Linda Boyer y su terapia musical


pianoLinda Boyer es una enfermera y compositora con Fibromialgia que encontró en la música una excelente terapia para su enfermedad.

Linda comenzó a tomar clases de piano a los 4 años de edad, y a partir de los 13, empezó a componer sus propias melodías. En 1994 fue diagnosticada con Fibromialgia, y su reumatólogo le recomendó que se concentrara en su música como una terapia.

Al respecto ella comenta “La música es muy terapéutica para mi. Me ayuda a relajarme, sirve como una distracción cuando me duelen las articulaciones, mantiene mis dedos en movimiento y me siento bien al compartir mi música con otros”

A Linda le encanta compartir sus música y ayudar a los demás. En ella mismo ha notado que la música le ayuda a disminuir la ansiedad, controlar el dolor y aumentar la energía.

Cuando Linda tenía 33 años, conoció al profesor de música y compositor Robert Wehrman, quien tiempo después la invitó a tocar algo de su música durante una de sus clases. Ella quedó asombrada de que él y sus estudiantes creían que era realmente una buena compositora.

Poco tiempo después, algunas de sus composiciones ya eran reproducidas en diferentes centros de salud.

Más tarde, la Doctora Lucille Marchand, certificada en medicina holística, paliativa y familiar, contactó a Linda y la invitó a realizar un álbum dedicado a los pacientes con cáncer de mama.

El álbum llamado “A Season For Healing” (en español “Una estación para la sanación”) es una selección de hermosas melodía en piano que levantan el ánimo, renuevan el sentido de esperanza y ofrecen un ambiente relajante.

En el prólogo, la Doctora Marchan escribió:

“La música es la curación de la mente, cuerpo y espíritu. Melodías simples pueden provocar una respuesta profunda a lo largo de todo nuestro ser. La experiencia resuena de la energía de vida dentro de nosotros. Nos llama a crear un espacio de curación. Dentro de nosotros mismos renueva nuestro sentido de esperanza, que evoca la tristeza y la alegría. Este CD refleja las cuatro estaciones de curación:… la renovación de la primavera, la abundancia del verano, el dejar ir de la caída, y la profunda reflexión de invierno. Que esta música cree un espacio de sanación para ti”.

El caso de Linda Boyer es un excelente ejemplo del empleo de la musicoterapia. como una técnica para mejorar los síntomas de las personas con Fibromialgia.

¿Te gustaría escuchar algo de “A Season for Healing”? haz click  en : http://www.allmusic.com/album/a-season-for-healing-original-piano-compositions-by-linda-boyer-mw0001732240

http://artricenterfibromialgia.wordpress.com/

Fibromialgia y Musicoterapia (y II)


Coordina: Esperanza Torres Serna, psicóloga, musicoterapeuta y especialista del Método GIM
En el Instituto Música Arte y Proceso estamos  trabajando con personas afectadas de fibromialgia aplicando la técnica de musicoterapia de Imagen Guiada con Música (GIM) con el fin de  demostrar la eficacia del uso de esta técnica de musicoterapia receptiva en esta población, y con ello mejorar su calidad.
La técnica de Imagen Guiada con Música (GIM) es un modelo de trabajo terapéutico creado en la década de los 60 por la musicoterapeuta  Helen Bonny con una concepción humanista de la persona y de la patología.
Este proceso terapéutico que utiliza la música favorece la atención y percepción corporal de modo relajado, la aceptación y vivencia de emociones,la exploración de experiencias, recuerdos, etc. reprimidos, no expresados o desconocidos así como la valoración de las propias capacidades para enfrentarse a situaciones.Con ello es posible  aumentar el propio potencial, reforzar la autoestima y  mejorar el conocimiento de si mismo.
La aplicación de este método en el  Instituto Música Arte y Proceso, llevado a cabo por  la psicóloga, musicoterapeuta y especialista en BMGIM, Esperanza Torres Serna busca probar la eficacia de este método terapéutico con música para aliviar los síntomas físicos y psicológicos de las personas afectadas de fibromialgia, ya que aborda de modo cálido, no invasivo y placentero   la integración de  cuerpo-mente-espíritu.
Esto permite  trabajar en distintas capas de profundidad, en función de las necesidades del cliente y su disposición en el momento presente. Algunos de los beneficios concretos que se quieren demostrar empíricamente son:
  •  Disminución de la percepción del dolor
  •   Aumento de la capacidad de relajación y autocontrol
  •   Disminución del nivel de ansiedad
  •   Aumento de intereses  y motivaciones externas (y consecuentemente disminución del foco de atención centrado e el dolor y/o enfermedad)
Asimismo podrá probarse  otros efectos psicológicos como son mejora en la expresión emocional, mejora en la aceptación de los procesos vitales y de cambio de situaciones personales, laborales y familiares, mayor conocimiento de uno mismo, aumento de la capacidad de cuidarse y responsabilizarse de uno mismo. Todos nosotros sabemos reconocer cuándo una canción nos parece “alegre” o nos parece “triste”. Generalmente asociamos nuestro estado de ánimo a la melodía de numerosas obras de todo tipo. Pues bien, precisamente la musicoterapia recurre a estas melodías como método para curar o reducir diversos problemas de salud.
La idea de base es reconocer que gran parte de las enfermedades tienen su origen en el cerebro, quien luego transmite a una parte del cuerpo un estímulo determinado que reproduce una enfermedad. Con la musicoterapia se intenta hacer llegar al cerebro unos estímulos que le lleven a una relajación o anulación de los que reproducen la enfermedad a través de diversas melodías con las que se pueden conseguir efectos sorprendentes.
Aunque la musicoterapia ya se conoce desde la antigüedad, en los años 40 de nuestro siglo se utiliza como rama de medicina recuperativa, que con efectos fisiológicos, afectivos y mentales, contribuyendo a un equilibrio piscofísico de las personas. Hoy en día se aplica fundamentalmente en desequilibrios nerviosos, influye positivamente sobre el corazón y pulmones, alcoholismo, drogas y como prevención de suicidios, aunque todavía es necesario profundizar mucho más en el tema. El esquema básico de trabajo en esta disciplina contempla tres aspectos: la interacción positiva del paciente con otros seres, la autoestima y el empleo del ritmo como elemento generador de energía y orden. La musicoterapia actúa como motivación para el desarrollo de autoestima, con técnicas que provoquen en el individuo sentimientos de autorrealización, autoconfianza, autosatisfacción y mucha seguridad en sí mismo. El ritmo, elemento básico, dinámico y potente en la música, es el estímulo orientador de procesos psicomotores que promueven la ejecución de movimientos controlados: desplazamientos para tomar conciencia del espacio vivenciados a través del propio cuerpo.
La herramienta sonora más poderosa según muchos terapeutas del sonido es el canto de armónicos. A través de nuestras propias voces, podemos proyectar a la parte enferma la frecuencia de resonancia correcta, y devolver su frecuencia normal. Según Jonh Beaulieu, la entonación de armónicos afecta incluso al flujo de la kundalini de las tradiciones místicas. Tema muy relacionado con los mantrams tibetanos realizados para limpiar los chakras y despertar su energía para alcanzar la iluminación.
Aquí os dejamos una lista de obras clásicas y su virtud por si os interesa:
Insomnio:
Nocturnos de Chopin (op. 9 n.º 3; op. 15 n.º 22; op. 32 n.º 1; op. 62 n.º 1)
Preludio para la siesta de un Fauno de Debussy
Canon en Re de Pachelbel
Hipertensión:
Las cuatro estaciones de Vivaldi
Serenata nº13 en Sol Mayor de Mozart
Depresión:
Concierto para piano nº5 de Rachmaninov
Música acuática de Haendel
Concierto para violín de Beethoven
Sinfonía nº8 de Dvorak
Ansiedad:
Concierto de Aranjuez de Rodrigo
Las cuatro estaciones de Vivaldi
La sinfonía Linz, k425 de Mozart
Dolor de Cabeza:
Sueño de Amor de Listz
Serenata de Schubert
Himno al Sol de Rimsky-Korsakov
Dolor de estómago:
Música para la Mesa de Telemann
Concierto de Arpa de Haendel
Concierto de oboe de Vivaldi
Energéticas:
La suite Karalia de Sibelius
Serenata de Cuerdas (op. 48) de Tschaikowsky
Obertura de Guillermo Tell de Rossi

Fuente:Juan José Lopera Médico y Terapeuta (Sintergética, Musicoterapia y Sanación)

Fibromialgia y Musicoterapia (I)


¿Qué es la Musicoterapia?

 La musicoterapia hace uso de sonidos, trozos musicales y estructuras rítmicas para conseguir diferentes resultados terapéuticos directos e indirectos a nivel psicológico, psicomotriz, orgánico y energético. Dentro del marco general de la musicoterapia existen muchas tendencias, escuelas y direcciones de aplicación. Existe por ejemplo, la musicoterapia ambiental, encargada de diseñar espacios sonoros amables, acogedores y tranquilizantes en salas hospitalarias y lugares de concentración pública.
Existe la MIT (Terapia de Entonación Melódica), desarrollada en el hospital de veteranos de Boston, importante centro de investigación neuropsicológica, para ayudar a recuperar el habla a enfermos que por causas diferentes (tumorales, circulatorias), la han perdido. A nivel de estimulación psicomotriz temprana y dentro de los programas educativos regulares y especiales, se utiliza ampliamente la musicoterapia como facilitadora del aprendizaje e inductora de la coordinación. Hay una clase de musicoterapia más sutil, que utiliza tonos puros, frecuencias particulares que hacen parte de un código específico de información que estimula puntos o zonas del cuerpo físico o del campo energético humano para equilibrar funciones orgánicas o psicológicas concretas.
¿En qué se basa la Musicoterapia?
Ha sido evidenciado experimentalmente que la música y sus componentes fundamentales (Estructuras rítmicas, escalas, tonos, etc.), producen patrones de actividad eléctrica cerebral coherente. Ello se traduce en una mayor eficacia a nivel del funcionamiento del cerebro no sólo como rector de los procesos cognitivos sino también como regulador de las funciones vegetativas del organismo. Las medicinas vibracionales, han recalcado la importancia de la información electromagnética y su utilización como lenguaje terapéutico dentro del sistema orgánico. Los sonidos son frecuencias electromagnéticas susceptibles de ser utilizadas de manera análoga ala que son utilizados los colores en la cromoterapia.
¿En qué nos puede ayudar la Musicoterapia?
Uno de los usos cotidianos más simples y difundidos de la musicoterapia es la regulación del estado de ánimo. Utilizamos trozos musicales para alegrarnos en la depresión o para calmarnos en medio de estados de excitación producidos por la rabia, el estrés o el temor. También podemos utilizar trozos musicales para mejorar el aprendizaje, ejercicios rítmicos para mejorar la coordinación y la resistencia física. La música, bien empleada, puede facilitar el contacto con bloqueos emocionales concretos y producir la catarsis necesaria para la resolución del conflicto. Dentro del espectro de la sintergética y las terapias vibracionales, puede ser fundamental el uso del sonido puro o de acordes armónicos o inarmónicos para la movilización de energías particulares con efectos orgánicos concretos.
Origen, historia y desarrollo de la Musicoterapia
La musicoterapia tiene su origen en la noche de los tiempos. Los primeros musicoterapeutas son los chamanes, médicos brujos tribales quienes comienzan a utilizar cánticos, salmodías, susurros y estructuras rítmicas repetitivas para inducir estados de conciencia a nivel colectivo con fines catárticos y religiosos. Se tienen evidencias del uso ritual de la música en casi todas las grandes culturas de la antigüedad. Los griegos y los egipcios nos cuentan acerca de los efectos psicológicos de diferentes escalas y modos musicales. De la misma manera, hindúes, chinos y japoneses antiguos, reconocen en sus ragas y modos pentatónicos, estructuras musicales aplicables a diversas actividades y estados de ánimo. A partir de tales tradiciones, durante el presente siglo se ha sistematizado el estudio de los efectos psicológicos y orgánicos de la música y se ha reconocido a la musicoterapia como vertiente terapéutica de valor concreto.
Fuente:Juan José Lopera Médico y Terapeuta (Sintergética, Musicoterapia y Sanación)