromialgia cada vez más a menudo [3,4,5], algunos médicos continúan dudando sobre el origen orgánico de la enfermedad [6],

Sin embargo, aquí se quiere discutir un aspecto de la enfermedad relevante para los médicos forenses, el que un porcentaje apreciable de los fibromiálgicos declara que su problema empezó poco después de sufrir un traumatismo más o menos intenso. Si la realidad de la fibromialgia aún hay quien la discute, la fibromialgia postraumática (FPT) es de asunción aún más difícil [7,8], en parte porque suele asociarse a la reclamación de indemnizaciones. No obstante, la existencia de la FPT no es una apreciación reciente, porque hace ya más de quince años Romano separó a estos enfermos en tres grupos, según sufrieran fibromialgia primaria (idiopática), asociada a otra enfermedad o secundaria a un traumatismo [9].

En esta revisión corta se expondrán los datos existentes sobre la frecuencia de la fibromialgia postraumática, cuál es el pronóstico de este subgrupo de enfermos, cotejándolo con el de todos los fibromiálgicos, qué factores influyen en la aceptación de este diagnóstico por parte de los facultativos y el efecto de la reclamación judicial en la existencia y la evolución de la enfermedad.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN:
a. Epidemiología de la fibromialgia postraumática.

Hoy por hoy es imposible dar el porcentaje, siquiera aproximado, de fibromiálgicos que pueden indicar un traumatismo como inicio de su enfermedad, ya que la mayoría de los artículos publican series de casos de FPT y estudian o bien la influencia de su situación legal o bien su pronóstico -como los 176 enfermos atendidos entre 1980 y 1990 [10] o los 46 explorados en un estudio de cohortes [11]-. En cualquier caso, está claro que el gran número de ejemplos publicados en la bibliografía obliga a los médicos forenses a tener en cuenta a la fibromialgia postraumática como entidad.

Greenfield et al. publicaron [12] que el 23 % de los fibromiálgicos que habían atendido podían identificar un suceso desencadenante de su enfermedad, por lo que les diagnosticaron fibromialgia reactiva. Los autores revisaron las historias clínicas de los 127 enfermos que habían acudido a su centro en un período de cuatro años y que cumplían los criterios diagnósticos de fibromialgia; en el grupo identificaron a 29 en quienes podía señalarse un hecho concreto poco antes del inicio de sus manifestaciones, como un traumatismo, una intervención quirúrgica o una enfermedad médica.

Borenstein [13] investigó a 125 enfermos consecutivos, enviados al reumatólogo de una Unidad de Columna a lo largo de cuatro meses. A seis de ellos les diagnosticó fibromialgia primaria y a nueve, secundaria.

Waylonis y Perkins [10] entrevistaron a fondo a 67 personas afectadas de fibromialgia postraumática. El 61 % de los enfermos habían notado el inicio de sus manifestaciones después de un accidente de tráfico; el 13 %, después de una lesión en el trabajo; el 7 %, tras una intervención quirúrgica; el 5 %, después de una lesión deportiva y el 14 % lo notaron después de otros traumatismos distintos.

Al-Allaf et al. [14] compararon a 136 enfermos de fibromialgia y a 152 controles, pacientes de un centro sanitario no reumatológico. El 39 % de los fibromiálgicos refirieron haber padecido un traumatismo físico importante en los seis meses previos al inicio de su enfermedad, algo que había ocurrido al 24 % de los pacientes control, un porcentaje significativamente menor. Los autores no hallaron diferencias significativas entre los enfermos fibromiálgicos con antecedentes de traumatismo y los que no los tenían con respecto a las variables edad, sexo, duración de la enfermedad, empleo o tarea manual.

Para terminar este apartado, un dato más: parece que la FPT ha de aparecer en los primeros meses posteriores al traumatismo, porque los que han sufrido un traumatismo en el cuello, si no desarrollan fibromialgia en el primer año, tienen pocas probabilidades de sufrirla más adelante. En la investigación de Neuman et al. [15] sólo le ocurrió a una de las 58 personas que habían padecido una lesión en el cuello tres años antes, una incidencia de fibromialgia similar a la que se da en la población general.

b. Pronóstico de estos enfermos dentro del grupo de fibromialgia.

La fibromialgia, desde un punto de vista global, es una enfermedad crónica, con unas manifestaciones que persisten al menos durante los diez años siguientes al diagnóstico [16]: dolor de moderado a grave, alteraciones del sueño de moderadas a intensas y una fatiga entre moderada y extrema. Es preciso destacar que, a pesar de que sus manifestaciones continuaban, dos tercios de los 29 enfermos estudiados por Kennedy y Felson referían encontrarse mejor o mucho mejor que en el momento del diagnóstico. La fibromialgia necesita un tratamiento continuado (el 79 % de los enfermos continuaba tomando fármacos para aliviar los síntomas), aunque no sea imprescindible una supervisión médica frecuente (sólo el 52 % habían visitado a un médico por causa de la fibromialgia en el año previo).

La investigación de Waylonis y Perkins [10] daba un resultado similar: el 85 % de los fibromiálgicos continuaba sufriendo manifestaciones claras e intensas de la enfermedad varios años después del diagnóstico.

Los enfermos que padecen una FPT muestran unas manifestaciones parejas o algo más graves que las sufridas por el grupo general de fibromiálgicos. Así, los 29 enfermos que sufrían fibromialgia reactiva [12] estaban más incapacitados que los afectados por fibromialgia primaria: el 70 % de aquellos habían perdido su empleo, el 34 % habían necesitado una paga por incapacidad laboral y el 45 % habían reducido su actividad física.

Turk et al. [11] compararon a 46 enfermos afectados por FPT con otros 46 con fibromialgia primaria. Las alteraciones físicas halladas eran comparables en ambos grupos, aunque las intensidades del dolor, de la incapacidad, de la interferencia con la vida cotidiana, de la alteración afectiva y de la reducción de la actividad física en los enfermos con FPT estaban estadísticamente relacionadas con su petición de indemnizaciones. A la vez, un número mayor de los enfermos con FPT recibían opiáceos o habían necesitado un bloqueo nervioso, fisioterapia o estimulación eléctrica nerviosa transcutánea.

Después de doce meses de tratamiento con terapia conservadora para su dolor de espalda, los nueve enfermos que Borenstein diagnosticó de fibromialgia secundaria respondieron peor que los seis diagnosticados de fibromialgia primaria [13].

En cambio, en la investigación de Waylonis y Perkins [10] los 67 enfermos de fibromialgia postraumática padecían unas manifestaciones similares a las de la fibromialgia espontánea.

c. Los factores determinantes del diagnóstico de fibromialgia postraumática.

White et al. [17] investigaron este aspecto enviando un caso clínico a distintos profesionales sanitarios canadienses: médicos generales, ortopedas, fisioterapeutas y reumatólogos y preguntándoles si estaban de acuerdo en que a la persona se le podía haber desencadenado una fibromialgia postraumática. Las características del profesional sanitario influían en la aceptación del diagnóstico, como por ejemplo el plazo transcurrido desde la titulación (los licenciados más recientemente estaban más dispuestos a aceptarlo) o la especialidad del facultativo (el 80 % de los reumatólogos lo aceptaba, pero sólo lo hacía el 30 % de los ortopedas).

De todos modos, los cinco factores del cuestionario que predecían con más fuerza el acuerdo o el desacuerdo con el diagnóstico de fibromialgia postraumática fueron el número de casos de fibromialgia diagnosticados cada semana por ese profesional, el sexo del lesionado, la gravedad de las lesiones iniciales, la fuerza del impacto y los antecedentes psiquiátricos del lesionado (estos dos últimos mantenían una relación negativa con el diagnóstico).

Por otro lado, como ocurre en la mayoría de las enfermedades crónicas [18], algunos facultativos dan mucha influencia a los factores psíquicos en la fibromialgia. Ford [6] representa el punto de vista extremo, al defender que esta enfermedad y la sensibilidad a muchos compuestos, entre otras, eran “diagnósticos de moda”, que ocultaban somatizaciones o, directamente, histeria. En su artículo describió las características de esas “enfermedades de moda”: (i) quejas subjetivas y vagas, que afectan a varios aparatos y sistemas del organismo, (ii) ausencia de datos analíticos que las confirmen, (iii) explicaciones cuasicientificas, (iv) solapamiento entre varios “diagnósticos de moda”, (v) manifestaciones consistentes con depresión, ansiedad o ambas, (vi) negación por el enfermo de la existencia de tensión psicosocial o atribución de esta a la enfermedad.

Es posible que algunos enfermos se acerquen a su criterio, pero pueden aportarse muchas razones a favor de la existencia real de la fibromialgia:

– La gran cantidad de casos similares en distintos países del mundo.
– El resultado de la exploración física de los puntos gatillo, algo difícil de conocer y de ser transmitido espontáneamente entre los enfermos.
– Existen otras enfermedades que afectan a varios aparatos y sistemas del organismo y están plenamente reconocidas, como ocurre con la intoxicación crónica por disolventes orgánicos.
– Las limitaciones en la explicación médica del problema o la falta de pruebas complementarias que refuercen el diagnóstico expresan nuestro desconocimiento de la enfermedad y no necesariamente que esta no exista. El artículo de Cook et al. [19] es un avance interesante con respecto a ambas cuestiones.
– La presencia de ansiedad, de depresión o de ambas manifestaciones a la vez es un efecto bastante común de la mayoría de las enfermedades crónicas.
– El enfermo puede ser plenamente sincero al explicar que no padecía una tensión psicosocial particular antes del inicio de la fibromialgia o bien que la tensión que padece en la actualidad es más una consecuencia que una causa de esta. En muchos de los casos, los afectados carecen de antecedentes psiquiátricos y las edades y las situaciones en las que se desencadenan estas enfermedades no son en absoluto las típicas de la histeria.

Y por último, todas esas consideraciones sobre la causa de estas “enfermedades de moda” es posible que no se hicieran si la mayoría de los afectados fueran hombres, en lugar de mujeres.

d. ¿Cómo influye la reclamación judicial en la enfermedad?

Algunos autores sostienen que la epidemia actual de fibromialgia ha sido potenciada por el sistema de indemnizaciones, excesivamente generoso, de los países occidentales. No obstante, como ocurría con las manifestaciones crónicas del latigazo cervical [18], no hay datos que demuestren que la incidencia o la prevalencia de fibromialgia estén aumentando; es más, los datos existentes refutan que la indemnización y la prevalencia de fibromialgia estén asociadas [20].

Romano escribía que los enfermos que cumplen los criterios diagnósticos de fibromialgia no están simulando [9] después de estudiar las historias de 14 enfermos. A las once mujeres y a los tres hombres se les había desencadenado la enfermedad inmediatamente después de un traumatismo; de los afectados, tres fueron a juicio y once llegaron a un acuerdo extrajudicial, pero después de la indemnización el 77 % volvieron a las consultas de un reumatólogo para continuar con el tratamiento.

Moldofsky et al. concluyeron que la situación en la que estaba la reclamación legal de los enfermos no influía en sus manifestaciones ni en su desenlace clínico [21]. Estudiaron a 24 enfermos con dolor crónico secundario a un accidente y apreciaron que 23 de ellos cumplían los criterios de fibromialgia. Al comparar las características de quienes tenían los problemas de indemnización judicial resueltos con las de aquellos que tenían la indemnización pendiente de resolución descubrieron que los del primer grupo eran más viejos, que sus síntomas habían durado más tiempo y que tenían mayores limitaciones laborales que los del segundo. En cambio, eran similares el resto de datos demográficos, la naturaleza del accidente, las manifestaciones, los hallazgos polisomnográficos y la incapacidad.

Para Aaron et al. [22], la percepción de haber sufrido un traumatismo físico era un determinante mayor de la percepción de una indemnización por incapacidad de lo que lo eran la percepción del trauma emocional, la gravedad de las manifestaciones o la incapacidad funcional. Pero no parece extraño que la persona enferma que pueda solicitar una indemnización lo haga, así como que los que han sufrido un trauma emocional busquen ayuda médica con mayor frecuencia [22,23].

CONCLUSIÓN Y APLICACIONES MEDICOFORENSES:

Unas líneas para sintetizar los resultados de la revisión bibliográfica, para extraer de ellas las conclusiones que pueden aplicarse a la práctica forense:

· Aunque no se conoce el porcentaje de fibromiálgicos que pueden indicar un traumatismo como inicio de su enfermedad, hay suficientes pruebas de la existencia de la fibromialgia postraumática.
· La FPT ha de aparecer en los primeros meses posteriores al traumatismo.
· Los enfermos con FPT padecen manifestaciones similares o algo más graves que las del grupo general.
· No todos los especialistas clínicos aceptan de igual manera el diagnóstico de FPT.
· Los factores psíquicos influyen en la fibromialgia, como ocurre en la mayoría de las enfermedades crónicas, pero la relación seguramente va en ambos sentidos.
· Los datos existentes refutan que la reclamación y la prevalencia de fibromialgia estén asociadas, al igual que ocurría con las manifestaciones crónicas del latigazo cervical.

La conclusión más simple y más aplicable es que cuando los médicos forenses entrevisten y exploren a un lesionado que no cura o que no mejora siguiendo los plazos habituales, sino que más bien empeora, se queja de dolores progresivamente más dispersos, de sueño poco reparador, de fatigabilidad exagerada y de dolores intensos después del ejercicio o después de golpes que deberían ser leves, deben tener en cuenta la posibilidad de que al enfermo se le haya desencadenado una fibromialgia postraumática.q

BIBLIOGRAFÍA:

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10. Waylonis GW, Perkins RH. Post-traumatic fibromyalgia. A long-term follow-up. Am J Phys Med Rehabil 1994;73:403-12. [ Links ]

11. Turk DC, Okifuji A, Starz TW, Sinclair JD. Effects of type of symptom onset on psychological distress and disability in fibromyalgia syndrome patients. Pain 1996;68:423-30. [ Links ]

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18. Ortega A. Revisión crítica sobre el síndrome del latigazo cervical (II): ¿cuánto tiempo tardará en curar?. Cuadernos de Medicina Forense 2003; 34:15-27. [ Links ]

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21. Moldofsky H, Wong MT, Lue FA. Litigation, sleep, symptoms and disabilities in postaccident pain (fibromyalgia). J Rheumatol 1993;20:1935-40. [ Links ]

22. Aaron LA, Bradley LA, Aaron GS, Triana-Alexander M, Alexander RW, Martin MY, Alberts KR. Perceived physical and emotional trauma as precipitating events in fibromyalgia. Associations with health care seeking and disability status but not pain severity. Arthritis Rheum 1997;40:453-60. [ Links ]

23. Plazaola-Castaño J, Ruiz Pérez I. Violencia contra la mujer en la pareja y consecuencias en la salud física y psíquica. Med Clin (Barc) 2004 Apr 3;122(12):461-7. [ Links ]

http://scielo.isciii.es/

Los problemas cognitivos de la fibromialgia


La fibromialgia no es solo dolor y agotamiento físico, hay un sinnúmero de otros síntomas que muchas veces no reciben la debida atención de parte de los profesionales médicos, como por ejemplo: trastornos del sueño, rigidez matutina, dolores de cabeza, colón irritable, menstruaciones dolorosas, adormecimiento y hormigueo de las extremidades, sensibilidad a la temperatura, a la luz brillante y a los sonidos fuertes y problemas cognitivos y de memoria.

Los problemas cognitivos y de memoria, también conocidos como fibro fog en inglés, cuya traducción podría ser algo como neblina mental, no reciben tanta atención de parte de los profesionales médicos, como otros síntomas; sin embargo, esta condición es la que muchas veces nos hace difícil hacer cosas como cocinar la cena, hacer las compras o realizar multitareas en nuestro trabajo.

Yo era un dínamo, que funcionaba en alta velocidad y solía ser multitasking (multitarea), manejando hasta 4 y 5 cosas a la vez, con varios proyectos y departamentos a mi cargo, por lo que mi día usualmente era multitarea durante las 12, 14 o 16 horas que trabajaba. Hasta que empecé a tener “corto circuito” (como yo le llamaba). Por ejemplo, yo podía mantener una conversación con 2 personas a la vez, captando y entendiendo perfectamente lo que me decían, y de pronto empecé a dispersarme cuando hablaba con una sola persona, y tenía que pedirle que empezara a explicarme nuevamente lo que ya me había dicho. Me costaba enormemente redactar una carta o nota, la leía y releía para corregirla, y esto me tomaba una eternidad, y no lograba mantener mi concentración para leer un texto o un correo electrónico recibido, lo que hacía que me tomara mucho tiempo entender lo que estaba leyendo. Por todo esto, yo sentía que mi cerebro tenía un corto circuito… esa no era yo.

A diferentes niveles y en diferentes situaciones, los problemas cognitivos suelen aparecer en algún momento, sobre todo si estamos expuestos a grandes dosis de estrés (que usualmente vienen con la responsabilidad del trabajo), y empezamos a experimentar diferentes formas de neblina mental, como falta de concentración, dificultad para encontrar las palabras, falta de memoria de corto plazo, sentirse atribulado en situaciones estresantes, falta de coordinación, incapacidad para realizar multitareas, ansiedad, pánico, etc.

Dependiendo del tipo de trabajo que realizamos, hay posibilidades de salir adelante adquiriendo nuevos hábitos relacionados con el trabajo, ya que a veces logramos trabajar a pesar del dolor y del cansancio, pero en otros casos, es muy posible que tengamos que dejar de trabajar, porque se vuelve imposible desenvolvernos con la neblina mental. Este podría ser uno de los síntomas mas deshabilitante de la fibromialgia.

La explicación científica es que el cerebro maneja las multitareas a través de algo llamado “sistema de control ejecutivo”, que nos permite lograr pequeñas metas para completar un objetivo mayor. Para que esto funcione, nuestro cerebro debe tener una buena velocidad de procesamiento de la información y una memoria de corto plazo intacta; y cuando se tiene neblina mental, se carece de ambas aptitudes. Sería como tratar de correr un juego de PlayStation en un Atari – no se tienen los adecuados requerimientos del sistema.

Sin embargo, no podemos dejar de hacer las cosas que requieren multitareas, así que les paso algunas sugerencias sobre como manejar situaciones, a nivel personal y profesional, a fin de lograr nuestros objetivos. La mayoría están basadas en mi experiencia personal y en como hice para lidiar con estos problemas.

Dividir una tarea en varias sub-tareas:

*Desmenuce todas las tareas en tareas mas pequeñas, hágalo por escrito, haciendo las anotaciones necesarias para lograr los objetivos, y actualizando su estado.
*Realice una sub-tarea a la vez, y una vez que esté completada, considérela como un éxito. Entonces pase a la siguiente sub-tarea.

Mantenga listas para todo, en su PC.

*Profesional: listas o inventarios de información importante (como datos de su personal, teléfonos importantes de personal externo con nombre, título y empresa, inventario de cosas bajo su responsabilidad), tareas por hacer con fechas de vencimiento, temas por investigar, proyectos en curso con su estatus actualizado semanalmente.

*Personal: lista para las compras de víveres, deberes del hogar, cosas pendientes que quiere hacer o necesita hacer; categorice y priorice las listas, por ejemplo: salud, mascotas, niños, etc. con prioridad 1,2,3 o alta, media, baja.

Mantenga siempre a mano algo en donde anotar.

*Profesional: si tiene una notebook, llévela a todas partes y tome notas directamente en ella; si tiene un celular estilo Blackberry, puede tomar notas cortas directamente al celular o grabarlas con voz; sino utiliza medios electrónicos móviles, entonces cargue siempre con usted, una agenda, y tome notas de todo lo que le parezca importante y que deberá recordar en los próximos días; también mantenga en su escritorio de un pad de notas.

*Personal: tenga pads de notas en su mesa de noche (muchas veces nos acordamos de cosas cuando ya estamos acostados), cerca del teléfono, en la cocina y hasta en el baño; y por supuesto, guarde estas notas siempre en el mismo sitio, para evitar perderla u omitirlas.

Fórmese hábitos y manténgalos

*Profesional: si tiene que estar en reuniones largas, levántese por lo menos cada media hora para ir al baño, buscar agua o simplemente caminar; trate de no colocar reuniones para horas tempranas de la mañana, porque es cuando peor nos sentimos y nuestra concentración puede estar mas afectada; revise su lista de pendientes todas las noches y tache aquello que ya esté hecho, reorganice las tareas que lo requieran y coloque los recordatorios necesarios.

*Personal: para evitar la ansiedad, no haga diligencias en hora pico, trate de hacer compras en horas en que no estén llenos los supermercados o las tiendas, adelántese a los eventos para evitar la corredera del último momento o las aglomeraciones (día de la madre, navidad, cumpleaños, etc.)

*Si visita un centro comercial o algún edificio que tenga un estacionamiento muy grande o de varios pisos, para evitar perder su auto, trate de estacionar siempre en la misma área, y recuerde tomar nota mental (o escrita) del número del pasillo y/o piso, si aplica el caso.

Haga uso de la tecnología

*Use la grabadora de voz de su celular, cada vez que recuerde algo, y hágase el hábito de revisar los mensajes de voz que ha grabado, por lo menos una vez al día, para transferirlos a su lista de pendientes, o usar esa información como sea necesaria (a veces se nos ocurre la solución de un problema mientras nos estamos bañando, por ejemplo).

*Si usa Outlook o algún programa parecido, acostúmbrese a escribirlo todo: sus citas en el calendario, con detalles de las personas involucradas, temas a discutir, observaciones que recordar y material que deba llevar a la reunión; sus tareas pendientes con detalles de las sub-tareas, personas de apoyo, documentos involucrados, etc.; sus notas sobre temas que debe tener a la mano, detalles que debe recordar con frecuencia y/o información importante (números de cuenta, números de serie, números de documentos, instrucciones especiales, etc.); categorice los emails que recibe o envía, y utilice marcas de aviso o seguimiento para que la PC le avise que debe realizar ciertas tareas o revisiones relacionadas con el email.

*Acostúmbrese a tomar notas en las reuniones (si tiene una notebook, hágalo directamente en el procesador de palabras que usa –word- o algún programa parecido, de esta forma ya le queda la información en un medio electrónico), sobre todo tome notas de la conclusión, los pasos a seguir, fechas de revisión y seguimiento, y las tareas derivadas de esa reunión, que le han quedado asignadas.

*Si su móvil se puede sincronizar con su PC (generalmente lo hace con Outlook) acostúmbrese hacerlo diariamente; si tiene un Blackberry o iPhone, es una función casi predeterminada, pero otras marcas, como Nokia o Sony Ericsson, también tienen sincronización. Esto le permite cargar toda su información clave con usted, todo el tiempo.

*Si toma notas en papel, no olvide transferir la información a algún medio electrónico, antes de que termine su día. Los papeles se pierden con facilidad, o a veces nos cuesta trabajo recordar o encontrar donde fue que anotamos algo.

Si tiene una asistente (ayudante), úsela

*Delegue esas pequeñas tareas que nos roban tiempo y atención, como hacer llamadas telefónicas, concertar citas o reuniones de negocio, investigar cosas, hacer sus citas médicas, etc.

*Haga que su asistente esté pendiente de que usted coma a las horas debidas, que mantenga un vaso de agua en su escritorio y tome los medicamentos prescritos a las horas indicadas (estas cosas parecen tonterías, pero cuando uno está muy ocupado, se olvida de ellas)

*Yo solía llamar a mi asistente desde el móvil, cuando estaba manejando el auto, porque me acordaba de algo importante, o necesitaba conseguir una cita o había recibido una llamada solicitando alguna información y entonces le pedía a ella que tomara nota o que tomara acción.

*Una asistente es un recurso invaluable, y definitivamente ayuda a liberar mucho estrés; a veces nos apena molestar, pero es necesario.

Sin embargo, no debemos dejar de ejercitar nuestra memoria. Debemos tratar de forzarnos a recordar pequeños detalles, tratado de aprendérnoslos de forma consciente. Empiece con una cosa a la vez, puede ser un número de teléfono, un nombre y apellido de alguien que acaba de conocer, la fecha y hora de una cita médica, etc. Recuerde que estamos hablando de memoria de corto plazo. Cuando logre recordar una cosa, empiece a practicar tratando de recordar dos cosas, y vaya intentándolo cada vez con mas cosas. Puede hacer un ejercicio con la compra de los víveres, pruebe a mirar la lista antes de entrar al supermercado y una vez dentro, trate de recordar la mayor cantidad de artículos sin mirar nuevamente la lista, hasta ver a cuantos llega. Puede ser frustrante, pero la intención es mantener nuestra mente alerta.

Espero que mis sugerencias sean de utilidad para algunos y les ayuden a sobrevivir día a día a pesar de la neblina mental; y si alguien tiene mas sugerencias, por favor compártanlas con nosotros, toda la ayuda que podamos recibir, es bienvenida.

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Los pasos de tratamiento del dolor crónico


Al tratar el dolor crónico, los especialistas de dolor a menudo siguen una serie de niveles de tratamiento. Esto significa que el tratamiento a menudo comienza con terapias sencillas y poco costosas, tales como descanso, medicación oral y fisioterapia. Y continúa en progresión de terapias, tales como el uso de opiodeos, bloqueantes nerviosos, o cirugía EME, hasta lograr un alivio suficiente del dolor del paciente.

Existen tres niveles en el continuo de tratamiento del dolor crónico (mostrado en la figura 1)1. Tras un diagnóstico exhaustivo usted mismo y su médico pueden decidir el mejor tratamiento para su caso concreto. Estas son directrices generales y pueden cambiar en función de su propio estado de salud, su respuesta a los tratamientos anteriores y la recomendación del especialista.

Terapias contra el dolor de nivel uno

El primer paso en el continuo del tratamiento del dolor crónico comienza con un tratamiento moderado con fármacos y progresa hasta un enfoque más agresivo.

  • Programas de ejercicios. Uno de los primeros tratamientos contra el dolor crónico puede ser un ejercicio físico ligero, por ejemplo, caminar. El ejercicio estimula la liberación de los “analgésicos” naturales del organismo, las llamadas endorfinas. Favorece la flexibilidad, fortaleza y resistencia y reduce el estrés. El ejercicio también puede fortalecer músculos poco usados o debilitados y ayudar a sustituir el trabajo de un músculo sobreutilizado y causante del dolor.
  • Analgésicos sin receta. Otra opción de tratamiento inicial para el dolor es el uso de analgésicos sin receta (la aspirina o paracetamol) o un agente antinflamatorio, por ejemplo el ibuprofeno, combinado con períodos de descanso.
  • Antinflamatorios no esteroides (AINE). Cuando los fármacos sin receta no proporcionan el alivio adecuado, su médico puede recetarle un AINE. Los AINE pueden proporcionar un alivio del dolor en las primeras 24 a 48 horas del tratamiento, pero pueden transcurrir hasta tres semanas antes de advertir todas las ventajas de los mismos, ventajas entre las que se incluyen el alivio del dolor, la reducción de la hinchazón y la inflamación.
  • Terapia de rehabilitación. La terapia de rehabilitación incluye diversas técnicas: fisioterapia, terapia ocupacional, masajes, quiropráctica y reaprendizaje de actividades físicas, para reducir el dolor y aumentar la funcionalidad. Los terapeutas pueden utilizar ejercicios de elongación, terapias con calor o frío, técnicas de relajación muscular, bio-retroalimentación, tracción o bien formar al paciente en el control de su peso y estado. La terapia de rehabilitación es una parte importante de un tratamiento temprano contra el dolor y con frecuencia se combina con otros tratamientos, tales como los fármacos orales.
  • Estimulación eléctrica transcutánea (TENS). En la terapia TENS los impulsos eléctricos se aplican a las terminaciones nerviosas a través de electrodos colocados en la piel sobre la zona de dolor. Los investigadores teorizan que los impulsos interrumpen temporalmente la transmisión de las señales de dolor desde los pequeños nervios sensores al lugar del dolor. La terapia TENS también puede estimular la liberación de endorfinas, las cuales producen analgesia y sensación de bienestar.
  • Modificación cognitiva y del comportamiento El dolor crónico es una tremenda carga psicológica y el modo en que responde y tolera dicha carga cada persona depende de factores tales como su personalidad, su cultura y sus experiencias anteriores frente al dolor. Las terapias conductuales y cognitivas tienen estos factores en consideración en un esfuerzo por ayudar al paciente a aprender nuevas técnicas y estrategias para asimilar el dolor crónico. Estas técnicas y estrategias incluyen terapias de relajación, ejercicios de visualización y sesiones individuales de asesoramiento al paciente y la familia con el objetivo de crear técnicas

Terapias contra el dolor de nivel dos

El segundo nivel en los tratamientos contra el dolor crónico incluye intervenciones o tratamientos considerados más invasivos y que resultan más costosos.

  • Bloqueos del nervio. Con el método de bloqueo del nervio, se aplican directamente anestésicos locales o esteroides al nervio que produce el dolor. Los bloqueos del nervio normalmente proporcionan alivio temporal debido al efecto de adormecimiento (anestésico). Pueden ayudar a reducir la hinchazón de los tejidos que rodean al nervio, causante de la irritación del nervio y del dolor.
  • Opiodeos generales. A menudo se recetan potentes analgésicos llamados opiodeos cuando el dolor crónico grave no responde a las terapias de primer nivel y cuando la cirugía no es una opción aceptable, o bien ha fracasado. Los opiodeos son eficaces a la hora de aliviar el dolor más grave. Sin embargo, sus efectos secundarios, que van desde la somnolencia y el estreñimiento hasta un riesgo elevado de adicción, son comunes, particularmente cuando los opiodeos se administran en forma de píldoras o parches cutáneos.
  • Neurólisis. En la neurólisis, se utiliza un compuesto químico para destruir el tejido nervioso e impedir que el nervio continúe funcionando. El producto químico, normalmente alcohol o fenol, se inyecta en la zona circundante del nervio medular concreto que inerva o activa la zona de dolor. El objetivo de la neurólisis es impedir que el nervio continúe enviando señales de dolor al cerebro. Normalmente este procedimiento resulta eficaz para aliviar el dolor durante semanas o meses.
  • Procedimientos térmicos. Los procedimientos térmicos, como la crioanalgesia y la lesión con radiofrecuencia (RF), emplean la temperatura para obstaculizar la capacidad del nervio para transmitir las señales de dolor. La crioanalgesia consiste en la aplicación de frío extremo a un nervio. La duración de la exposición del nervio al frío y la intensidad de dicha exposición determinan el grado de afectación del nervio. El daño al nervio puede ser mínimo, con pérdida de la función sensorial durante varias semanas, o total, con una pérdida completa de dicha función sensorial y posible disminución motora. La crioanalgesia se emplea con frecuencia para el dolor crónico de la pared torácica, el rostro y otras neuralgias.

La lesión con RF consiste en la aplicación de energía de alta frecuencia para producir calor y coagulación térmica de los nervios afectados con el objetivo de entorpecer la capacidad del nervio de transmitir las señales de dolor. La energía de RF se dirige únicamente a los nervios afectados, lo que reduce al mínimo el riesgo de dañar nervios y tejidos cercanos a los propios nervios afectados. La lesión con RF puede proporcionar alivio durante un periodo de un año o más y puede repetirse. Nota: La lesión con RF no debe confundirse con la estimulación medular eléctrica mediante RF, ya que son terapias diferentes

Terapias contra el dolor de nivel tres

El alivio del dolor persistente es una cuestión de tiempo, paciencia y de realizar diversas pruebas. Ciertos estados de dolor crónico pueden resultar muy resistentes a las terapias de nivel uno o dos. En ese caso, su médico puede tener en cuenta tratamientos más avanzados para aliviar el dolor.

  • Cirugía. Puede llevarse a cabo una intervención quirúrgica para reparar o corregir un defecto anatómico o defecto producido por una enfermedad o lesión. La intervención quirúrgica también puede llevarse a cabo en un nervio con el objetivo de interrumpir la transmisión de las señales del dolor. La cirugía supone un riesgo mayor que los procedimientos no invasivos.
  • Estimulación medular eléctrica. La Estimulación medular eléctrica (EME) se utiliza para tratar ciertos tipos de dolores neuropáticos crónicos en el cuerpo (tronco) y/o brazos y piernas (extremidades). La estimulación medular eléctrica emplea impulsos eléctricos de baja intensidad para interferir o bloquear la llegada de las señales de dolor al cerebro. Esta terapia sustituye las sensaciones de dolor de las zonas afectadas por una sensación más placentera. La estimulación medular eléctrica es parte de una categoría de terapias más amplia llamada neuroestimulación.
  • Bombas implantables de fármacos. Para ciertos tipos de dolor, incluido el dolor nociceptivo y el dolor provocado por el cáncer el implante de una bomba de fármacos (también llamada bomba de dolor o bomba de fármacos intratecal) puede resultar una terapia apropiada. Las bombas de dolor administran analgésicos directamente al líquido cefalorraquídeo del espacio intratecal que rodea la médula espinal. Este enfoque directo permite el uso de potentes analgésicos, tales como los opiodeos en dosis mucho menores de las necesarias con el empleo de la terapia oral o mediante parches cutáneos, con lo que se reduce la probabilidad de efectos secundarios no deseados.
  • Neuroablación. La neuroablación es una técnica quirúrgica que bloquea permanentemente el trayecto nervioso hacia el cerebro al destruir los nervios y el tejido que provoca el dolor crónico. Se emplean diversos procedimientos. Cordotomía es la sección quirúrgica (división) de un tramo de la médula espinal. La rizotomía implica la destrucción selectiva de un nervio cerca de la médula espinal. La talamotomía y la palidotomía utilizan radio frecuencia para calentar y destruir células específicas en zonas profundas del cerebro. Además del riesgo de provocar una disfunción motora o sensorial no planificada en un área que no es la zona afectada, los procedimientos neuroablativos a veces sólo tienen un éxito temporal debido a que el dolor puede desarrollarse de nuevo en una ruta nerviosa cercana o diferente.

http://www.podersobresudolor.com/docs/Spanish/Dolor/pasos_tratamiento.html

Nuevas pistas sobre el síndrome de la fatiga crónica


 Los cerebros de pacientes de síndrome de fatiga crónica, una afección que con frecuencia se comprende mal y que se caracteriza por una fatiga sin explicación y debilitadora, no responden a las recompensas de la misma forma que los cerebros de las personas sanas, sugiere un estudio reciente.

Los investigadores realizaron IRM funcionales de los cerebros de 18 personas que sufrían de síndrome de fatiga crónica (SFC) y de 41 voluntarios sanos, y hallaron que los que tenían fatiga crónica experimentaban significativamente menos cambio en el flujo sanguíneo a los ganglios basales en respuesta a ganar un sencillo juego de cartas que buscaba estimular los sentimientos de recompensa.

Investigaciones anteriores han mostrado que los ganglios basales, una región en la base del cerebro que se asocia con la actividad motriz y la motivación, se ven afectados en las enfermedades asociadas con la fatiga. Los participantes con la fatiga crónica más grave experimentaron los cambios más pequeños en la actividad de los ganglios basales, mostró el estudio.

“No sabemos si estos cambios tienen que ver con la causa del SFC o si se hallan como resultado del SFC”, señaló la autora del estudio, la Dra. Elizabeth Unger, jefa de la rama de enfermedades virales crónicas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. “Todos los estudios científicos cuidadosamente controlados sobre el SFC ayudan a aumentar la credibilidad de esta enfermedad tan compleja. Aunque nuestros hallazgos son preliminares… respaldan una [teoría] biológica sobre esta enfermedad”.

El estudio fue presentado el martes en San Diego en la reunión Biología Experimental 2012, una conferencia patrocinada por seis sociedades científicas.

Se calcula que un millón de estadounidenses sufren de SFC, también conocido como síndrome de fatiga crónica y de disfunción inmune (SFCDI). La afección no cuenta con una causa conocida, una prueba diagnóstica ni un tratamiento universalmente eficaz. Los síntomas de fatiga crónica son más comunes en las mujeres, y pueden durar al menos seis meses e incluir dificultades con el sueño, problemas de memoria y concentración, y dolor articular y muscular.

Durante el experimento, que se considera preliminar dado que aún no ha sido revisado por profesionales ni publicado, Unger y su equipo dijeron a los participantes que se sometieron a los escáneres del cerebro que ganarían una pequeña cantidad de dinero si adivinaban correctamente si una carta preseleccionada era roja o negra. Tras elegir, se les presentó la carta mientras los investigadores medían el flujo sanguíneo a los ganglios basales en las manos en que ganaban y perdían.

Los participantes con SFC experimentaron significativamente menos cambios en el flujo sanguíneo a los ganglios basales entre las manos en que ganaban y las que perdían que los voluntarios sanos. Los resultados respaldan investigaciones previas que también demostraron diferencias biológicas entre los pacientes de SFC, dijo Unger.

“Es lo que necesitamos, la validación de las bases biológicas del SFC”, aseguró Suzanne Vernon, directora científica de la Asociación Americana de SFCDI (CFIDS Association of America) en Charlotte, Carolina del Norte. “Estos estudios de imágenes son difíciles porque solo muestran una correlación, lo que no necesariamente se traduce en causalidad, pero es agradable ver validación y una variedad de estudios que apuntan [a esta área del cerebro]”.

Unger apuntó que se necesitan estudios adicionales, pero esperaba que los resultados actuales atraigan a otros científicos que se interesen en investigar el SFC.

“Un punto fuerte del estudio es que usamos una de las tecnologías más nuevas disponibles para observar la función de regiones del cerebro que podrían tener que ver con el SFC”, apuntó. “Esperamos que el impacto de nuestro estudio anime a más investigación en ciencia básica sobre el SFC”.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Elizabeth Unger, M.D., Ph.D., chief, chronic viral diseases branch, U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta; Suzanne Vernon, Ph.D., scientific director, CFIDS Association of America, Charlotte, N.C.; April 24, 2012, presentation, Experimental Biology 2012 meeting, San Diego.HealthDay