6 cosas que debes tener en cuenta si amas a alguien con dolor crónico


Dado que la desaparición de un dolor crónico no significa una recuperación total, puesto que puede volver a surgir, es importante que el afectado pueda disfrutar esos buenos momentos.

El dolor crónico es un trastorno que condiciona el día a día de quienes tienen que soportarlo, ya que llega a afectar en muchos de sus hábitos diarios y sus habilidades para llevar a cabo gran parte de las tareas cotidianas.

Por implicar cambios tan grandes en el estilo de vida, la mayoría de personas que tienen que luchar contra sus síntomas acaban por sufrir depresión  y otros cambios en el estado de ánimo que pueden afectar de forma directa sus relaciones sociales, familiares y de pareja.

De ahí la importancia del apoyo por parte de los individuos que lo rodean, ya que la compresión y la empatía son determinantes para iniciar un proceso largo en busca de una mejor calidad de vida.

Amar a alguien que padece dolor crónico genera estos sentimientos que impulsan a ayudarlo a mejorar. Por esta razón, hoy vamos a compartir algunas recomendaciones claves para apoyar a quienes luchan contra esta condición.

1. Impulsar los pensamientos positivos

Muchos no alcanzan a imaginar cuán poderosos son los pensamientos positivos. Es muy probable que una persona que todo el tiempo tiene que lidiar con el dolor no los tenga, pues a menudo se sienten limitados y con demasiado estrés.

Sin embargo, que alguien esté ahí tratando de recargarlo con buenas emociones puede lograr un cambio significativo en su actitud frente a las emociones negativas.

2. Reconocer la diferencia entre felicidad y salud

¡Ojo! El hecho de que la persona aparente sentirse bien no quiere decir que así sea. Cuando alguien enferma es normal sentirse miserable e incapaz de hacer las cosas.

Si pasamos esto al plano de una persona que tiene dolor crónico debemos tener en cuenta que llevan enfermos más de 6 meses e incluso años.

A tales alturas, ya han aprendido de una u otra forma a convivir con el dolor sin que eso les impida pasar algunos momentos agradables.

No obstante, las recaídas son constantes y, por más que intentan ocultarlas, de una u otra forma se notan.

Es importante respetar los momentos en los que el afectado intenta sentirse bien a pesar de ser conscientes de que está soportando el dolor. Esto ayudará a evitar fuertes recaídas emocionales.

3. Aprender a escuchar

El dialogo y saber escuchar son otros elementos relevantes para apoyar a la persona e impedir que caiga en estados de depresión graves.

Tomar algunos minutos para hablar y escuchar es una gran forma para descifrar lo que está reprimiendo o minimizando en su aparente actitud fuerte.

4. Comprender y respetar las limitaciones físicas

El lograr permanecer de pie 10 minutos no quiere decir que lo pueda soportar 20, o 1 hora. Tampoco significa que lo mismo que logró hacer el día de ayer lo pueda conseguir hoy o mañana.

A diferencia de otras enfermedades en las que la inmovilidad se puede ir superando de forma gradual, en el dolor crónico puede ir y venir de manera constante sin que eso implique una recuperación total.

Esta es una de las cuestiones más difíciles de entender tanto para el paciente como para sus familiares y amigos.

Implica la acción de sentarse, caminar, concentrarse, ser social, entre otros. Las habilidades parecen ser momentáneas y esto genera una fuerte frustración.

 

5. Tener paciencia

¿Lo amas? Pues entonces ármate de paciencia como nunca. Si estás impaciente por cualquier razón que tenga que ver con la persona, esta se sentirá mal y acabará por tener una sensación de culpa que lo puede estresar.

Es probable que el paciente tenga muchos deseos de cumplir con sus compromisos, pero no tenga la fuerza suficiente para lograrlo.

Es primordial entender que si necesita recostarse, quedarse en la cama o tomar calmantes es porque así es. ¡El dolor crónico no espera!

6. Consultar a un profesional

Apoyar a una persona que padece este trastorno no es nada simple y nos puede afectar de forma directa al no saberlo manejar.

Buscar ayuda en un profesional puede ayudar a manejar la situación desde todos los aspectos posibles, especialmente en lo que tiene que ver con lo psicológico.

Si la persona permanece abrumada, sus conductas son agresivas o irritables y no hace el mínimo esfuerzo por mejorar, es probable que requiera ayuda de un profesional en salud mental, única persona con la capacidad de ayudarle a manejar las repercusiones emocionales de su trastorno.

https://mejorconsalud.com

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de fibromialgiamelilla Publicado en Dolor Etiquetado

Cómo aliviar el dolor de la fibromialgia


Alimentos, ejercicio, relaciones sociales… Son muchas las cosas que puedes hacer para mitigar el dolor que produce esta enfermedad.

La fibromialgia ha sido –y sigue siendo– una enfermedad incomprendida. De hecho, se tarda una media de 7 años en obtener un diagnóstico. Sin embargo, poco a poco la cosas están cambiando.

Hemos hablado con el Dr. Antonio Collado, coordinador de la Unidad de Fibromialgia del Hospital Clínic de Barcelona y Presidente de la Sociedad Española de Fibromialgia y Fatiga Crónica, y nos dice que la “fibromialgia merece un tratamiento precoz”. Este se basa en 3 pilares: por supuesto el farmacológico que prescribe el médico, pero también el ejercicio y la actitud de la persona. Y todo debe ir unido.

Teniendo en cuenta estos tres ejes, Saber Vivir ha elaborado una completa guía para sobrellevar la enfermedad.

EL EJERCICIO SUAVE TE BENEFICIA

Imagina si es importante el ejercicio que, tal y como asegura el Dr. Collado, es “otra vía de investigación en el tratamiento de la enfermedad que complementa a la farmacológica”.

Según el doctor, “practicar ejercicio mejora la vida del paciente porque reduce el umbral del dolor”. Eso sí, debe ser un ejercicio aeróbico suave y supervisado por un especialista. Hay que evitar el ejercicio intenso, los saltos y tampoco es aconsejable el de fuerza. Estas son algunas opciones que pueden ayudarte.

  • Estiramientos suaves por la mañana: Es normal que tras horas de sueño te despiertes con rigidez. Hacer este tipo de estiramientos te ayudará a aliviarla. Tómate tu tiempo antes de levantarte de la cama y estira primero piernas y pies, con suavidad, como si una cuerda invisible tirara de ellos. Luego haz lo mismo con la cabeza y finalmente con los brazos.
  • Yoga: Un estudio de la Universidad de Oregon (EE. UU.) ha demostrado que el yoga reduce la tensión muscular. Y donde hay tensión hay dolor, por eso es una ayuda en casos de fibromialgia. Un efecto similar tiene el tai-chi.
  • Pilates: Además de combatir la tensión y la rigidez, fortalece la musculatura. Es otra forma de estirar de forma “dulce” tus articulaciones y lograr que sean más resistentes.
  • Nadar: Una investigación de la Universidad de Sao Paulo demostró que los pacientes con fibromialgia que nadaban 50 minutos durante 3 veces a la semana mejoraban los síntomas.
  • Vibraciones muy suaves: También se ha comprobado que hacer 3 sesiones a la semana de máquinas vibratorias basculantes ayuda a reducir el dolor.

TAREAS MÁS FÁCILES

Junto con el ejercicio, el Dr. Collado asegura que el tercer pilar básico para el tratamiento de la enfermedad es el conductual, es decir, tu actitud frente a la enfermedad. Y es que, según Collado, “hay un patrón muy perjudicial de enfermo y es aquel que, cuando se encuentra bien, tiene una actividad frenética para compensar los días que no podrá hacer nada. Eso acaba aumentando aún más el cansancio y el dolor”.

Por eso es mejor dosificar las energías. Por ejemplo, cuando realices tareas domésticas descansa cada 15 minutos mientras las hagas.

El Dr. Collado nos dice que también se está trabajando con técnicas como el mindfullness (una terapia que te ayuda a vivir y disfrutar el presente, sin agobiarte por el futuro) para sobrellevar mejor la enfermedad.

el plan para dormir bien… y no SENTIR dolor

Cuando el dolor es constante, el insomnio es una de las principales consecuencias. Y es un círculo vicioso porque si no descansas bien, el dolor es aún más intenso al día siguiente. Por tanto pon en práctica, y a rajatabla, unas medidas básicas de higiene del sueño: acuéstate cada día a la misma hora, duerme a oscuras y sin ningún tipo de ruido…

Y para que el dolor no te despierte de madrugada duerme con almohadas que apoyen tus articulaciones (tras la espalda, entre las rodillas, bajo los codos…), pero procurando no adoptar posturas forzadas que te producirían más molestias.

TOMA EL SOL CONTRA EL DOLOR

Procura tomar el sol al menos media hora al día. En verano, a primera hora y a última del día. En invierno, en las horas centrales (procura que te dé en los brazos y en las piernas).

De estas forma te aseguras la dosis necesaria de vitamina D. Un estudio publicado en “International Journal of Rheumatic Diseases” asegura que la falta de vitamina D agrava los síntomas musculoesqueléticos y también depresivos de la fibromialgia.

No descuides las relaciones sociales

El dolor que acompaña a esta enfermedad suele ir relacionado en muchas ocasiones con un ánimo bajo y esto puede ser la antesala de la depresión. Para que esto no ocurra, haz todo lo que puedas por mantener unas relaciones sociales activas. Sal con las amigas o queda con ellas en casa. Apúntate a algún taller o curso…

Toma alimentos anti-inflamación

La alimentación es un aliado fundamental para ayudar a reducir los síntomas de la enfermedad. En primer lugar porque sin una alimentación que te asegure todos los nutrientes te faltará aún más energía (por falta de hidratos), tus músculos se debilitarán (si no tomas suficientes proteínas), te sentirás irritable (si hay carencia de vitaminas) y todavía más débil (si te faltan minerales como el hierro).

Pero, además de una dieta equilibrada, hay una serie de alimentos que ayudan a reducir la inflamación o los espasmos musculares.

  • Cúrcuma y jengibre. Son dos potentes antiinflamatorios. Úsalos para aderezar tus platos.
  • Pescado azul y nueces. Resultan recomendables por partida doble: su riqueza en omega 3 y también en Coenzima Q10, que además de acción antiinflamatoria también reduce el estrés oxidativo.
  • Chocolate negro. Toma una onza al día con al menos un 70% de cacao. Su triptófano contribuye a reducir el dolor y alivia el estrés. Otros alimentos fuente de triptófano son el kiwi, el plátano y los frutos secos.Por último, cuando se sufre fibromialgia es recomendable evitar los aditivos y las toxinas en los alimentos. Si puedes, opta por productos biológicos y, sobre todo, procura tomar comida casera.

http://www.sabervivirtv.com

Los dolores de la fibromialgia


Cuando se habla acerca del “dolor de la fibromialgia”, muchos de nosotros (que sufrimos de fibromialgia), podemos decir que experimentamos varios tipos de dolor.

Médicamente hablando, existen sólo algunos tipos de dolor en la fibromialgia, que tienen nombres y definiciones. Pero así como los esquimales tienen varias palabras para la nieve, creo que deberíamos tener varias formas de nombrar, definir y clasificar los tipos de dolor de la fibromialgia.


En base a mi experiencia, he creado un glosario con algunas categorías muy particulares, que en algún momento he utilizado para explicar mi dolor a los doctores, pero sería excelente si pudieran crearse términos médicos que definan estos otros tipos de dolor para una mejor comunicación con los médicos.  

Tipos de dolor en la fibromialgia
Los tipos de dolor de la fibromialgia que se definen médicamente son:
  • Hiperalgesia
  • Alodinia
  • Parestesia dolorosa

 

Hiperalgesia “Hiper” significa exceso y “algesia” significa dolor. Hiperalgesia es el término médico para la amplificación del dolor en la FM. Nuestro cerebro parece recibir señales normales de dolor pero “sube el volumen”, haciéndolos más grave de lo que normalmente serían. La mayoría de estos dolores se presentan en cualquier parte de nuestro cuerpo donde hayan músculos y tejidos blandos. Muchos de los medicamentos utilizados para controlar el dolor de fibromialgia tienen por objeto, al menos en parte, la reducción de la hiperalgesia.
 

 

Alodinia ¿Su piel es sensible al tacto? Un síntoma que deja perplejos a muchos de nosotros es la alodinia. Esto es cuando un leve roce de la ropa o un masaje suave causa dolor. Mucha gente describe la alodinia como algo similar a una quemadura solar.  La alodinia es un tipo relativamente raro de dolor, y a parte de la FM, sólo está asociado a un número de enfermedades, incluyendo neuropatía, neuralgia post-herpética (herpes zoster) y migraña.  Se cree que es una reacción de hipersensibilidad que puede ser consecuencia de la sensibilización central asociada con la FM.  Las señales de dolor se originan en los nervios especializados, llamados nociceptores, que detectan cosas como la temperatura y los estímulos dolorosos directos de la piel.

La alodinia se presenta en tres formas:

  • Táctil: que es el dolor debido el tacto o la presión suave.
  • Mecánica: que proviene de algo que se mueve a través de la piel.
  • Térmica: que es dolor debido a calor o frío, pero que no es lo suficientemente severo como para dañar los tejidos.

 

Algunos medicamentos que funcionan para algunas personas con alodinia incluyen lidocaína, ketamina, morfina. Algunas personas consiguen aliviar el dolor con cremas tópicas como capsaicina, Bálsamo de Tigre, Aspercreme o BioFreeze. También se puede aliviar la alodinia, prestando especial atención a la forma de vestirse. 
Si usted tiene alodinia, la terapia de masaje puede empeorar la situación. Si siente que el masaje beneficia otros aspectos de su salud, asegúrese de hablar sobre la alodinia con su médico y terapeuta de masaje, y haga un seguimiento para determinar el impacto de este tratamiento sobre este síntoma en particular. 
Parestesia dolorosa Parestesias son sensaciones extrañas de los nervios que se puede sentir como calambres, hormigueo, ardor, comezón o entumecimiento. A veces, estas sensaciones pueden ser dolorosas. Las parestesias también están asociadas con la neuropatía periférica, los medicamentos de quimioterapia, esclerosis múltiple y la migraña.
Muchos tratamientos comunes de la FM pueden ayudar a aliviar el dolor relacionado con parestesia, incluyendo los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y los inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina. A algunas personas también les da buenos resultados, la vitamina B12, la crema de capsaicina, los masajes y la acupuntura.
 

Glosario de categorías particulares de dolor en fm

Los siguientes tipos de dolor son de mi propia creación (por eso los términos son tan especiales).  Estas etiquetas podrían ayudarle a conocer las particularidades de su cuerpo, que cosas pueden ser desencadenar dolor, que patrones de dolor se pueden experimentar, etc. Espero que mis categorías ayuden a otros a entender su enfermedad y le hagan saber que no están solos.
  • Alfiler en el muñeco de vudú
  • Punzadas de lanza
  • Desgaste muscular
  • Dolor de lagartija
  • Quemaduras de bengala
  • Dolor por los nervios de punta

 

Obviamente, estas categorías no están reconocidas médicamente, sino que son cosas que se me han ocurrido para llenar un vacío en la forma de clasificar los diferentes tipos de dolor. Estas categorías están destinadas a ayudar a rastrear los síntomas, la eficacia de los tratamientos, y mas que nada para compartir con otros fibromiálgicos, estos tipos de dolor que probablemente también hayan experimentado.
Alfiler en el muñeco de vudú

A veces, de repente siento un intenso dolor punzante en un punto pequeño, sobre todo en brazos y piernas, que me hacen sentir como si alguien estuviera clavándole alfileres a un muñeco de vudú con mi nombre.  Duran unos cuantos segundos y luego me queda algo de dolor en el área por algunos minutos.  También los he sentido en la parte carnosa de manos y pies (o sea las palmas y plantas).  No tengo claro que lo causa, pero tengo la impresión de que a veces tiene que ver con cambios súbitos de temperatura. Sin embargo, no se como evitar este tipo de dolor (si tan solo pudiera encontrar ese condenado muñeco…) 


Punzadas de lanza

Es muy parecido al dolor anterior, solo que en un área mas grande y por lo general lo siento en el pecho, abdomen o espalda.  Me da la sensación de que me han clavado una lanza, cortando a través de mi cuerpo y me la retuercen en el sitio.  El dolor dura algunos minutos, y provoca que se me tense todo el cuerpo durante el episodio; pero conforme va disminuyendo la intensidad de la punzada, puedo sentir como mi cuerpo se va relajando.  A veces el dolor es tan intenso que me dobla hacia adelante, o me dificulta respirar. 


Este tipo de dolor es para mi como una alerta para dejar de hacer lo que esté haciendo y descansar; aunque otras veces no tengo idea de por qué sucede.

Desgaste muscular

Si alguna vez fueron al gimnasio, podrán recordar ese ardor o quemazón en los músculos luego de realizar repeticiones con las pesas o hacer 50 abdominales.  Este dolor de desgaste muscular lo he sentido en mis antebrazos, muslos, pantorrillas y abdomen, y como dije es muy similar al dolor que se siente cuando uno ha realizado ejercicios, con la única diferencia de que en mi caso no he hecho nada para ocasionar tal clase de dolor, y me puede durar varios días. 


Lo curioso es que otras veces tengo días ajetreados o en los que caminé mucho y no presento este tipo de molestias. Es un dolor definitivamente desconcertante, sobre todo por lo súbito e intenso.  A parte de tomar relajantes musculares, me aplico calor en el área, me masajeo con linimento y me abrigo porque siento que el frío lo empeora.

Dolor de lagartija

Alguna vez ha visto como se mueve una lagartija? No lo hace en línea recta, sino serpenteando su cuerpo rápidamente de lado a lado.


Este es uno de esos dolores que se desplaza de un punto hacia otro (cercano) como si una lagartija se moviera bajo la piel.  Se siente el dolor como irradiado, y en mi caso sucede en lugares de mi cuerpo en los que nunca pienso, como la cara interna del brazo, el costado de atrás de la cintura o la falange proximal del dedo gordo del pie (carnita que está debajo del dedo gordo en la planta del pie).  El dolor se corre de una forma muy parecida a un calambre, pero no tiene una contracción muscular tan dolorosa como la de un calambre, y aunque el dolor se queda por mucho tiempo, a veces la presión suave sobre el área brinda algo de alivio (a veces). 

Muchas veces, lo que yo hago es quedarme quieta, porque siento que empeora con el movimiento.  Y si no mejora después de un rato, me tomo un relajante muscular, aplico calor y descanso, tratando de estirar el área afectada.

Quemaduras de bengala

Si alguna vez se han quemado con chispas de bengala (como las estrellitas que se prenden en Navidad) o les han caído gotitas de aceite para freír “bien caliente” en las manos o brazos, sabrán de que les hablo.  Son como pequeños aguijones de dolor a nivel de la piel, que te hacen saltar y provocan sobarse o rascarse la piel, y pueden desencadenar una alodinia táctil.


Estas sensaciones por lo general sólo duran unos segundos, pero no tengo la menor idea de que las provoca o cómo prevenirlas.  Afortunadamente pasan rápido, pero desafortunadamente ocurren con mucha frecuencia.

Dolor por los nervios de punta

Esto no parece un tipo de dolor, pero de repente ciertas cosas hacen que los nervios se me pongan de punta (como decimos en mi país) lo que tiende a ponerme muy tensa y me hace sentir alterada. Esto me produce una intensa sensación de dolor en todo el cuerpo, y algunas veces hasta náuseas, mareos y ansiedad.  Este dolor generalizado (muy similar a una gripe) me queda por varios días, y muchas veces puede desencadenar una crisis.


Las cosas que he observado me alteran los nervios generalmente implican una sobrecarga sensorial o emocional, tales como:
  • Ciertos sonidos (sonido repetitivos, ruidosos, estridente, ásperos)
  • Caos visual (multitudes, luces intermitentes)
  • Situaciones estresantes (tráfico intenso, confrontaciones o discusiones, confusión o desorientación ocasionados por la fibro-neblina)

 

Cuando se me ponen los nervios de punta, trato de salirme de la situación lo más rápido posible, respirar lento y profundo, y relajarme, de preferencia en un lugar tranquilo. La única profilaxis en estos casos, es evitar aquellas situaciones (emocionales o sensoriales) que sabemos que nos pueden afectar.

 

¡El misterio de la fibromialgia finalmente resuelto! Los investigadores encuentran la principal fuente de dolor


Los investigadores encuentran la principal fuente de dolor en los vasos sanguíneos.

Los investigadores llegaron a creer que la causa raíz del dolor en la fibromialgia no proviene del cerebro. Este hallazgo contradice las antiguas creencias y mitos que se dijeron sobre la fibromialgia. Alguna vez se pensó que esto era solo una enfermedad imaginaria y que no tenía relación con la realidad. Las personas y los médicos lo consideran una enfermedad psicológica o autoimaginada. Pero ahora se ha revelado cierta información sobre esta enfermedad después de muchos estudios y se dice que el dolor puede originarse en áreas con exceso de vasos sanguíneos, como manos, piernas y pies.

Estos estudios abren un nuevo mundo de tratamiento e incluso una cura completa para aproximadamente 5 millones de estadounidenses que padecen esta enfermedad. Para resolver este misterio, los investigadores se centraron en la mano de una persona que había perdido sensaciones sensoriales y había reducido la reacción al dolor. Tomaron muestras de la mano del paciente y, sorprendentemente, encontraron que había una cantidad excesiva de fibras nerviosas llamadas “derivaciones arteriole-venule”.

Hasta ahora se pensaba que las fibras arteriolevenulenses eran responsables de regular el flujo sanguíneo y no tenían nada que ver con la sensación de dolor, pero ahora se cree que tienen un vínculo directo con el dolor experimentado en la fibromialgia.

Esta investigación ha respondido a muchas preguntas como por qué los pacientes con fibromialgia tienen un dolor extremo en las manos y los pies, así como dolor en los tejidos profundos. Tienen muchos “puntos sensibles” en todo el cuerpo. La fatiga debilitante también fue uno de los principales síntomas de esta enfermedad.

El neurocientífico Dr. Deloph L. Mike explicó: Antes se pensaba que estas fibras nerviosas solo estaban involucradas en la regulación del flujo sanguíneo en el nivel subconsciente, pero ahora se ha demostrado que las terminaciones de los vasos sanguíneos desempeñan un papel en nuestra sensación consciente del tacto y incluso dolor

Rice dijo que este flujo sanguíneo mal administrado puede causar campamentos musculares extremos, dolor y sensación de fatiga. Alguna vez se pensó que esto se debía a la acumulación de ácido láctico y a la inflamación leve en pacientes con fibromialgia. Esto también puede llevar a hiperactividad cerebral.

Los tratamientos que se han usado para esta enfermedad no han sido completamente efectivos para aliviar el dolor extremo que sufren los pacientes. Los tratamientos incluyen; analgésicos narcóticos, antidepresivos y medicamentos anticonvulsivos. Se aconseja a los pacientes dormir más y hacer ejercicio regularmente. Ahora que se destaca una causa posible, los pacientes tienen esperanzas de una curación completa, otros se sienten frustrados por el dolor que ya han sufrido.

Un comentarista dijo; “¿Cuándo van a descubrir que esto nunca estuvo en tu cabeza?”. También dijo, “cuando no descubren la causa raíz de ciertas enfermedades, consideran que los pacientes están locos y fuera de sí”. Antes de su invención, la gente ha sufrido mucho. La única solución para un problema desconocido es no recetar ISRS o lobotomía o histerectomía.

Este anuncio es el rayo de esperanza para los pacientes que esperan encontrar una cura para esta dolorosa enfermedad y ahora hay mejores opciones de tratamiento disponibles.

Los investigadores han descubierto una firma cerebral que identifica y trata la fibromialgia

Los pacientes con fibromialgia mostraron una mejor capacidad para mostrar repulsividad a los factores que causan un gran dolor físico y mental y también a las sensaciones no dolorosas unidas por diferentes reacciones neuronales. Estos cambios neuronales tienen caracteres de diagnóstico que implican su especificidad y sensibilidad a FM, pero no se entiende claramente. Hemos encontrado una marca cerebral que explica la fisiopatología de la FM a nivel neuronal.

Utilizaron la tecnología basada en la máquina para descubrir esta firma de Fibromialgia basada en el cerebro. Cuando los pacientes con FM recibieron un estímulo doloroso, mostraron una peor firma de dolor neurológico.

Según un estudio publicado en la edición más reciente de la revista DOLOR, los científicos han encontrado la marca cerebral que reconoce la condición con el 93% de precisión.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) evaluaron el rendimiento y concluyeron que cada año hay 10 millones de víctimas en los EE. UU., Las mujeres son más afectadas que los hombres.

La fibromialgia actualmente no es curable debido a patologías desconocidas y efectos secundarios debido a otras enfermedades.

Un especialista de la Universidad de Colorado, Boulder utilizó una resonancia magnética para controlar la función cerebral. Reunió a 370 pacientes con fibromialgia y 135 pacientes de control que se expusieron a la recolección de señales de material visual y acústico no dolorosas además de la presión dolorosa.

Esta prueba multisensorial permitió a los científicos identificar el desarrollo de los 3 marcadores secundarios, o signos neurológicos, que están relacionados con el sufrimiento mental que experimentan los que sufren de fibromialgia.

Marina Lopez-Sola, analista post-doctoral en el Laboratorio de Control Cognitivo y Efectivo de CU Boulder, dijo: “Lo extraño de esta revisión fue que proporciona aparatos basados ​​en potenciales que pueden usarse para proporcionar información sobre ciertos grados de patología relacionados con el cerebro”. esa fue la causa de sus síntomas de agonía. Ella fue la principal creadora de la reseña. La disposición de los aparatos se puede usar para identificar los subtipos firmes, que pueden ser importantes para mejorar el tratamiento.

Tor Wager, quien es ejecutivo del Laboratorio de Control Cognitivo y Afectivo, dijo que, contrariamente al hecho de que muchas altas autoridades han trabajado en métodos clínicos para identificar la fibromialgia, no conocen la causa raíz del dolor del paciente y lo que está sucediendo neurológicamente en pacientes que sufren fibromialgia. Estas medidas mentales son potencialmente útiles para mostrarnos qué sucede en el cerebro y qué variaciones muestra que se convierten en la causa del dolor del paciente. Nos pueden ayudar a comprender realmente qué es la fibromialgia y la alteración del sistema sensorial focal y la capacidad de tratarlo de una mejor manera.

A largo plazo, puede conducir a una mejor información sobre la acción del cerebro que puede llevar a una conclusión y puede ser útil en el tratamiento de la fibromialgia.

López Sola dijo que este trabajo es muy útil en la comprensión de la Fibromialgia y es un paso decisivo en la predicción de la fibromialgia como un tema de cerebro.

Doctor Feedbacks sobre esta investigación: Dr. Michael Curley:  Dijo que había escuchado sobre este hallazgo y que tenía sentido para él. Es por eso que nuestro dolor puede estar en todas partes. No estamos locos y esta es una de las enfermedades más debilitantes que una persona puede tener. Ahora saben de dónde viene el dolor, tal vez puedan encontrar una manera de curarnos o detener el dolor. Eso sería maravilloso si pudiéramos recuperar nuestras vidas.

http://healthizfitness.com

Dolor, fatiga y alteraciones del sueño.


Dolor

Según el criterio del ACR, el dolor se califica, clasifica y diagnostica, como crónico y generalizado cuando se presenta superior e inferior al plano de la cintura y a ambos lados del cuerpo como mínimo durante 3 meses (MacFarlane, 1999). De todos los síntomas o manifestaciones encontradas en los estudios representados en la Figura 3, el dolor generalizado o difuso es el que concurre en un porcentaje más alto, siendo del 100% en la serie analizada por Casanueva (2007) mientras que en el estudio de Bjórkegren y cols. (2009) y Choy y cols. (2010) se informó de este síntoma en el 94,9 y 65% de la muestra, respectivamente.

A pesar de los datos y de la coincidencia tanto en la esfera clínica, empírica e incluso popular sobre el carácter central del dolor (generalizado o difuso), existen informaciones contradictorias con respecto a su presentación en término de cronicidad; mientras unos autores señalan que, en la mayoría de casos el dolor es calificado como permanente, sin que se informe de períodos prolongados de remisión o atenuación (Henriksson, Gundmark, Bengtsson y Ek, 1992), otros trabajos más recientes concluyen que existe variabilidad, informando de discontinuidad en unos casos y niveles más constantes de dolor en otros (Harris y cols., 2005).
Generalmente, el dolor se agrava a lo largo de la mañana, incrementándose en aquellas zonas o miembros más utilizados, además de que pueden existir áreas concretas donde se discrimine y sienta más, como por ejemplo, zona lumbar, abdomen o cabeza. En muchos casos, el dolor generalizado suele tener como antecedente un dolor local o regional (MacFarlane, 1999). Junto a descriptores como extenso y difuso, el dolor suele describirse en términos más sensoriales (punzante, aplastante, sensación de hormigueo, de opresión, etc.), adjetivos diferentes a los utilizados en otras enfermedades que también cursan con dolor, como por ejemplo en la artritis reumatoide, enfermedad en la que, por el contrario, no suele describirse el dolor con tanta intensidad como suele hacerse en el caso de  fibromialgia (Burckhardt, Clark y
Bennett, 1992).

La influencia de diferentes y diversas variables sobre la percepción y agravamiento del dolor ha sido también objeto de estudio. Entre los factores estudiados, y a modo de ejemplo, los cambios meteorológicos (Strusberg, Mendelberg, Serra y Strusberg, 2002) han sido uno de ellos. Aunque parecen guardar algún tipo de relación, los datos, como en la mayoría de variables analizadas, no son concluyentes, y por tanto no generalizable

Además de presentarse o definirse como generalizado y / o difuso, aunque con la posibilidad de poder manifestarse en unas zonas o miembros con mayor intensidad que en otras, su presencia a nivel articular es también bastante frecuente, de acuerdo con las proporciones encontradas de artralgia o dolor articular periférico en los trabajos de Choy y cols. (2010), Casanueva (2007) y Bjórkegren y cols. (2009), 65%, 90,78% y 93,4%, respectivamente, porcentajes que justificarían su inclusión como una característica sintomatológica propia de la fibromialgia.

 Fatiga

La fatiga, queja subjetiva de baja vitalidad o falta de energía, aunque prevalente en los principales cuadros de dolor crónico como la artritis reumatoide, por ejemplo, (Fishbain y cols., 2003), se suele presentar en un nivel clínicamente significativo en el fibromialgia, superando el 70% de pacientes (Wolfe, Hawley y Wilson, 1996) y convirtiéndose así en el siguiente síntoma más característico y común de la fibromialgia, después del dolor. Además, suele llegar a convertirse en el principal obstáculo para la realización de las actividades diarias (Henriksson, y cols. 1992). En las series analizadas por Bjórkegren y cols. (2009) y Casanueva y cols. (2007) más del 90% de la muestra presentó entre sus quejas o problemas principales a la fatiga, mientras que un poco más de la mitad (56%) lo hizo en el estudio de Choy y cols. (2010) (véase la Figura
3).
Por lo general, la fatiga sigue un patrón variable, con oscilaciones a lo largo de los días y menos estable que en otras dolencias crónicas (Zautra, Fasman, Parish y Davis, 2007), aunque también puede presentarse de forma continua (Wolfe y cols., 1997).
Por último, son múltiples los factores que correlacionan con el grado de fatiga, entre ellos, el dolor, las alteraciones del sueño, la depresión o los síntomas depresivos y las experiencias interpersonales positivas y negativas (Kurtze y Svebak, 2001; Nicassio, Moxham, Schuman y Gevirtz, 2002; Parrish, Zautra y Davis, 2008), asociaciones que se deben tener en cuenta en la predicción y manejo de este síntoma.

 Alteraciones del sueño

Después del dolor y la fatiga, la experimentación de alteraciones del sueño es la siguiente queja más común, presentándose con una alta frecuencia y por una proporción muy significativa, superior incluso al 90% (Theadom, Cropley y Humphrey 2007). En los trabajos representados en la Figura 3, menos en la muestra de Choy y cols. (2010) donde la mitad (55%) de la muestra informó de problemas de sueño, en los realizados por Casanueva y cols. (2007) y Bjórkegren y cols. (2009) un porcentaje muy significativo de casos, 91,71% en el primero y 86% en el segundo, informaron de alteraciones en el sueño.
El patrón más característico o común suele comenzar con dificultades para conciliar y mantener el sueño, despertares continuos a lo largo de la noche, e incluso antes de la hora o momento deseado, y un sueño no reparador, además de poder presentarse en algunos casos, trastornos primarios del sueño como insomnio o apnea del sueño (Harding, 1998).
La mala calidad del descanso ha demostrado correlacionar con otros síntomas del fibromialgia y, por ende, exacerbar una baja o mala calidad de vida en general (Theadom y cols., 2007). Así, las dificultades en el sueño parecen preceder y predecir un aumento del dolor al día siguiente y de la atención al mismo (Bigatti, Hernández, Cronan y Rand, 2008), llegando a dificultar la recuperación ante experiencias negativas o estresantes (Hamilton y cols., 2008). En la esfera afectiva o emocional, la insuficiencia en el descanso nocturno también parece correlacionar con la presencia de alteraciones emocionales, ansiedad y depresión (Bigatti y cols., 2008).

http://www.fibromialgiaweb.com/

Fibromialgia en primera persona: “El viento te hace doler la piel como si te pegaran”


El aspecto emocional de la enfermedad necesita un abordaje psicológico (Getty)

Los síntomas son tantos y tan diferentes, que la definición que mejor le cuadra es la que precisa que se trata de “un desorden de funciones”. La OMS la clasificó como “enfermedad”, pero aún muchos médicos no la aceptan, lo que retrasa su diagnóstico y tratamiento. El 40% de quienes la padecen pierde el empleo. En la Argentina, un proyecto de ley busca que se la reconozca como “enfermedad discapacitante”.

“Recuerdo haber tenido dolores tan intensos que no me permitían conciliar el sueño, no poder caminar más de una cuadra, que la ‘crisis’ me ataque en medio de una mañana de trámites y tener que sentarme en un banco de una plaza porque no podía estar en pie”. El relato pertenece a Blanca Mesistrano. A la mujer, que tiene 68 años y fue diagnosticada de fibromialgia a los 55, bien le cabe aquello de que “vivió para contarla”.

“Soy una de las muy pocas que remitió los síntomas. ¿Viste ese dicho que habla de uno en un millón? Dios me concedió ser esa una”, contó, entre emocionada y agradecida a Infobae.

Blanca recordó que a ella el diagnóstico le llegó después de un accidente vial. Tras un choque en micro en un viaje laboral, literalmente le cambió la vida de la noche a la mañana.

“Primero creí que era sólo el latigazo cervical, pero esa noche ya no era yo misma. No pude volver a trabajar. Fue angustiante perder empleo, compañeros de trabajo y enfrentar la incertidumbre económica -evocó-. La enfermedad cambió radicalmente mi vida, me sacó de la seguridad, fue muy doloroso y difícil pero me hizo crecer mucho como persona”.

La mujer preside desde 2007 Fibroamérica, una organización sin fines de lucro que ejecuta programas tendientes a mejorar la calidad de vida de las personas con Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónico y Sensibilidad Química Múltiple. “Yo soy una bendecida, pero sigo con el corazón en mis amigas enfermas (Blanca habla en femenino porque la enfermedad afecta en su gran mayoría a mujeres, en el 80-90% de los casos). Ojalá podamos solucionar los problemas que tienen y aliviar sus padecimientos”, aseguró.

Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad de Naciones Unidas define a la discapacidad como la “falta de una función que impide la inclusión en la vida diaria”.

En la Argentina, la ley 22.431 de protección integral de los discapacitados considera discapacitada a toda persona que padezca una alteración funcional permanente o prolongada, física o mental, que en relación a su edad y medio social implique desventajas considerables para su integración familiar, social, educacional o laboral.

La fibromialgia alterna periodos de bienestar con otros de crisis o recaída. En esos momentos, la presidente de Fibroamérica describió que los pacientes pueden llegar a tener el 30% de la energía de una persona “normal”, no pueden ponerse de pie, no pueden caminar más de tres cuadras, los dolores en el cuerpo son tan fuertes que no les permite conciliar el sueño, experimentan hipersensibilidad en todos los sentidos y hasta pérdidas de memoria y dificultades para orientarse en la calle.

“El viento te hace doler la piel como si te pegaran. La sensación es de ardor, pinchazos en la piel y lo peor es que no hay manera de anticipar el síntoma. A la mañana te despertás como si te hubieran dado una golpiza, es lo que los médicos llaman rigidez matinal y ocurre la mayoría de los días”, intentó Blanca delinear lo que fueron sus tiempos más duros con la enfermedad.

Este cuadro de situación, ¿impide la inclusión en la vida diaria? ¿Le implica a quien lo atraviesa una desventaja social, educacional o laboral? Pues en la Argentina, la fibromialgia no es considerada una enfermedad discapacitante. O para ser más puntual, “el Servicio Nacional de Rehabilitación modificó sus normativas para evaluar el otorgamiento del certificado de discapacidad y no incluye a la fibromialgia en la lista de enfermedades discapacitantes”, según explicó la presidente de Fibroamérica.

“Se trata de una omisión que le quita herramientas a los médicos para evaluar”, consideró Blanca, quien resaltó: “Para los pacientes (el certificado) es indispensable para sostener el empleo y hacer sus tratamientos; es un perjuicio y una discriminación muy fuerte la que ocasiones esta normativa, no tiene fundamento”.

Según una encuesta llevada adelante por Fibroamérica, sólo uno de cada diez pacientes con fibromialgia que lo solicitan logran obtener el certificado de discapacidad. Para subsanar esta dificultad, el diputado Roy Cortina presentó ayer, en el marco del Día Mundial de la Fibromialgia que se conmemora hoy, un Proyecto de Ley que reconoce a la fibromialgia y al síndrome de fatiga crónica como enfermedades discapacitantes, para que se posibilite la entrega del certificado de discapacidad en la Ciudad de Buenos Aires.

Asimismo, desde Fibroamérica destacaron la necesidad de incluir a quienes padecen esta condición, síndrome de fatiga crónica y sensibilidad química múltiple, además de en la normativa que expresa qué enfermedades ameritan la entrega de un certificado único de discapacidad (CDU), la inclusión en el Baremo de Jubilaciones y pensiones, y su inclusión en el Programa Médico Obligatorio (PMO).

Más allá de este proyecto puntual, Blanca insistió en que “los pacientes con fibromialgia, síndrome de fatiga crónica y sensibilidad química múltiple, aún se encuentran a la espera de que se sancione la ley nacional que les reconozca sus derechos, cuyo proyecto fue presentado hace ya cuatro años”.

Según reveló el sondeo a pacientes llevado adelante por Fibroamérica, solamente el 10,3% de las personas con fibromialgia encuestadas, mayoritariamente mujeres, accedió al certificado de discapacidad, de los cuales uno de cada tres (33,3%) lo recibió por otras patologías reumáticas, no por fibromialgia. Cuando fueron consultados sobre los motivos de la denegación, el 27% explicó que se les argumentó que la fibromialgia no es una enfermedad discapacitante, el 12% aseguró que ni siquiera se les otorgó un turno y el 5% manifestó que los médicos de la junta no reconocieron síntomas de discapacidad evidente.

Blanca detalló que “la severidad de los síntomas hace que no puedan cumplir con sus tareas diarias y como estos no son visibles ni pueden revelarse en estudios o en su apariencia física, todo contribuye a que no se nos tome en cuenta”. De esta manera, los pacientes no logran justificar sus licencias por enfermedad. Hasta el 40% de ellos pierden su empleo y obra social, quedando sin las necesarias licencias que merece toda persona enferma. “Así, empobrecidos y enfermos, sin medicación ni tratamiento, se ven obligados a pedir el certificado de discapacidad que les permitiría conservar o lograr un empleo y aliviar su situación. Es imprescindible quitarle presión al enfermo para su recuperación y darle soporte para enfrentar sus terapias”, completó.

Sobre definiciones incompletas y síntomas invisibles
La amplia gama de aspectos que involucra la enfermedad es la razón central por la que se dificulta su definición.

La fibromialgia es un trastorno de dolor crónico generalizado, en el que el sistema nervioso interpreta como señales dolorosas situaciones que no lo son y, en casos extremos, los pacientes sufren dolor con el simple roce de su piel contra un objeto”. Así lo resumió a Infobae el médico reumatólogo Darío Scublinsky (MN 89.454), coordinador del Programa de Artritis de Swiss Medical Group.

Según explicó, la complejidad del cuadro hace que su diagnóstico no sea ni por imágenes, ni laboratorio. “El diagnóstico es clínico y se basa en el interrogatorio y examen físico del paciente -ahondó-. Se la conoce como la enfermedad invisible porque el paciente suele visitar varios profesionales hasta dar con el diagnóstico correcto. Esto se debe a que los estudios dan valores normales. El abordaje temprano beneficia al paciente al poder iniciar el tratamiento que alivie los dolores”.

Tras resaltar que el tratamiento debe ser interdisciplinario, el experto apuntó: “La triada fundamental para poder entender al paciente y ajustar el seguimiento según lo requiera el curso de la enfermedad la componen reumatólogo, psicólogo y kinesiólogo, éstos últimos especializados en fibromialgia”.

“Si el psicólogo no está experimentado en la patología, se tiende a minimizar la enfermedad y se la engloba dentro de los trastornos psiquiátricos, o se la enmarca dentro de la depresión -resaltó el profesor de Farmacología de la UBA-. En la Argentina casi no hay equipos interdisciplinarios que aborden todos estos aspectos de la enfermedad”.

“El especialista en reumatología es quien más está familiarizado con la enfermedad y puede coordinar las acciones del equipo. El aspecto emocional, aunque puede manejarse con distintos fármacos, requiere de un apoyo de psicoterapia que colabore en los aspectos de ansiedad y/o depresión. La terapia cognitivo conductual es una de más asertivas para este abordaje“, aportó en tanto la médica clínica y neuróloga Gabriela Ferretti (MN 81108).

Según datos de la OMS, se estima que entre el 1 y el 4% de la población mundial padece fibromialgia, y ésta afecta 10 veces más a las mujeres que a los hombres. Cerca de dos millones de argentinos la padecen, esto es casi una de cada 20 personas, aunque la mayoría no lo sabe.

En la actualidad se tiene en cuenta que los pacientes con fibromialgia suelen tener un compromiso también en la esfera psicológica ya que la enfermedad puede desencadenarse luego de una situación de estrés. En un alto porcentaje de los pacientes, el trastorno suele estar asociado con síntomas depresivos y de ansiedad.

Desde su rol de paciente, para Blanca Mesistrano la definición que más se ajusta a la realidad es la del médico inmunólogo argentino, radicado en España, Pablo Arnold, quien se refiere a la fibromialgia como “un desorden de funciones”.

“Si bien se le atribuyen causas infecciosas, predisposición genética o trauma psicológico como disparador, hasta el momento no se conoce con exactitud su origen, aunque es principalmente abordada como enfermedad reumatológica”, señaló Ferretti, quien subrayó que “los criterios diagnósticos más recientes, del Colegio Americano de Reumatología, datan de 2010”.

La heterogeneidad de los síntomas y la falta de hallazgos específicos en los estudios complementarios generan desconcierto en los pacientes y en los profesionales no familiarizados con esta temática. Y si a eso se suma, como en el caso argentino, un vacío legal, que deja a los pacientes en una posición de total vulnerabilidad, deberán lidiar con un sistema que parece no entender de dolores del cuerpo y del alma. Y confiar, esperanzados, en que un día amanecerán con rigidez, sí, pero en un país un poco más amable.

https://www.infobae.com/salud/

Fibromialgia en Lanzarote: entre el dolor y la incomprensión


nonasLas enfermas de fibromialgia, una enfermedad que se ha diagnosticado en la Isla a casi 400 personas, se reúnen en Afibrolan y reivindican una Unidad especializada para su tratamiento

Hoy hay taller de manualidades. Media docena de mujeres se reúnen alrededor de una mesa mientras charlan. “Venimos aquí y ponemos las cosas en común porque el único músculo que no nos duele es la lengua”, dice una de ellas, ante la carcajada general. Loli es de las más veteranas: “Un día -dice- te das cuenta de que tu cuerpo no responde como antes, te duele todo, te arde el pie, no te puedes imaginar…, una emoción, una risa, y te puedes quedar fatal”.

“Nos acostumbramos al dolor –dice otra-; cualquier terapia, física o mental, viene bien… pero todo lo tenemos que pagar nosotras”. Mari Carmen se ponía docenas de inyecciones para aguantar el dolor y al final tuvo que dejar de trabajar. Además, con su enfermedad no te conceden la invalidez: “Dejé el trabajo, otras acaban haciendo media jornada pero siempre hay problemas con el tribunal médico”.

Rosi dice que las emociones empeoran los dolores, y también los sobreesfuerzos: “Yo antes era más fuerte pero dentro de dos días caigo rendida y muchas terminan en silla de ruedas”. Flor sonríe a pesar de que lleva puestos los parches de morfina y una placa de hielo en los pies. Lo que todas tienen en común, aparte del buen humor, es la fibromialgia, la enfermedad silenciosa.

La fibromialgia es una enfermedad crónica que se traduce en dolores intensos en los músculos, en fatiga, en insomnio, y a veces en ansiedad y en depresión. Lo explica Loli: “Nos ataca a las fibras nerviosas”. “Primero -asegura-está la incomprensión porque te pasa algo horrible y no sabes lo que es, nadie lo entiende, es un fenómeno incómodo porque la enfermedad no se ve y te puede entrar una depresión”.

Normalmente, el diagnóstico es lento porque primero hay que descartar otras dolencias y enfermedades y las pacientes pasan por varios especialistas y pruebas diagnósticas. “Después dices: menos mal que tengo algo, que no me lo invento, y luego hay crisis, momentos peores, fases donde se agrava el problema, influye el estrés, el cambio de clima…”, señalan. “Lo último que tienes que decir es que tienes fibromialgia porque entonces ya todo es la fibromialgia y se enmascara lo demás”.

Están reunidas en la sede de Afibrolan, la asociación de enfermos de fibriomialgia de Lanzarote, que nació en el año 2003, primero en la sede de Cruz Roja y después con local propio desde 2007. Tiene unas 150 socias: todo mujeres y dos hombres. La fibromialgia es una enfermedad que afecta principalmente a las mujeres.

Además de “sentirse arropadas” y “contarse trucos” para sobrellevar los dolores, organizan talleres y clases de psicomotricidad, de relajación, de concentración, manualidades o reiki, “que ayuda a relajar y entender el proceso de la enfermedad”. Los martes y jueves van a la piscina, a hacer aquagym, “que es muy bueno, es lo mejor”. También van a la talasoterapia “y a comer al chino”. “Cuando la gente deja de venir se nota, van a peor”.

Se calcula que esta enfermedad puede afectar al dos por ciento de la población de Canarias, así que puede haber más de dos mil personas con fibromialgia en la Isla, dice Paloma Lago, la presidenta de la asociación, que advierte que “la mayoría no está diagnosticada”. Los datos del Servicio de Canario de Salud para Lanzarote revelan que hay 385 personas, y nueve de cada diez son mujeres con más de cuarenta años.

Para detectar la fibromialgia no hay una prueba diagnóstica, es el dolor el que da el aviso. Lo primero que hay que hacer es ir al médico de cabecera, que puede orientar y que acaba derivando a otros especialistas, como el traumatólogo o el reumatólogo. “Hace falta un diagnóstico diferencial”, señala Paloma López, porque primero hay que descartar otras enfermedades ya que hay síntomas comunes a otras y a la paciente se le acaban haciendo una gran cantidad de pruebas, con lo que el diagnóstico tarda varios años. La Seguridad Social, según Afibrolan, sólo trata los síntomas y el tratamiento también tiene sus efectos secundarios: “La gente está muy medicada”, dicen.

La enfermedad no tiene cura, no se conocen sus causas y no tiene un tratamiento específico, pero en otros lugares, como Cataluña o País Vasco, se ha creado una Unidad especializada. “Allí hay un equipo multidisciplinar que hace el seguimiento y se plantea objetivos con el paciente, y aquí, en situación extrema, puedes ir a la Unidad del dolor”, destaca López. En esas unidades se controla la medicación y hay coordinación “porque si no, tomas muchas cosas, un especialista te manda unas pastillas, otro te manda otras… y es medicación muy fuerte”.

Otra de las reivindicaciones de la asociación es que se prescriban las sesiones de fisioterapia, que hacen que el paciente mejore. Por otra parte, Canarias aprobó un protocolo para el paciente en 2013 pero, en la práctica, no se ha llevado a cabo.

“Nosotras intentamos hacer terapias alternativas porque el tratamiento normal deja mucho que desear -dicen-, y vienen muy bien porque la enfermedad es crónica, y también hacemos ejercicio, aprendemos a saber cuándo no debemos hacer esfuerzo, a saber cuándo descansar…”. “A veces -aseguran- sí nos hemos preguntado si no se avanza más en la investigación porque la enfermedad afecta sobre todo a las mujeres”.

http://www.diariodelanzarote.com/

Controle su dolor. (Fibromialgia, Artritis, otros)


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Un amplio artículo muy bien trabajado por Arthritis Foundation, que es nuestra fuente a publicar. Merece estar a la mano de todo enfermo crónico, más de quienes sufrimos de fibromialgia y artritis a quien va dirigido.

Publ. por Anilein, Lima Peru     Afibro.org    10.feb.2016

                                                      Controle su dolor

Origen del dolor y consejos para manejarlo 

Aprenda a controlar el dolor

Lidiar con el dolor puede ser el aspecto más difícil de tener artritis o una enfermedad relacionada. Sin embargo, puede llegar a controlar el dolor y limitar el efecto de éste sobre su vida. Saber qué tipo de artritis o enfermedad presenta LE AYUDARÁ A DETERMINAR EL MEJOR TIPO DE TRATAMIENTO A SEGUIR. El primer paso, previo al aprendizaje de técnicas para controlar el dolor, es entender algunos conceptos importantes sobre el mismo.

No todo dolor es igual

De la misma manera que existen diferentes tipos de artritis, también existen distintos tipos de dolor. Incluso su propio dolor puede variar de un día a otro. CADA INDIVIDUO PRECISA UN PLAN PERSONAL PARA CONTROLAR EL DOLOR.  Aquello que le funciona a uno puede no servirle a otro. Es posible que deba probar varios tratamientos antes de encontrar el adecuado para usted.

El propósito del dolor

El dolor es el sistema de alarma del cuerpo que le advierte que algo anda mal. Cuando el cuerpo se lesiona o se encuentra combatiendo enfermedades como la artritis, los nervios del área afectada liberan señales químicas. A su vez, otros nervios envían estas señales al cerebro, donde son interpretadas como dolor. A menudo, el dolor indica que debe actuar. Por ejemplo, si toca una estufa caliente, las señales de dolor que emite su cerebro hacen que retire la mano. Este tipo de dolor le ayuda a protegerse. El dolor crónico y persistente como el que acompaña a la artritis o a enfermedades afines como la FIBROMIALGIA, es distinto. Si bien este dolor le informa que algo anda mal,  no siempre es tan fácil aliviarlo. No obstante, controlarlo, es esencial para mejorar su calidad de vida.

Tipos de dolor

El dolor agudo indica que debe actuar. Usualmente dura poco, desde segundos a semanas. Este dolor es limitado y generalmente se alivia con medicamentos.

El dolor crónico perdura más tiempo, como el que acompaña a la artritis o a la FIBROMIALGIA. No es tan fácil de aliviar  y paradójicamente, controlar la enfermedad no siempre ayuda. Algunos doctores creen que con el tiempo, el dolor crónico se vuelve una enfermedad en sí, haciéndola más complicada y difícil de tratar. Manejar este tipo de dolor es esencial para mejorar su calidad de vida.

Causas del dolor

El dolor de la artritis o enfermedades afines es originado por varios factores, tales como:

• Inflamación, que causa enrojecimiento e hinchazón en las articulaciones.

• Lesión de los tejidos articulares, que se produce a medida que se desarrolla la enfermedad, o debido a la tensión, daño o presión sobre las articulaciones.

Además de los cambios físicos, LAS FLUCTUACIONES EMOCIONALES Y LA FATIGA  pueden aumentar el dolor. Cada persona reacciona de manera diferente al dolor y su reacción puede depender del grado de sensibilidad de su cuerpo. Si se siente deprimido o estresado porque su capacidad de movimiento está limitada o porque ya no puede efectuar alguna actividad que le gusta, es probable que perciba el dolor PEOR de lo que es en realidad. Puede quedar atrapado en un ciclo de dolor interminable, pérdida o limitación de sus capacidades físicas, estrés y depresión, dificultando el proceso para controlar el dolor y la artritis en general. Sin embargo, existen técnicas que puede seguir para disminuir el dolor.

Factores que empeoran el dolor:

 

  • Aumento en la actividad en la enfermedad
  • Problemas emocionales o físicos
  • Concentrarse en el dolor
  • Fatiga o falta de sueño
  • Ansiedad
  • Depresión

Cómo el cuerpo controla el dolor

 

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Las señales de dolor viajan a través de un sistema de nervios localizados en las extremidades, médula espinal y cerebro. Cuando siente dolor, su organismo trata de detener su avance al producir sustancias químicas que le ayudan a bloquear esas señales de dolor que viajan a través de los nervios. Diversos factores, tales como sus propios pensamientos y emociones, hacen que el cuerpo produzca sustancias que tratan de eliminar el dolor, como las llamadas endorfinas. Por ejemplo, un padre de familia que se ha lesionado en un accidente de tránsito, tal vez no sienta el dolor provocado por una fractura de brazo debido a que se encuentra muy preocupado por el bienestar de sus hijos. Esta preocupación genera la liberación natural de endorfinas, mismas que interfieren con la señal de dolor e impiden que el padre se dé cuenta de su propio dolor.

FACTORES QUE INFLUYEN EN EL DESARROLLO DEL DOLOR 

¿Qué puede empeorar su dolor?

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  • Aumento de la actividad en la enfermedad
  • Problemas emocionales o físicos
  • Concentrarse en el dolor
  • Fatiga
  • Ansiedad
  • Depresión

 

¿Qué puede hacer para bloquear las señales de dolor?

 

  • ACTITUD POSITIVA  y pensamientos placenteros
  • Rutina adecuada de ejercicios

Usted puede aprender a controlar su dolor al tomarlo como una señal que debe cambiar mediante acciones positivas.  SU MENTE  juega un papel importante en la forma en que percibe el dolor y responde a la enfermedad. Utilice los siguientes consejos para crear una sensación de control personal por medio de la adaptación de sus pensamientos y acciones.

 

Cambie su actitud hacia el dolorResultado de imagen para ACTITUD POSITIVA

Tome las Riendas

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Su mente juega un papel importante en la forma en que percibe el dolor y responde a la enfermedad. Utilice los siguientes consejos para crear una sensación de control personal por medio de la adaptación de sus pensamientos y acciones.

Mantenga una actitud positiva. La artritis podría limitar algunas de las actividades que realiza, pero no tiene por qué controlar su vida. Una manera de reducir el dolor es centrar su vida en torno al bienestar y no en torno al dolor o a la enfermedad. Esto implica mantener pensamientos positivos, tener sentido del humor, seguir una dieta balanceada, hacer ejercicio regularmente, rodearse de personas positivas y disfrutar de actividades con sus amigos y familia. También implica seguir su plan terapéutico, tomar los fármacos adecuadamente y practicar técnicas de relajación.

No se concentre en el dolor. ¿Con qué frecuencia piensa en el dolor? El tiempo que dedica a pensar en el dolor está directamente relacionado con la incomodidad que siente. Los individuos que están inmersos en el dolor tienden a sentirlo con más intensidad que aquellos que no lo están.

Cambie de enfoque. Una manera de alejar su mente del dolor es centrarse en alguna otra cosa, como en una actividad agradable. Cuanto más se enfoque en algo externo a su cuerpo, como por ejemplo un pasatiempo u otra actividad, menos se preocupará de su molestia física.

Vea el dolor de forma distinta. Piense en el dolor como en un mensaje del cuerpo para hacer algo distinto. Por ejemplo, si el dolor empeora después de permanecer sentado por un periodo de tiempo, su cuerpo podría estarle diciendo que debe levantarse y moverse un poco.

Háblese de manera favorable. Lo que nos decimos a nosotros mismos a menudo determina lo que hacemos y la forma en que enfrentamos la vida, este proceso se llama “autodiscurso”. Por ejemplo, usted puede volver a su casa del trabajo y pensar, “Hoy no quiero hacer ejercicio. Hace mal tiempo y no tengo con quien caminar, y además, ya hice ejercicio dos veces esta semana”. O quizás, pueda enfocar la situación desde una perspectiva positiva y pensar, “Hoy no tengo ganas de hacer ejercicio, pero sé que después, me voy a sentir mejor y me voy a quedar dormido más fácilmente”. Los mensajes negativos pueden dar origen a un dolor más intenso, mientras que los mensajes positivos pueden distraerlo y disminuir el dolor. Practique convertir las afirmaciones negativas en positivas. Cambiar un autodiscurso negativo por uno positivo es todo un desafío. Para lograr este cambio, le recomendamos que siga estos tres pasos:

1. Haga una lista de los pensamientos negativos en los que se enfoca en su autodiscurso.

2. Cambie cada pensamiento negativo por uno positivo. Por ejemplo, “Estoy cansado y no tengo ganas de ir al grupo de apoyo, pero si no voy puedo perderme algunas recomendaciones útiles como las que aprendí el mes pasado. Siempre puedo irme de la reunión un poquito antes.”

3. Dígase pensamientos positivos. Al principio puede resultarle difícil, pero rápidamente descubrirá el impacto positivo que estos pensamientos pueden tener.

Estos dos ejemplos ilustran el enfoque del autodiscurso y cada uno puede afectar el modo en que percibe el dolor. Los mensajes negativos pueden conducirle a sentir más dolor, mientras que los mensajes positivos le pueden ayudar a distraerse.

Cambie sus hábitos.Es fácil caer en el hábito de tomar más medicamentos o de mantener comportamientos insalubres, tal como beber alcohol, para escapar del dolor. El cambio de hábitos para lidiar con el dolor le ayudará a sentirse mejor. Un modo de efectuar este  cambio es haciendo algo positivo para sustituir un mal hábito. Refuerce su cambio de conducta gratificándose cada vez que haga algo positivo; quizás pasando algún tiempo extra en alguna actividad relajante o tomándose 10 minutos adicionales para leer el diario de la mañana. Hable de estos hábitos con su doctor, enfermera o profesional médico especializado en el control del dolor. Pida información sobre otras técnicas para el manejo del dolor.

Desarrolle un plan de control del dolor. Elabore un listado de sus propios métodos para controlar el dolor, para ayudarse a descubrir aquellos que le funcionen mejor. Colabore con su equipo de atención médica para crear su plan, basado en la guía que proporcionamos a continuación.

PLAN DE CONTROL DEL DOLOR

Pegue su plan donde pueda verlo para acordarse de usarlo a menudo.

Información para el plan de control del dolor:

• Medicamentos: Tipo de medicamentos que tomo, cuándo los tomo, qué cantidad tomo.

• Ejercicio: Tipo de ejercicios que hago, cuándo los hago y con qué frecuencia.

• Reposo: Cuándo reposaré completamente, cuándo reposaré ciertas articulaciones específicas y cuándo utilizaré mis tablillas / férulas.

• Tratamiento con calor, frío y/o masajes: Cuál haré y cuándo lo haré.

• Relajación: Formas de relajación que practico y frecuencia con que las practico.

• Otros hábitos de salud: Algunos hábitos saludables que mantengo.

• Preguntas para el personal médico.

• Recursos y servicios con los que puedo contar para mi asistencia:

  • Mi oficina local de la Arthritis Foundation: http://www.arthritis.org/espanol
  • Mi doctor: nombre, dirección y teléfono.
  • Mi fisioterapeuta y/o terapeuta ocupacional: nombre, dirección y teléfono.
  • Farmacéutico, nombre, dirección y teléfono.
  • Otros miembros de mi equipo de salud.
  • Otros recursos que pueden ayudarme.

¿Qué tal maneja el dolor?

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Es fácil caer en el hábito de tomar más medicamentos o mantener comportamientos insalubres, como beber alcohol, para escapar del dolor. Si responde que “sí” a cualquiera de las preguntas siguientes, debería pensar en nuevas maneras de controlar su dolor:

  • ¿Termina los frascos de medicamentos más rápidamente de lo habitual?
  • ¿Pasa mucho tiempo en cama, aparte del tiempo habitual para dormir?
  • ¿Cancela planes hechos con anterioridad, a última hora, debido al dolor?
  • ¿Bebe alcohol para aliviar su dolor?
  • ¿Habla sobre el dolor o la artritis durante gran parte del tiempo?

Tratamientos para el dolor 

Existen numerosos tipos de medicamentos que pueden ayudarle a controlar el dolor que produce la artritis. Su médico le puede recomendar algunos de estos fármacos según su tipo de artritis, la intensidad de su dolor y otros factores. Para obtener una información más detallada sobre medicamentos específicos, solicite un copia gratuita de “Arthritis Today’s Drug Guide”, llamando al número 1-800-283-7800 con menú en español, o visite la página de Internet http://www.arthritis.org/espanol.

Medicamentos

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Los analgésicos son medicamentos que ayudan a aliviar el dolor. Algunas de estas medicinas también podrían reducir la inflamación. El acetaminofeno (Anacin, Excedrin y Tylenol) es un ejemplo de un analgésico que brinda alivio temporal al dolor común de la artritis, pero no disminuye la hinchazón o la inflamación. Se obtiene sin receta médica y un gran número de médicos considera el acetaminofeno como el tratamiento inicial de elección para el dolor generado por una osteoartritis leve o moderada, que es la forma más común de artritis en dosis no mayores a 4,000 mg diarios.

Los opioides y otros analgésicos fuertes tradicionalmente se recetan para aliviar el dolor intenso y a corto plazo. Pero algunos doctores consideran que un control cuidadoso con este tipo de fármacos puede resultar eficaz al tratar el dolor crónico. Los opioides como la morfina y la codeína, reducen el dolor al bloquear las señales que se trasmiten al cerebro. Estos fármacos pueden producir mareos, estreñimiento y crear adicción, por lo que se prescriben bajo estricta supervisión médica.

Los medicamentos anti-inflamatorios no esteroides (AINE) ayudan a reducir la rigidez y la hinchazón, al mismo tiempo que podrían disminuir el dolor articular. Los AINE inhiben la producción de prostaglandinas, que son sustancias químicas del organismo que provocan inflamación y en consecuencia, la aparición de mensajes de dolor enviados al cerebro. Ejemplos de AINE son la aspirina,el ibuprofeno y el naproxeno. Algunos productos contienen dos ingredientes para el dolor, como elExcedrin, que tiene un analgésico y un AINE.

Los AINE están disponibles tanto como medicamentos de venta libre como por receta médica. Por vía oral pueden causar efectos secundarios como indigestión, úlceras, posibles hemorragias gastrointestinales, hipertensión, infarto cardiaco y derrame cerebral. Una nueva clase de AINE’, denominada inhibidor  COX-2, aunque con los mismos riesgos, podría ser más suave al estómago. Consulte con su médico para determinar cuál medicamento es el más indicado para usted, según su historia clínica.

Precauciones

Los analgésicos opioides son la categoría de medicamentos más comúnmente prescrita en el país. También son unos de los más peligrosos. Una tendencia a desarrollar tolerancia al medicamento puede resultar en la ingesta de dosis mayores para conseguir el mismo efecto, y de ahí una sobredosis accidental. También es bien sabido el riesgo de farmacodependencia. Existen estudios que asocian el uso de analgésicos opioides a un mayor riesgo de caídas y fracturas entre los consumidores de más de 65 años.

Además pueden causar una reducción de la presión sanguínea que resulta en mareos al estar de pie. Sus efectos en el sistema nervioso central también pueden provocar mareos y desequilibrio. Por lo tanto, los doctores sugieren que no deben de usarse como tratamiento inicial de elección en las personas de la tercera edad.

Los corticosteroides, como la cortisona, son medicamentos relacionados con una hormona natural del organismo denominada cortisol. Los científicos han desarrollado formas sintéticas de cortisol que se pueden tomar en forma de píldora o como inyección directamente en las articulaciones u otros tejidos. Estos fármacos ayudan a aliviar el dolor al bajar la inflamación del área afectada. La administración de inyecciones de corticosteroides debe vigilarse cuidadosamente, ya que su uso excesivo podría producir efectos adversos. Usualmente, las inyecciones articulares no se deben administrar con más frecuencia que cada tres meses, para evitar complicaciones. Su doctor supervisará los posibles efectos secundarios mientras se encuentre bajo tratamiento oral o inyectable de corticosteroides.

Los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME) a menudo se utilizan para tratar enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide (no así para la osteoartritis). Estos medicamentos actúan suprimiendo el sistema inmunológico, retrasando la destrucción de la articulación y el avance de la enfermedad. Los FARME ayudan a reducir el dolor al controlar la inflamación, pero pueden requerir varias semanas o meses antes de que empiecen a surtir efecto. Entre ellos están el metotrexato, la hidroxicloroquina, la sulfasalazina y la leflunomida.

Los modificadores de la respuesta biológica, también llamados medicamentos biológicos, son una subcategoría de los FARME. Estos medicamentos reducen la actividad de la enfermedad, ayudan a disminuir el dolor al reducir la inflamación y limitan el deterioro de las articulaciones. Además, actúan más rápidamente que los FARME. Los siguientes medicamentos modificadores de la respuesta biológica han sido aprobados por la FDA, (Food and Drug Administration), para el tratamiento de la artritis reumatoide: el etanercept (Enbrel), el infliximab (Remicade), la anakinra (Kineret),  el adalimumab (Humira), el abatacept (Orencia), el rituximab (Rituxan), el certolizumab pegol (Cimzia), tocilizumab (Actemra) y el último agente biológico que ha sido aprobado por la FDA es elgolimumab (Simponi). Estos medicamentos ayudan a disminuir el dolor al reducir la inflamación, mientras limitan el deterioro de las articulaciones, acciones similares a las de los FARME’s. Sin embargo, existe mayor riesgo de contraer infecciones mientras se utilice esta clase de medicamentos.

Los antidepresivos podrían ayudarle para aliviar la depresión que a menudo se asocia con la presencia de dolor crónico. Algunos medicamentos antidepresivos también producen efectos analgésicos. Una clase de antidepresivos son los medicamentos tricíclicos, como la amitriptilina (Elavil, Endep) y la notriptilina (Pamelor), que se recetan a menudo para el tratamiento del dolor crónico ocasionado por la fibromialgia.  La duloxetina (Cymbalta) y el milnacipran (Savella) contienen propiedades antidepresivas y analgésicas. La función de estos fármacos es la de alterar las sustancias químicas en el cerebro y en la médula espinal. Estos compuestos químicos se encuentran relacionados con los problemas del sueño y con la sensibilidad al dolor. La habilidad de estos medicamentos para mejorar la calidad del sueño podría también ayudarle a reducir el dolor. La duloxetina está aprobada por la FDA para el tratamiento del dolor crónico de la osteoartritis y el lumbago.

Otros tipos de antidepresivos tales como los inhibidores selectivos de serotonina, incluidos la fluoxetina (Prozac), la paroxetina (Paxil) y la sertralina (Zoloft), se utilizan, en ciertas ocasiones, para ayudar a personas con artritis a romper el ciclo de dolor y depresión. Igualmente, pueden mejorar el estado de ánimo y la respuesta emocional hacia el dolor.

Los calmantes para el dolor de uso externo (tópicos) pueden temporalmente aliviar el dolor de la artritis. Estas cremas, ungüentos y atomizadores se aplican directamente en la piel sobre el músculo o la articulación afectada. Algunos calmantes tópicos pueden contener combinaciones de salicilatos, irritantes de la piel y anestésicos locales que alivian el dolor en un área específica.

Los salicilatos disminuyen la capacidad de las terminales nerviosas de la piel para sentir dolor. Los irritantes estimulan las terminales nerviosas de la piel causando sensaciones de frío, calor o picazón, que distraen la atención del dolor real.

Otras cremas de uso externo, de venta libre, contienen capsaicina, que es el ingrediente químico que hace que el ají o chile tenga un sabor “picante”, pueden utilizarse ya sea por sí solas o junto con otros medicamentos para el alivio temporal del dolor. Cuando se aplica debidamente en la articulación afectada con artritis, este medicamento suele comenzar a actuar en una o dos semanas a partir de la primera aplicación. Actúa disminuyendo una sustancia presente en los nervios que envía señales de dolor al cerebro. Algunas personas al principio pueden sentir una sensación de ardor donde se aplica la capsaicina, pero esta suele desaparecer tras varias aplicaciones.

También hay dos AINE tópicos de prescripción, aprobados para el tratamiento de la OA: el gel Voltareny la solución tópica Pennsaid.

Los relajantes musculares, tales como la ciclobenzaprina (Flexeril) o el carisoprodol (Soma), ayudan a reducir el dolor al disminuir la presencia de espasmos musculares, que en algunos casos provocan las señales de dolor. Sin embargo, estos medicamentos pueden usarse únicamente por un periodo de tiempo corto. Un efecto secundario común es que provocan mucho sueño.

Los bloqueadores nerviosos son inyecciones que contienen fármacos anestésicos (similares a los que usan los dentistas) que se inyectan directamente en los nervios del área adolorida. También ayudan a aliviar el dolor de un nervio, tendón, ligamento o músculo. Los bloqueadores nerviosos no son tan eficaces para un tratamiento de dolor a largo plazo debido a que actúan sólo por un tiempo limitado. Además pueden causar debilidad temporal de los músculos.

Los anticonvulsivos, tales como la gabapentina (Neurontina), son medicamentos que han sido usados para el control y tratamiento de convulsiones, sin embargo, se ha descubierto que pueden ser beneficiosos en el tratamiento de ciertos tipos de dolor, especialmente aquel causado por distrofia de los nervios. La pregabalina (Lyrica), que también ha sido empleada para el tratamiento de convulsiones y de dolor de los nervios asociado con herpes (culebrilla) y con diabetes, fue aprobada por la FDA, para el tratamiento de la fibromialgia. Otros ejemplos son la carbamazepina, la fenitoína, el valproato y el clonazepam.

Puede controlar el dolor al inhibir las señales que lo causan

Consejos para usar los medicamentos de forma segura:

  • Tome sus medicinas exactamente como su doctor le instruya.
  • No pare de tomar su medicina, a menos que el doctor se lo recomiende. Tal vez necesite un ajuste en la dosis del medicamento, que su doctor le recete otra medicina o una combinación de varios fármacos.
  • Recuerde que ciertos medicamentos pueden tardarse en surtir efecto.

 

Puede controlar el dolor inhibiendo las señales que lo causan

Hable sobre los posibles beneficios o riesgos de los medicamentos y mantenga una buena comunicación con su médico mientras esté bajo tratamiento para determinar qué tal le sientan. Avise a su doctor de cualquier efecto adverso que presente.

Cuándo considerar una cirugía

La mayoría de las personas con artritis nunca requerirán cirugía articular. Cuando otros métodos terapéuticos no disminuyan el dolor o cuando tenga una dificultad de movimiento importante, podrá ser necesaria la operación. Los tipos de cirugía para la artritis incluyen:

• Artroscopía, es una intervención quirúrgica que permite que el cirujano vea y repare el interior de su articulación a través de una apertura pequeña en la piel.

• Sinovectomía, proceso en el que el revestimiento dañado de la articulación (sinovio) es extirpado para ayudar a aliviar el dolor y la hinchazón.

• Reemplazo de una articulación, es un procedimiento en el que una articulación destruida es reemplazada por una articulación artificial. Generalmente, este procedimiento alivia el dolor y permite restaurar cierto movimiento y función articular.

• Fusión articular o artrodesis, es un proceso que fusiona las articulaciones afectadas, unas con otras, permanentemente. Podría ayudar a aliviar dolor crónico de ciertas articulaciones, como las muñecas, cuando el entablillado no es suficiente.

Tratamientos no farmacológicos

Algunas de las siguientes técnicas se utilizan para el tratamiento del dolor muscular causado por la fibromialgia o dolor de espalda. Generalmente, estos tratamientos no son necesarios para el tratamiento de la inflamación articular.

Terapia de frío y calor

 

El empleo de tratamientos con frío y calor puede reducir el dolor y la rigidez de la artritis. Las compresas frías entumecen el área dolorosa y reducen la inflamación y la hinchazón. Son especialmente buenas para el dolor articular causado por un episodio agudo. El calor relaja los músculos y estimula la circulación sanguínea. Puede utilizar calor seco, como paquetes calientes, mantas o cobijas térmicas, lámparas de calor, o puede usar calor húmedo, como baños o duchas calientes, paños húmedos calientes o cera de parafina para las manos.

Antes de intentar uno u otro tratamiento, asegúrese de que su piel esté seca y de que no tenga cortes ni heridas; lávela para remover cualquier calmante tópico para evitar una quemadura. Si tiene una lesión visible en la piel, no utilice calor o frío, especialmente baños de parafina. Emplee una toalla para protegerse de alguna lesión cuando esté tratando una articulación en la que el hueso se encuentre cerca de la piel.

Luego de utilizar calor o frío, seque el área cuidadosamente y observe si la piel se torna rojo-púrpura o presenta urticaria, que puede implicar que el tratamiento fue demasiado fuerte. También observe el área en busca de alguna protuberancia o decoloración. Mueva la articulación suavemente para reducir la rigidez. Permita que su piel retome su temperatura y color normales antes de repetir la operación.

COMO UTILIZAR EL FRÍO Y EL CALOR

  • Utilice frío o calor sólo por 15 a 20 minutos a la vez, a menos que su médico le haya aconsejado lo contrario. Evite usar tratamientos que sean extremadamente fríos o calientes.
  • Coloque el paquete o manta caliente, paquete frío o bolsa de hielo sobre el área afectada. Utilice temperaturas medias sobre la piel de un niño, pues ésta es más sensible que la piel de un adulto.
  • Siempre ponga una toalla entre su piel y el material frío o caliente.
  • No aplique cremas o ungüentos en su piel mientras use frío o calor.
  • En caso de utilizar una manta eléctrica, recuerde apagarla antes de irse a dormir para prevenir quemaduras.
  • Emplee una cobija o colchón eléctrico. Suba la temperatura antes de levantarse para ayudarle a aliviar la rigidez matutina.
  • Utilice una botella llena de agua caliente, envuelta en una toalla, para mantener tibios sus pies, espalda y manos.
  • Consulte con su médico o fisioterapeuta antes de utilizar paquetes fríos si su circulación sanguínea es deficiente, tiene vasculitis o la enfermedad de Raynaud.
  • Siga los consejos de su personal médico cuando utilice frío o calor.

Masajes

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Los masajes brindan calor y relajación al área dolorosa. Puede masajear sus propios músculos o solicitarle a su médico que le recomiende un masajista profesional.

Tenga en cuenta estos consejos cuando se haga masajes:

• Si usted se hace los masajes, interrumpa si siente algún dolor.

• No dé masaje una articulación que esté muy hinchada o adolorida.

• Cuando usted se dé un masaje, utilice una loción o aceite para que sus manos resbalen sobre la piel.

• Si emplea los servicios de un masajista profesional, asegúrese de que éste tenga experiencia en masajes para personas con artritis.

Alivio del dolor muscular

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Algunas de las siguientes técnicas se utilizan para tratar el dolor muscular de la fibromialgia,  para el dolor crónico nervioso y el dolor de espalda crónico. Normalmente no se emplean para la inflamación articular.

 

Retroalimentación biológica (bioretroalimentación), emplea equipos electrónicos sensibles para ayudarle a poner más atención a las reacciones del cuerpo respecto al dolor y al estrés. El equipo monitorea el ritmo cardiaco, la presión arterial, la temperatura de la piel y la tensión muscular, permitiéndole ajustar sus reacciones.

La retroalimentación biológica le sirve para aprender cómo se siente su cuerpo cuando está tensionado o relajado. Si practica la relajación al mismo tiempo que la retroalimentación biológica, podría aprender a controlar algunas respuestas de su cuerpo frente al dolor.

 Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (ENET), este tratamiento involucra el uso de un aparato pequeño que envía impulsos eléctricos de baja intensidad hacia los nervios en el área adolorida. Algunos tipos de ENET se basan en inhibir los impulsos de dolor a mediante la estimulación de nervios grandes. Otros tipos de ENET provocan que el cuerpo secrete endorfinas (substancias químicas que actúan como moduladoras del dolor). El nivel de alivio del dolor varía ampliamente de una persona a otra.

Durante el tratamiento ENET, los electrodos adheridos a la piel que rodea las aéreas que presentan dolor se encuentran conectados, por medio de un cable, a un estimulador operado por baterías. La estimulación no causa dolor, pero podría dar cosquilleo. Usualmente se siente como una vibración o como una serie de golpecitos suaves. Consulte con su doctor o fisioterapeuta sobre los posibles beneficios de ENET en su caso.

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Acupuntura, es una antigua práctica china que consiste en la inserción de agujas pequeñas y delgadas en la piel en puntos específicos del cuerpo. Las agujas podrían estimular las terminaciones nerviosas para interferir con la señal que produce el dolor. Este procedimiento es generalmente seguro y presenta muy pocos efectos secundarios. La acupuntura podría reducir el dolor de mediana magnitud en ciertos individuos. Dialogue con su médico acerca de este método de alivio del dolor y cómo podría localizar a un profesional acreditado de acupuntura.

 

Ultrasonido, utiliza ondas de sonido de energía alta, que brindan alivio a las articulaciones y a los músculos que presentan dolor. Un terapeuta ocupacional o fisioterapeuta podría llevar a cabo esta técnica.

Controle el dolor modificando su estilo de vida

El hacer cambios a su rutina diaria también puede ayudarle a tomar las riendas del dolor. He aquí algunas ideas comprobadas.

Proteja su cuerpo

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Utilizar las articulaciones de manera prudente implica realizar tareas diarias de manera tal que se reduzca la tensión sobre las articulaciones adoloridas. También conlleva el aprender a medir su propio ritmo. Las siguientes pautas le ayudarán a usar sus articulaciones de manera prudente y a ahorrar energía.

• Emplee métodos adecuados para moverse. Sepa cómo al flexionarse, levantar objetos, estirarse, sentarse y ponerse de pie apropiadamente.

• Evite las actividades que puedan lesionar las articulaciones. Utilice dispositivos de autoayuda, tales como abridores de frascos, extensores de alcance o suéteres con cierres o cremalleras fáciles de usar a fin de ejercer menos tensión sobre las articulaciones afectadas. Su doctor o terapeuta podrían recomendarle que utilice dispositivos ortopédicos como los bastones, o inmovilizar las articulaciones al entablillarlas para mejorar su funcionamiento, disminuir el dolor y brindarle comodidad.

• Utilice las articulaciones y músculos de mayor tamaño y fortaleza. Cuando levante o cargue objetos, use ambos brazos para evitar ejercer demasiada tensión sobre una articulación o un área del cuerpo.

• Evite mantenerse en una misma posición por un período de tiempo prolongado. Muévase o cambie de posición a menudo. Mantener las articulaciones en la misma posición puede causar rigidez y dolor.

• Mantenga un equilibrio entre la actividad y el reposo. Aprenda a comprender las señales que su cuerpo le envía, que le informan que está cansándose. Tómese un descanso cuando lo necesite. Incluso aunque se sienta bien lleve a cabo un programa alternando la actividad con el reposo.

• Respete el dolor. Siga la “Regla de las dos horas del dolor”. Esta regla indica que si tiene dolor originado por la artritis, en oposición al dolor muscular debido al ejercicio, que dure dos horas o más después de haber terminado sus ejercicios, significa QUE SE HA EXCEDIDO . La próxima vez disminuya la cantidad de ejercicios o hágalos con menor esfuerzo, pero no suspenda sus ejercicios. El no ejercitarse puede hacer que su artritis empeore, lo que le causará más dolor.

• Simplifique su trabajo. Planee con anticipación, organícese y tome atajos. Emplee artefactos que le auxilien a realizar sus labores al demandar menor energía y ejercer menos presión en las articulaciones.

• Pida ayuda cuando la necesite. Su familia y amigos preferirían prestarle ayuda a verle cansado o enfermo por excederse.

 

Haga ejercicio con regularidad

 

El hacer ejercicio regularmente puede ser muy efectivo en el control de su dolor. A través del ejercicio mejorará su salud, su estado físico, y los síntomas de la artritis. El ejercicio también puede ayudarle a:

• Mantener las articulaciones en movimiento.

• Conservar fuertes los músculos que rodean las articulaciones.

• Mantener los huesos fuertes y sanos.

• Simplificar las actividades diarias.

• Mejorar su estado físico y salud en general, incluyendo el aumento de la energía, el mejoramiento del sueño, el control de peso, el fortalecimiento del corazón, el aumento de la autoestima y de la sensación de bienestar.

¿Cuáles ejercicios son los mejores?

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Haga una variedad de actividades aeróbicas (cardiovasculares), de fortalecimiento muscular y de flexibilidad en el curso de una semana.

El fisioterapeuta, el terapeuta ocupacional o el médico pueden recomendarle un programa de ejercicios adecuado para usted y explicarle sobre la protección de las articulaciones.

La actividad aeróbica abarca ejercicios acuáticos, caminatas o ciclismo en terreno plano o en una bicicleta estacionaria. Estos ejercicios son beneficiosos porque le ayudan a fortalecer el corazón, harán que los pulmones funcionen de manera más efectiva sin que se fatigue con rapidez, así como también pueden ayudarle a controlar el peso y a mejorar su sentido general de bienestar. Trate de conseguir hacer 30 minutos de actividad aeróbica cinco días a la semana. Si no puede hacerlos de corrido, inténtelo en segmentos de 10 minutos a lo largo del día. Luego hágalos en dos sesiones de 15 minutos.

Los ejercicios de fortalecimento pueden emplear peso ligero, bandas de resistencia o tubos y ejercicios acuáticos o Pilates. Trate de integrar este tipo de ejercicio en su rutina semanal para que abarque a los músculos principales dos veces por semana. Hágalos despacio, con movimientos controlados, concentrándose en mantener una posición adecuada.

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Los ejercicios de flexibilidad y equilibrio incluyen actividades como el yoga y el tai-chi, caminar en reversa o pararse en un pie (para practicar el equilibrio).  Trate de flexionarse suavemente a diario, añadiéndolos a su rutina. Haga estos ejercicios cuando los músculos estén calientes, para reducir el riesgo de lesiones. Los ejercicios para el equilibrio reducen el peligro a caídas.

La Arthritis Foundation ofrece programas de ejercicios acuáticos en agua temperada en varios lugares. La fundación también tiene DVD con instrucciones para sus rutinas de ejercicios. Para mayor información, comuníquese al número telefónico 1(800)283-7800, con menú en español.

CONSEJOS PARA SU RUTINA DE EJERCICIOS

  • Empiece con pocos ejercicios y, paulatinamente, aumente la frecuencia y la intensidad.
  • “Escuche” a su cuerpo. Si los ejercicios le causan mucho dolor, debe suspenderlos. Dialogue con su doctor o proveedor de cuidados médicos sobre cómo detectar la diferencia entre la molestia normal producida por los ejercicios y el dolor relacionado con el exceso de los mismos.
  • Si tiene una recaída (cuando los síntomas de la enfermedad aparecen nuevamente o cuando empeoran), simplemente haga ejercicios de amplitud de movimiento leves.
  • Averigüe en su oficina local de la Arthritis Foundation, sobre los programas de ejercicios supervisados, tanto acuáticos como terrestres. Muchas personas sienten que hacer ejercicios en grupo es más divertido que a solas.

Duerma lo suficiente

Resultado de imagen para dormir bien

El sueño repone la energía de manera tal que le permite controlar mejor el dolor. También descansa las articulaciones reduciendo el dolor y la hinchazón. Únicamente usted sabe cuánto tiempo su cuerpo necesita dormir para reponer energías, así que acostúmbrese a escuchar a su organismo. La mayoría de personas requieren dormir de 7 a 9 horas por noche. Si se siente cansado y adolorido luego de almorzar, si es posible, tome una pequeña siesta (de 15 a 20 minutos), quizá le ayude a restaurar su energía y su ánimo. Si presenta problemas para dormir por la noche, trate de relajarse durante la tarde en vez de dormir una siesta.

Cómo dormir mejor

  • Haga ejercicio moderado regularmente.
  • Evite hacer ejercicio justo antes de irse a dormir.
  • Omita el alcohol y la cafeína, especialmente al final del día.
  • Establezca un horario para dormir. Es fundamental que se levante siempre a la misma hora todos los días, aun los fines de semana.
  • Tómese un baño tibio antes de acostarse.
  • Escuche música relajante.
  • Dedique un tiempo para estar solo, en paz antes de irse a la cama.
  • Lea por placer. Evite información técnica, literatura relacionada al trabajo, novelas de terror u otros materiales que impidan que su mente se relaje.
  • No tome pastillas para dormir a menos que se lo indique el doctor.
  • Si no duerme bien, comuníqueselo a su médico.
Utilice técnicas de relajación

Las personas que sienten dolor están bajo estrés físico y emocional. El dolor y el estrés tienen efectos similares en el cuerpo: los músculos se tensan, la respiración se hace rápida y poco profunda y la frecuencia cardíaca y la presión arterial suben. La relajación puede ayudarle a revertir estos efectos y a brindarle una sensación de control y bienestar que facilita el manejo del dolor.

No hay un modo en particular para aprender a relajarse, lo importante es relajar el cuerpo y la mente. Pruebe alguno de los siguientes métodos hasta que encuentre el ideal para usted.

Imágenes guiadas. Esta técnica centra la mente para enfocarla en imágenes placenteras. Empiece por respirar lenta y profundamente. Imagínese que está en un sitio en el que se siente cómodo, a salvo y relajado. Visualice todos los detalles, como los colores, sonidos, olores y sentidos. Estas imágenes alejan la mente del dolor y la enfoca en algo más agradable.

Oración. Para algunas personas, la oración es muy relajante y reconfortante. Practicar su propio tipo de oración puede resultar tranquilizador.

HipnosisEs una forma de relajación profunda guiada por la imaginación en la que la atención se enfoca internamente, apartada de sus pensamientos y ansiedades. Las personas que hallan útil la hipnosis para aliviar el dolor dicen que es calmante y placentera. Deberá colaborar con un psicólogo, terapeuta o trabajador social que tenga experiencia en técnicas de hipnotismo. También puede aprender técnicas de auto-hipnosis para practicar solo.

Además, puede usar grabaciones de audio y de video sobre relajación para guiarle en dicho proceso. Incluso podría grabar su propia técnica o rutina de relajación favorita.

¿Quién le puede ayudar?

Diríjase al personal médico acerca de las maneras de controlar el dolor. Este grupo de profesionales está coordinado por su doctor y puede incluir una enfermera, un terapeuta ocupacional o físico, un fisiólogo de ejercicios, un trabajador social, un consejero, un psicólogo, un farmacéutico, un experto en nutrición y otros especialistas de la salud.

Todos estos profesionales están preparados para ayudarle a aprender técnicas de control del dolor tales como las descritas aquí y pueden recomendarle servicios útiles en su área. No tema sugerir sus propias ideas para controlar el dolor.

Clínicas especializadas

Las clínicas del dolor se especializan en la evaluación y tratamiento de dolor, por medio de diferentes métodos. Estas clínicas cuentan en su personal con varios tipos de profesionales de la salud similares a los de su equipo médico. Estas clínicas pueden desarrollar un plan completo de control del dolor y son especialmente útiles para individuos que padecen de dolor grave y crónico que no ha mejorado con otros tratamientos.  Las clínicas del dolor pueden hallarse dentro de un hospital u operar de manera independiente. Asegúrese de que la clínica que usted elija se especialice o tenga experiencia en el tratamiento de su tipo de artritis.

Ayuda profesional

Cualquier alteración importante en el estilo de vida, como una enfermedad, un dolor crónico, problemas familiares o mayor dependencia en los demás, puede conducir a sentimientos de ansiedad, depresión, ira o desesperación. Muchas personas se deprimen cuando tienen un dolor severo. Algunos se sienten tan mal que no pueden dormir ni comer. En estos casos la terapia, el asesoramiento o la medicación pueden ser útiles.

Algunas personas temen admitir que necesitan ayuda. Los psiquiatras, los psicólogos y otros terapeutas están especialmente capacitados para afrontar el aspecto emocional de los problemas crónicos de salud, como la artritis y las dolencias afines. Ellos pueden enseñarle a reducir el dolor mediante técnicas para mejorar el comportamiento y controlar el estrés.

Grupos de apoyo

El compartir sus sentimientos y experiencias con un grupo de personas que tienen retos similares a los suyos podría hacer su vida con artritis más llevadera. Un grupo de apoyo le ayudará a darse cuenta de que no está solo y aportarle ideas nuevas para lidiar con los problemas, además, como estará ayudando a otras personas del grupo, también le hará sentirse bien consigo mismo.

http://espanol.arthritis.org/espanol/disease-center/imprimia-un-folleto/controle-su-dolor/

http://afibro.org/2016/02/controle-su-dolor-fibromialgia-artritis-otros/

El dolor y su efecto mente-cuerpo


manosComo yo lo veo, existe el dolor físico y el dolor emocional.  Se pueden experimentar juntos o por separado, pero nadie puede decir que uno es mas fuerte o devastador que el otro.  Ambos tienen el mismo efecto sobre la mente y el cuerpo; ambos te producen desgaste, deseos de rendirte, apatía, y ambos le imponen estrés a tu organismo, creando un círculo vicioso en el que la posibilidad de superarlo se hace cada vez mas difícil.
Si se sufre de mucho dolor físico, sobre todo por períodos prolongados, es decir de forma crónica, eventualmente, este dolor puede empezar apachurrar tu espíritu, a machacar tu alma, causándote depresión. Especialmente en el caso de la fibromialgia, en donde usualmente se experimenta dolor de manera generalizada, constante y muy intensamente.
Si se sufre de depresión, ésta puede terminar abrumando tu mente, lo que puede traducirse en dolor físico (como un efecto psicosomático) o si ya se tiene alguna condición de dolor crónico, lo mas probable es que la depresión incremente el dolor.
Se imaginan entonces que pasa cuando una persona con una fibromialgia de moderada a severa, también experimenta una depresión, y aunado a esto, puede ser que no cuente con un sistema de soporte moral o emocional? Las repercusiones pueden ser terribles, llegando a pensar incluso en la muerte.  Aunque no creo que pensemos de forma conscientes en suicidarnos, es muy probable que lleguemos a desear morir y terminar con todo (como una forma de escape para buscar paz).
Estos son realmente los momentos mas difíciles que un paciente de fibromialgia pueda tener que enfrentar, y aunque la mayoría de las veces solo ocurren como crisis ocasionales, existen casos severos donde ocurre prácticamente todo el tiempo.
Definitivamente no existe un tratamiento, un medicamento o una solución para esto. Básicamente depende de nosotros  mismos y de lo que decidamos hacer al respecto.  Aunque la mayoría del tiempo puede parecer que tenemos esta situación bajo control, muchas veces los problemas diarios, económicos o familiares te afectan tanto que no puedes evitar caer en depresión.  Y esto no debe ser visto como una debilidad, sino como un punto de quiebre en un ser humano que vive constantemente haciéndole frente a una condición que la mayoría de las personas no podrían soportar durante 2 días seguidos.  No puedo hablar por lo demás, pero voy a compartirles como manejo yo, estas situaciones en mi propio caso.
  • Para mi los antidepresivos son fundamentalmente de gran importancia. Llueva, truene o relampaguee, yo procuro tomarlo todos los días, y estar pendiente de cuando se me está acabando, para comprar un paquete nuevo y nunca quedarme sin ellos. Yo tomo Fluoxetina, que muchos conocen como Prozac, pero el Prozac es extremadamente caro, y la Fluoxetina que me ha proporcionado el Seguro Social es de tan mala calidad, que parece que no estuviera tomando nada; así que me dediqué a buscar una marca (no precisamente genérica), porque aunque deseaba una solución no tan costosa, también soy consciente de que “lo barato sale caro”, y afortunadamente encontré una llamada Neupax 20 (sin ánimo de hacerle propaganda a ningún producto). Todos los días religiosamente me tomo una pastilla en las mañanas, y puede decir con toda certeza, que las veces que me he quedado sin tomar el medicamento por varias semanas, he tenido serios problemas a parte de la depresión misma, como hipersensibilidad, sensación de sentirme atacada por los demás, tendencia a ser beligerante, mi percepción de las situaciones y actitudes de otros se vuelve negativa, suelo explotar en llanto a la menor provocación, me cuesta manejar los problemas de una forma ecuánime, en fin, es obvio que el antidepresivo me hace falta. Además, los dolores se magnifican notablemente y bajo ciertas circunstancias, hasta he llegado a pensar que ya no quiero vivir mas.  Por eso, cuando mi esposo me dice que espere unos días para comprar el medicamento porque se necesita el dinero para otra cosa, yo le digo tajantemente (a modo de broma, pero con algo de verdad) que mejor lo usemos para mi medicina, porque sino en pocos días voy a estar pensando en suicidarme.  Así que es realmente importante considerar el tema del antidepresivo para contrarrestar los efectos de la depresión y el dolor.
  • Salir de la cama es otro de los grandes problemas con los que me toca luchar cuando paso por estas crisis depresivas, es un asunto difícil de lograr.  A parte del hecho de que prácticamente no se puede dormir casi nada durante de la noche cuando tienes fibromialgia, el hecho de despertamos en la mañana tan adoloridos, es la primera razón para no desear salir de la cama; te dices a ti mismo… me duele mucho y no me quiero ni mover.  Pero cuando me quedo en cama un rato mas esperando que el dolor disminuya un poco, empiezo a pensar que realmente no tengo ninguna razón que me obligue a salir de la cama.  Usualmente alguien me ayuda con el desayuno y me lo trae a la cama, así es que permanezco en ella y me quedo viendo televisión o algo así, y eventualmente me vuelvo a dormir. Y cuando me doy cuenta, ha pasado prácticamente todo el día y no he hecho nada productivo y solo he salido de la cama para ir al baño.  Eso no es vida.  No está bien ni es sano. Pues bien, me permito unos 2 o 3 días de esto, pero máximo al tercer o cuarto día me obligo a sentarme en la sala, en el comedor o en la terraza, aunque sea haciendo nada. Salir de la cueva, cambiar de ambiente y ver la luz del día provocan cambios positivos en tu cerebro.  Otra cosa que hago cuando me quedo en cama es hacer listas de todas las cosas que tengo pendientes alrededor de la casa o que quisiera hacer y las anoto en el celular.  Generalmente las repaso en la mañana, buscando algo que me motive a levantarme y desafiándome a mi misma a salir de la cama y realizar aunque sea una cosa de mi lista, aunque en el fondo aspiro a realizar mas de una.
  • Otra de las técnicas que utilizo para irme sacudiendo la depresión y tratar de regresar a mi estado normal (que bueno… de normal no tiene mucho ante los ojos de las personas sanas), es pensar en algo que yo sé que realmente me gusta hacer, como visitar a alguien, comer una comida favorita, hornear algún postre especial, salir a tomar café con una amiga querida, jugar algún juego de mesa con familiares o amigos… y hacerlo.  Uno puede pensar “no tengo la fuerza o no estoy de humor”, pero si te obligas hacerlo, pones tu mejor cara y tratas de sacar el mayor partido de la situación, te darás cuenta que resultó una experiencia positiva que te ayudó a superar ese mal momento.  Te lo digo por experiencia propia.

Sacudirse las crisis de depresión no es tarea fácil, pero quienes sufrimos de enfermedades de dolor crónico, como fibromialgia, artritis, lupus, etc. y tenemos tendencia a la depresión, al menos sabemos que lo mas importante es que son temporales y que solo depende de nosotros como salir adelante.
Mil Bendiciones para ti!

Tu percepción del dolor varía con respecto a otras personas debido a la genética


Una nueva investigación, considerada como preliminar hasta que se publique en una revista científica revisada por profesionales, sugiere que la genética podría tener que ver en si la tolerancia al dolor en cada persona es baja o alta.

 

tolerancia dolor genética fibromialgia

 

Los investigadores, dirigidos por el Dr. Tobore Onojjighofia, de Proove Biosciences y miembro de la Academia Americana de Neurología, localizaron cuatro genes que podrían ayudar a explicar por qué las percepciones al dolor varían de una persona a otra. Hasta la fecha el motivo de que varíe de una persona a otra sigue siendo un misterio.

 

En el estudio participaron más de 2.700 personas tratadas con analgésicos (opiáceos) para el dolor crónico, a las que se les pidió evaluar su dolor en una escala del 1 al 10.

Según el Dr. Onojjighofia:

“Nuestro estudio es bastante significativo, porque provee una forma objetiva de comprender el dolor y el por qué distintos individuos tienen distintos niveles de tolerancia al dolor”.

“Identificar si una persona porta estos cuatro genes podría ayudar a los médicos a comprender mejor la percepción de dolor del paciente”.

Los investigadores dividieron en tres grupos a todos los participantes que puntuaron su dolor distinto a 0, según su puntuación de dolor. Y obtuvieron los siguientes resultados:

  • El 9% de todos los participantes tenían una percepción baja del dolor.
  • El 46% de los pacientes tenían dolor moderado.
  • El 45% de los pacientes tenían una percepción alta del dolor.

Además de medir la escala de dolor, se evaluaron los cuatro genes (COMT, DRD2, DRD1 y OPRK1) en los participantes y los análisis revelaron estos resultados:

  • El gen DRD1 fue más común entre los que tenían una percepción baja del dolor. Los investigadores hallaron que esa variante genética era un 33% más común en el grupo de dolor bajo que en el grupo de dolor alto.
  •  En los que tenían un dolor moderado, se observó más la presencia de los genes COMT y OPRK. El COMT fue un 25% más común entre los que tenían dolor moderado que entre los que tenían una percepción alta del dolor. El OPRK fue un 19% más prevalente.
  • La variante genética DRD2 fue un 25% más común entre los que tenían una percepción alta del dolor que entre los que tenían un dolor moderado.

Según señaló  el Dr. Onojjighofia:

“El dolor crónico puede afectar a todas las demás partes de la vida”. “Hallar los genes que quizá tengan un rol en la percepción del dolor podría proveer un objetivo para el desarrollo de nuevas terapias, y ayudar a los médicos a comprender mejor las percepciones de dolor de sus pacientes”.

Fuente: MedlinePlus.  http://redpacientes.com/

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Vivir con dolor crónico: la lucha diaria con un ‘nuevo yo’


MARUJALas personas que sufren de dolor musculoesquelético crónico se enfrentan a una lucha diaria con su sentido de identidad y les resulta difícil demostrar la legitimidad de su condición.

Un nuevo estudio, financiado por el Instituto Nacional para la Investigación de la Salud, Servicios de Salud y de Investigación, busca sistemáticamente ayudar a comprender las experiencias de los pacientes que sufren dolor crónico.

Las preocupaciones destacadas que estas personas con dolor crónico mostraron fueron:

  • Los pacientes se enfrentaban con la relación fundamental con su cuerpo, y con el sentido de “ya no soy el verdadero yo”.
  • Una pérdida de certeza para el futuro, y ser constantemente consciente de las restricciones de su cuerpo.
  • Sentirse perdido en el sistema de atención de la salud; sintiendo que no hay una respuesta a su dolor.
  • Encontrando imposible “probar” su dolor; “si parezco demasiado enfermo o no lo suficientemente enfermo, nadie me va a creer “

¿Son estas preocupaciones compartidas por las personas que padecen fibromialgia? ¿Con cuál de ellas os sentís más identificados? ¿Cómo conseguís afrontarlas para evitar que afecten vuestra calidad de vida? Si queréis dejarnos vuestros comentarios, adelante, estaremos encantados de leerlos.

Si quieres descubrir el valor de unirte a un grupo online de pacientes con fibromialgia ¡estás invitado a nuestra comunidad gratuita y anónima!

http://redpacientes.com/

ARTICULO ORIGINAL

Fuente: ScienceNewsline

Living with Chronic Pain: The Daily Struggle with a ‘New Self’

Published: December 2, 2013. By University of Warwick
http://www.warwick.ac.uk

People who suffer with chronic musculoskeletal pain face a daily struggle with their sense of self and find it difficult to prove the legitimacy of their condition.

A new study, funded by the National Institute for Health Research Health Services and Delivery Research (HS&DR) Programme, systematically searches for, and makes sense of, the growing body of qualitative research on musculoskeletal pain to help understand the experiences of patients suffering from chronic pain.

A number of concerning themes arose from the study, published today in the Health Services and Delivery Research journal, which highlighted:
Patients struggling with the fundamental relationship with their body, and a sense that it is no longer ‘the real me’.
A loss of certainty for the future, and being constantly aware of the restrictions of their body.
Feeling lost in the health care system; feeling as though there is no answer to their pain.
Finding it impossible to ‘prove’ their pain; “if I appear ‘too sick’ or ‘not sick enough’ then no one will believe me”

Kate Seers, Professor of Health Research at Warwick Medical School and Director of the Royal College of Nursing Research Institute, was a collaborator on this study. She explains, “Being able to collate this vast amount of information from patients paints a worrying picture about the experiences they have with chronic non-malignant pain. Our goal has to be to use this information to improve our understanding of their condition and, consequently, the quality of care we can provide.”

“Having patients feel that they have to legitimise their pain, and the sense that doctors might not believe them, is something that should really concern us as health care professionals.”

The study also identified a number of ways in which patients can move forward with their lives.

The key for some people appears to be building a new relationship with the body and redefining what is ‘normal’, rather than trying to maintain the lifestyle before the pain. Developing an understanding of what the body is capable of and becoming confident to make choices can aid the process of living with musculoskeletal pain.

Dr Francine Toye, of Nuffield Orthopaedic Centre, Oxford University Hospitals NHS Trust, explains, “This paper shows there can be value in discussing the condition with other people who are going through the same experience and knowing that you are not alone. Of course you can learn about your condition from various sources, but sharing your experience seems to really help people to move forward.”

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“¿Nadie va a hacer nada para paliar este dolor que comparten muchos cientos de miles de personas en este país?”


ARTICULOGran articulo de Victor Claudin, en el que describe las enfermedadesd e SSC, desde el punto de vista del conyuge, otro afectado silente e invisible que tambien la sufre.

Veo a mi mujer cómo, echada en el sofá o sentada en la mesa, de repente se calla, y en silencio respira hondo mientras se empapa de sudor; yo sé que le ha vuelto a dar un latigazo.

En ocasiones resulta complicado hablar con ella porque no puede atender dos cosas a la vez, porque tiene que terminar con un razonamiento para centrarse en otro. Ella apenas puede salir de casa.

Ir en un coche para ella se ha convertido en un verdadero martirio, incluso andando tiene aprietos, por esos vértigos extraños y poderosos que experimenta.

Cuando duerme también la veo sufrir, se retuerce de dolor, me despierta quejándose, o llorando, eso cuando consigue conciliar el sueño, que jamás es reparador del todo. Sufre igualmente porque ya no puede atender a su familia y la casa como antes, tiene un rato al día, más o menos largo según las temporadas, en que consigue desarrollar una actividad aceptable.

Le angustia la posibilidad de regresar a su trabajo como productora de televisión, cuando le encantaba. Pero desde que este veneno le ha inundado, se siente absolutamente incapaz de responsabilizarse de algo, un par de encargos caseros le agobian.

Mi mujer y yo hace unos cuantos meses que no hacemos el amor, y desde hace tres o cuatro años las pausas entre una entrega y otra se han ido distanciando progresivamente en el tiempo, porque su dolor permanente y su agotamiento, incluso antes de cualquier actividad, se ha interpuesto entre nosotros como un muro ya prácticamente infranqueable.

Apenas puedo acariciarla, porque le duele, como le duelen los abrazos. Y ¿que más? Tantos y tantos detalles: ya no tiene fuerza en las manos, además del dolor de un túnel del carpo muy intenso en ambas manos, y se le caen las cosas; se va tropezando con los muebles, en las rodillas tiene condropatía rotuliana.

En las temporadas más duras la tengo que llevar de la cama al sofá y viceversa, ayudándola a incorporase porque no tiene fuerzas ni para eso.

Por supuesto no nos acompaña al cine a nuestro hijo y a mí desde hace años, porque si lo hace tiene que salir fuera de la sala cinco o seis veces, ya que le cuesta un infierno mantener una postura durante un poco de tiempo. Hay días que llora, que su estado depresivo se agudiza y asegura, de verdad, que si no se quita la vida es por su familia, por su hijo, que ante la perspectiva que tiene, es preferible, etc. Ella sólo pide ya un par de días sin dolor, porfa… o uno”, pero una pausa que le permita recordar lo que era no tener dolor.

Porque ya son nueve larguísimos años así. Sin embargo, ha pasado por tres tribunales médicos de la Seguridad Social y los tres le han dado el alta, y hemos perdido los recursos presentados (estamos a la espera de que se resuelva el tercero), dicen que porque los médicos no establecen tablas específicas para la valoración de la incapacidad. Y dos juicios perdidos con la Seguridad Social, y mientras esperamos la sentencia al recurso del segundo, ya hemos iniciado los trámites para un tercer juicio. Y el actual médico de cabecera lo que sabe de fibromialgia lo ha aprendido desde que la conoce, como todos los demás, y cuando Marta va a los distintos especialistas, recorrido que no termina nunca, se encuentra aún con alguno que la sigue tratando con un desprecio que le suena demasiado. Porque muchos piensan “aquí tengo otra vaga, otra loca de ésas, a mi me va a venir ésta, como si yo no supiera que la fibromialgia no existe”. Y la ayuda psicológica no le sirve de nada.

Ha perdido muchos amigos, incluso los más próximos, porque no los llama, porque a veces no está en condiciones de verlos si son ellos los que se acuerdan de alguien con quien apenas se puede compartir un rato de charla… y las relaciones se terminan rompiendo si no se cuidan, y ella no las puede cuidar. Y hasta la familia, sus seres más cercanos, yo mismo, nos comportamos en ocasiones olvidándonos de que es una enferma sometida a un dolor y una fatiga crónicos, permanentes. “¿Nadie va a hacer nada para paliar todo este dolor que comparten muchos cientos de miles de personas en este país, sobre todo mujeres?”

http://robertcabre.com

El uso de una herramienta online para monitorizar los síntomas de la Fibromialgia ayuda a reducirlos


herrramientaSOBRE QUÉ HABLAMOS:

La fibromialgia es una compleja condición de dolor crónico que es difícil de tratar. El enfoque que prevalece es una integración de estrategias farmacológicas, psico-educativas y de comportamiento. La tecnología de la información ofrece un gran potencial para los enfermos de fibromialgia para monitorear sistemáticamente los síntomas, así como los impactos potenciales de las distintas estrategias de gestión.

El objetivo de un estudio realizado por científicos americanos fue evaluar los efectos de un sistema basado en web de manejo de los síntomas (SmartLog), que los pacientes pueden auto monitorizar y que analiza los datos de auto-monitoreo personal y proporciona retroalimentación basada en datos a través del tiempo.

 CARACTERÍSTICAS DEL ESTUDIO:

En el estudio los participantes se apuntaron de forma anónima. Con herramientas estandarizadas se evaluó el estado de salud de los pacientes, la autoeficacia y el control en el momento basal y de forma mensual durante la participación. Se animó a los sujetos a que completaran los SmartLog varias veces a la semana.

Se utilizaron distintos análisis para asociar variables específicas de comportamiento con niveles de síntomas con el tiempo.

RESULTADOS:

El uso moderado (3 veces a la semana durante 3 meses) aumentó la probabilidad de mejoras clínicamente significativas en el dolor, la memoria, los problemas gastrointestinales, la depresión, la fatiga y la concentración.

El uso más frecuente (4,5 veces a la semana durante cinco meses) produjo las mismas mejoras que en el uso moderado más mejoras en la rigidez y en las dificultades para dormir.

CONCLUSIONES:

Llevar un control conductual individualizado basado en la web con retroalimentación individualizada puede permitir a los enfermos de fibromialgia reducir significativamente los niveles de los síntomas con el tiempo.

¿Pensáis que llevar un control de vuestros síntomas con el tiempo os puede ayudar a conocer mejor vuestra fibromialgia y por tanto ayudar a manejar los síntomas o prevenirlos?

En redpacientes contamos con una aplicación que os permite anotar de forma periódica la evolución de vuestros síntomas, tratamientos, parámetros de calidad de vida, ofreciendoos gráficas que podéis imprimir. Si quieres utilizar esta aplicación y aún no formas parte del grupo de fibromialgia ¡únete, es gratuito y anónimo!

Fuente: http://redpacientes.com/

Los pacientes de fibromialgia procesan el dolor de forma distinta


dolorUnos escáneres cerebrales muestran que los pacientes de fibromialgia procesan el dolor de forma distinta.

La actividad en ciertas regiones sugiere el motivo de que tengan menos capacidad de prepararse para el dolor o responder al alivio del dolor.

Unos escáneres cerebrales revelan que las personas que sufren de fibromialgia podrían no ser tan capaces de prepararse para el dolor como las personas sanas, y son menos propensas a responder a la promesa de alivio del dolor.

Ese procesamiento alterado del dolor podría explicar por qué algunas personas con la misteriosa enfermedad crónica sienten el dolor con más intensidad y no responden tan bien a los analgésicos narcóticos, señalaron los investigadores. Los hallazgos aparecen en la edición del 5 de noviembre de la revista Arthritis & Rheumatism.

Las personas sin fibromialgia pueden aliviar mentalmente algunos tipos de dolor que la gente experimenta, explicó la Dra. Lynn Webster, presidenta de la Academia Americana de Medicina del Dolor (American Academy of Pain Medicine). “En las personas con fibromialgia, esa capacidad parece estar disminuida, o incluso eliminada”, apuntó Webster. “Quizás no puedan responder de la misma forma a los medicamentos o a nuestros mecanismos intrínsecos [naturales] para afrontar el dolor”.

Nadie sabe qué provoca la fibromialgia, que conlleva un dolor articular y muscular generalizado. El trastorno afecta al 3.4 por ciento de las mujeres y al 0.5 por ciento de los hombres de EE. UU., según el estudio. Las mujeres mayores son más propensas a sufrir de fibromialgia, que afecta a más del 7 por ciento de las mujeres de 60 a 79 años de edad.

Los investigadores llevaron a cabo este estudio con 31 pacientes de fibromialgia y 14 personas sanas.

Los autores del estudio utilizaron IRM para escanear el cerebro de cada participante mientras una manga para tomar la presión arterial apretaba dolorosamente la pantorrilla del paciente, explicó el autor del estudio, el Dr. Marco Loggia, del Hospital General de Massachusetts y la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston. Los médicos modificaron la presión provista por la manga de manera que todos, con son sin fibromialgia, calificaran el dolor entre 40 y 50 en una escala de 100.

“Provee un dolor muy profundo de tipo muscular”, comentó Loggia. “Está más cercano al dolor clínico que experimenta un paciente de fibromialgia”.

Los pacientes también recibieron una pista visual que les informaba cuándo la manga iba a comenzar a apretar la pantorrilla y cuándo la manga aflojaría, permitiendo a los investigadores observar cómo el cerebro respondía a la anticipación tanto del dolor como del alivio.

Como se anticipó, las personas con fibromialgia necesitaron mucha menos presión para alcanzar la misma calificación de dolor que una persona sana, señaló Loggia.

Pero los médicos también notaron diferencias clave en la forma en que ciertas partes del cerebro afrontaban el dolor antes, durante o después.

Una región del cerebro que mostró una respuesta alterada fue el área ventral tegmental (AVT), un conjunto de neuronas en el centro del cerebro que responden a la recompensa o al castigo. La AVT ayuda a regular la liberación de la dopamina, una sustancia cerebral que alivia el dolor. Desempeña un papel esencial en la respuesta a los analgésicos de una persona, y se ha vinculado con la adicción a las drogas.

“La AVT en los voluntarios sanos se activo antes de y durante el dolor, y la región se desactivó cuando recibieron la señal de alivio. Las personas estaban más preocupadas sobre el dolor que iban a recibir y se veían más recompensadas por la pista de que el dolor terminaría pronto”, comentó Loggia. “En las personas con fibromialgia, no vemos esto. La activación está completamente destemplada”.

La respuesta alterada de la AVT también podría explicar por qué los pacientes de fibromialgia con frecuencia no responden a los analgésicos narcóticos, añadió.

Los investigadores también notaron una respuesta distinta en el gris periacueductal (GPA), una pequeña estructura del centro del cerebro que desempeña un papel en la transición del dolor. “En los animales, se ha mostrado que si se estimula eléctricamente esa área, las respuestas al dolor bajan”, apuntó Loggia.

El GPA se activa en las personas sanas que han recibido una pista de que el dolor es inminente, a medida que se preparan para que llegue el dolor. Pero la región no se activa cuando se advierte a las personas con fibromialgia sobre un dolor que llega, lo que sugiere que son menos capaces de protegerse de las señales del dolor, planteó Loggia.

El estudio provee “otra prueba de que en la fibromialgia hay algo fundamentalmente mal, y la idea de que se trata de un trastorno periférico es errónea”, aseguró el Dr. John Kassel, profesor de neurología y director de la división de medicina neuromuscular del Centro Médico Werner de la Universidad Estatal de Ohio.

Sin embargo, el estudio y sus conclusiones tienen ciertas limitaciones.

Loggia anotó que la actividad cerebral activada podría ser explicada por el hecho de que los pacientes de fibromialgia soportan un dolor constante, y el trastorno ha alterado la respuesta cerebral, en lugar de lo contrario.

“Los pacientes voluntarios pasan de un estado sin dolor a un estado con dolor”, comentó. “Pero los pacientes de fibromialgia pasan de un nivel más bajo de dolor a un nivel más alto de dolor, lo que podría afectar la forma en que procesan las pistas de dolor y de alivio”.

Además, los investigadores no compararon la respuesta de los pacientes de fibromialgia con la de personas que sufrían de otras afecciones de dolor crónico, apuntó Kassel.

“Quizás esto no sea provocado por la fibromialgia”, dijo. “Podría simplemente ser algo que sucede en la mayoría de pacientes de dolor crónico”.

Fuente: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Las señales cerebrales del dolor y del placer están alteradas en los pacientes con Fibromialgia


gato1Una nueva investigación indica que una interrupción de las señales cerebrales para la recompensa y el castigo contribuye a un aumento de la sensibilidad al dolor, conocido como hiperalgesia, en los pacientes con fibromialgia. Los resultados, publicados en Arthritis & Rheumatism, una revista de la American College of Rheumatology, sugieren que este procesamiento cerebral alterado puede contribuir al dolor generalizado y la falta de respuesta a la terapia con opioides en pacientes con fibromialgia.

La fibromialgia es una dolencia músculo-esquelética crónica caracterizada por dolor en las articulaciones y muscular generalizado, junto con otros síntomas, como cansancio, trastornos del sueño y dificultades cognitivas. Investigaciones anteriores estiman que la fibromialgia afecta a 3,4% de las mujeres y el 0,5% de los hombres en los EE.UU. La prevalencia de este trastorno de dolor aumenta con la edad, que afecta a más del 7% de las mujeres entre 60 y 79 años de edad.

Según dijo el autor principal, Dr. Marco Logia del Hospital General de Massachusetts y la Escuela Médica de Harvard en Boston:

“En los pacientes con fibromialgia existe una alteración en el procesamiento del dolor del sistema nervioso central y una mala respuesta a los tratamientos del dolor tópicos, a las inyecciones en los puntos gatillo y a los opiáceos”.

“Nuestro estudio examina la alteración de la función del cerebro involucrada en la experiencia individual de la anticipación del dolor y el alivio del dolor.

Para el presente estudio, el equipo de investigación inscribió a 31 pacientes con fibromialgia y 14 controles sanos. Se realizaron resonancias magnéticas funcionales (MRI) y estímulos dolorosos de presión en las piernas de todos los sujetos. Durante el examen, los participantes recibieron señales visuales que alertaban del inminente inicio del dolor (anticipación del dolor) y del cese del dolor (expectativa de alivio).

Los resultados muestran que durante la anticipación del dolor y el alivio, los pacientes con fibromialgia muestran una respuesta menos robusta dentro de las regiones del cerebro implicadas en los procesos sensoriales, afectivos, cognitivos y en los que regulan el dolor. El área tegmental ventral (VTA), un grupo de neuronas en el centro del cerebro involucradas en el procesamiento de la recompensa y el castigo, mostraron activación durante la anticipación del dolor y la estimulación, pero desactivación durante la anticipación de alivio en los controles sanos. En contraste, las respuestas de VTA durante los períodos de dolor, y la anticipación de dolor y el alivio, en los pacientes con fibromialgia se redujeron o inhibieron significativamente.

El Dr. Loggia concluye:

“Nuestros hallazgos sugieren que los pacientes con fibromialgia exhiben respuestas alteradas del cerebro al castigo y a la recomenpensa de los eventos, como la expectación del dolor y el alivio del dolor. Estas observaciones pueden contribuir a explicar el aumento de la sensibilidad al dolor, así como la falta de eficacia de los analgésicos como los opiáceos, observados en estos pacientes.”

“Los estudios futuros deberían investigar más a fondo la base neuroquímica subyacente a estas disfunciones”.

http://redpacientes.com

Esteve obtiene resultados positivos en un nuevo fármaco en investigación para tratar el dolor agudo


dolor1La compañía farmacéutica Esteve ha anunciado los resultados positivos del ensayo de fase II diseñado para evaluar la eficacia y la seguridad de E-58425, un nuevo fármaco con potencial para el tratamiento del dolor agudo de moderado a severo.

   Además, “la solidez de los resultados también sugiere que podría ser un nuevo medicamento de gran valor para tratar el dolor crónico moderado o severo”, señala la compañía que actualmente está buscando socios para seguir desarrollando E-58425 para tratar el impacto de estos tipos de dolor.

    E-58425 es un nuevo producto co-cristal patentado constituido por celecoxib y tramadol, dos principios activos de uso farmacéutico. Las pruebas clínicas de fase I ya demostraron que E-58425 tenía varias propiedades distintas y optimizadas con respecto a co-administración de estos dos principios activos, lo cual distingue y diferencia claramente a E-58425.

   Los datos positivos del estudio fase II, realizado en 420 pacientes, todos ellos con dolor agudo posoperatorio moderado o severo, confirman que la co-cristalización permite a E-58425 proporcionar una eficacia analgésica sinérgica acompañada por una excelente seguridad y tolerabilidad.

   Los resultados del ensayo también respaldan el Concepto de Producto de E-58425 sobre el beneficio terapéutico: alivio sustancial y clínicamente relevante del dolor con dosis bajas de E-58425 (y, por tanto, dosis bajas de cada principio activo) asociado a un mejor perfil de seguridad y de tolerabilidad y a un mejor balance beneficio-riesgo.

   “Estos datos contribuyen con un paso más en la investigación que la compañía está llevando a cabo en el ámbito de la analgesia, una de sus prioridades en I+D”, señala la compañía.

http://www.afinsyfacro.es/

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El dolor y la información en Internet por la SER


internet

La Sociedad Española de Reumatología (SER) ha lanzado la campaña “Más que un dolor”, una iniciativa sobre patologías reumáticas dirigida a jóvenes, que destaca la importancia del diagnóstico precoz y que ofrece recomendaciones para informarse por Internet Madrid 26 de septiembre de 2013 (medicosypacientes.com/EP.)

“Una de cada cuatro personas padece algún tipo de enfermedad reumática en España” según afirma el portavoz de la Sociedad Española de Reumatología (SER), el doctor Enrique Calvo, con motivo del lanzamiento de la campaña para jóvenes “Más que un dolor”. Esta iniciativa destaca la importancia del diagnóstico precoz y de la agilización de la derivación al reumatólogo, ya que como explica el doctor Enrique Calvo, “cerca del 10 por ciento de la población general y hasta entre el 30 por ciento y el 50 por ciento de los jóvenes que llega a la consulta de Reumatología ya ha consultado previamente en Internet los síntomas o el motivo de su dolor”.

A su juicio, la red es una herramienta útil, “pero también puede resultar un arma de doble filo”, ya que a algunos pacientes les produce desorientación y preocupación, pues los datos consultados “no son objetivos, ni veraces y no corresponden ni se ajustan al diagnóstico individual”. Por este motivo, se lanza esta campaña que ofrece datos claros, incluye secciones interactivas, testimonios y vídeos, y está presente en las redes sociales. Con ello, se espera fomentar el conocimiento de estas patologías “para que la población sepa cuándo se debe acudir a un profesional”, indica.

En España Actualmente, “una de cada cuatro personas padece algún tipo de enfermedad reumática en España”, asegura Calvo, que manifiesta que muchas de ellas comienzan a una edad temprana. Así, niños y adolescentes llegan a la etapa adulta sin un diagnóstico, “lo que les puede producir secuelas y, en ocasiones, una peor respuesta a los tratamientos disponibles”, explica. En este sentido, la SER recomienda que Internet sólo sea considera “una herramienta complementaria”, por lo que se debe consultar a un profesional especializado acerca de cualquier decisión sobre la salud. Además, apuesta porque el usuario se asegure del aval de la web visitada, así como comprobar el firmante de la información, así como la fecha de su publicación. Tras ello, es necesario tener cuidado con las fuentes, ya que citar una “no convierte a la web en un sitio fiable”, y evitar foros, blogs o webs donde ofrecen productos altamente eficaces y sin efectos secundarios. A ello se une la obligación de no confiar en una web sólo porque esté bien redactada o tengan un buen diseño. Otros aspectos destacados por la SER son tener especial cuidado con las historias personales, no consumir un medicamento sin la prescripción y la consulta previa al especialista y tomar con cautela determinadas imágenes o vídeos sobre enfermedades existentes en la red.

http://www.fibromialgia.nom.es

El dolor afecta al 20% de la Poblacion Adulta y el 9% lo sufre de Forma Cotidiana


dolor_cronico_01-912646823El dolor genera en Europa un gasto superior a los 34.000 millones de euros anuales Afecta al 20 por ciento de la población adulta y el 9 por ciento lo sufre de forma cotidiana

Escrito por Carlos Cristóbal. Bruselas Afecta a 80 millones de personas en Europa, pero sigue sin prestársele la atención necesaria. Hablamos del dolor crónico, uno de grandes males de la sociedad actual y que, dado el progresivo envejecimiento de la población, se ha convertido también en uno de los retos más importantes a los que deben enfrentarse los sistemas sanitarios. La plataforma internacional ‘Impacto Social del Dolor’, organizada por la Federación Europa de Capítulos de la IASP (EFIC) y Grünenthal, ha dedicado uno de los grupos de discusión de su cuarta reunión anual a este aspecto, intentando mostrar las mejores prácticas llevadas a cabo en diferentes países para establecer un sistema común de calidad y eficiencia económica.

“Esperamos que este tipo de encuentros sean el primer paso para el desarrollo de indicadores de calidad en el tratamiento del dolor crónico, ha señalado el presidente de la EFIC, Hans Georg Kress, que ha destacado la importancia de hacer que el dolor crónico se vea como “una enfermedad clínica, económica y social”. Y es que las consecuencias del dolor crónico van más allá de lo meramente médico. “El 70 por ciento de los enfermos de dolor crónico forma parte de la población activa, lo que produce un descenso de la productividad” ha recordado Kress recordando que este aspecto supone el 75 por ciento del gasto total en el dolor. “Tenemos que crear una propuesta de medidas para la reintegración laboral de este tipo de pacientes a partir de las mejores prácticas”, ha recordado.

El 20 por ciento de la población adulta europea, unos 80 millones de personas, sufre algún episodio relacionado con el dolor, mientras que el 9 por ciento convive con él de forma cotidiana. De ellos, unos 23 millones tienen entre 18 y 64 años, o lo que es lo mismo, forman parte de la población activa. Espalda y cuello son las zonas más afectadas por el dolor, que causan en España una media de 8,4 días de baja al año por personas, cuatro décimas más que la media europea. El gasto que ello supone en días perdidos alcanza los 367 millones de euros.

La prevención tiene un papel prioritario dentro del proyecto del SIP, que se apoya en la identificación de indicadores estructurales, de procesos e indirectos para un correcto abordaje del dolor con los que crear guías para profesionales, programas de actuación para pacientes y sistemas de supervisión y evaluación. Pero, como ha señalado ex-presidente de la EFIC, Giustino Varrassi, “uno de los puntos más importantes, por su componente económico, es la relación entre dolor crónico y población activa”. “Se hace necesario contar con iniciativas de reintegración de este tipo de pacientes en la actividad laboral”, ha añadido.

Marian Harkin, eurodiputada miembro de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, ha lamentado el “desconocimiento” existente respecto al dolor y sus consecuencias en el ámbito laboral, a la vez que ha recordado el importante coste que supone la pérdida de productividad”. Es por ello que ha solicitad que se haga un trabajo de formación centrado en este tipo de pacientes. “El médico va a tratar con pacientes crónicos en cualquier especialidad, y debería contar con un protocolo de actuación para hacerlo con las máximas garantías”, ha indicado.

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EL DOLOR CRONICO EN ADOLESCENTES NO ES TRATABLE CON MARIHUANA MEDICINAL


images_22099770699Los adolescentes también sufren de dolor crónico, igual que los adultos, y eso puede interferir con su desarrollo normal; además, posiblemente les dificulte la asistencia a clases, la socialización y la actividad física. Descubrir la causa de este padecimiento puede ser difícil y, a veces, los medicamentos no surten efecto. A medida que los pacientes, sus padres y sus médicos buscan una solución, cada vez parece más claro que se debe evitar la alternativa de la marihuana medicinal, dicen los científicos de Mayo Clinic.

El comentario aparece en la edición de julio de la revista médica Mayo Clinic Proceedngs. Existen pocos estudios sobre los riesgos y ventajas de la marihuana para el tratamiento del dolor crónico en los adultos, pero los datos sobre el alivio del dolor crónico en los adolescentes son todavía más escasos, señalan los científicos. Por lo tanto, recomiendan a los médicos descubrir cuáles adolescentes con dolor crónico pueden beneficiarse con la marihuana, porque si bien ésta puede ayudar en ciertas afecciones específicas, sus efectos adversos pueden ser, entre otros, de cansancio, alteración de la concentración y menor velocidad de reacción, aunque se utilice durante corto tiempo. “Las consecuencias pueden ser sumamente graves, especialmente para los adolescentes que podrían o no liberarse del dolor, pero a expensas del resto de su vida”, acota el coautor del trabajo, Dr. J. Michael Bostwich, psiquiatra de Mayo Clinic.

Los científicos describen los casos de tres pacientes en edad escolar de la Clínica para el dolor crónico de Mayo Clinic, quienes informaron que el dolor empeoró pese a consumir marihuana regularmente. No se podía considerar a ninguno de estos pacientes como estudiante a tiempo completo, pero en todos se observó alteración en la funcionalidad y dificultad para ser más activos socialmente. Las dosis excesivas de marihuana pueden inducir los síntomas que los pacientes con dolor crónico ya padecen, tales como mareo, ansiedad, sedación, fatiga, reflejos disminuidos, confusión, dificultad para concentrarse y falta de motivación, anotan los científicos.

Además, se ha vinculado el consumo de marihuana antes de los 16 años con el desarrollo precoz de psicosis en pacientes susceptibles, y se ha asociado el fumar marihuana más de una vez por semana con daños cognitivos continuos en los adolescentes, dicen los autores del trabajo. Se calcula que 1 de cada 10 consumidores de marihuana desarrolla adicción y los menores de 25 años son más susceptibles, comenta el Dr. Bostwick. “Cuando uno padece dolor crónico y recurre a este u otros fármacos que también son narcóticos, uno de los efectos secundarios es andar desconectado, en tanto que el objetivo real del programa de rehabilitación es conectar a la persona”, explica el Dr. Bostwick. “Se trata de restablecer la funcionalidad, no de disminuirla”.

Es preciso estudiar más el asunto para entender mejor el porcentaje de adolescentes cuyo régimen de medicamentos antes de acudir al programa de rehabilitación del dolor ya incluye marihuana y el efecto que ese fármaco ejerce sobre su funcionalidad, añade el Dr. Bostwick. Los científicos recomiendan que, aparte de seleccionar a los adolescentes con dolor crónico antes de utilizar la marihuana, los equipos de atención médica se enfoquen en mejorarles la capacidad de funcionamiento, pese al dolor continuo.

A los pacientes identificados como consumidores de marihuana se les debe ofrecer otros tratamientos alternos, como la bioretroalimentación, la acupuntura y la fisioterapia, aparte de impartirles instrucción sobre los riesgos del consumo de marihuana, apostillan los autores. “Si uno no se esfuerza por seguir viviendo sin esperar a que desaparezca el dolor, entonces posiblemente se quede empantanado durante mucho tiempo porque los tipos de dolor crónico que se presentan en las clínicas para el dolor no suelen desaparecer por completo.El dolor crónico tiende a controlarse y la gente necesita aprender a continuar viviendo pese al dolor”, concluye el Dr. Bostwick

 

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