Como afecta el clima y las temperaturas a la Fibromialgia

Alguna vez has sentido que la temperatura muy fría o muy calurosa te incrementan los dolores, o que la humedad o la lluvia hacen que te sientas peor. Es usual que las personas con fibromialgia digan que cierto tipo de clima o los cambios en el clima empeoran sus síntomas.
Muchas personas con fibromialgia se quejan de tener frío todo el tiempo, o calor todo el tiempo, o de manera alternada. Este síntoma se llama sensibilidad a la temperatura. Algunas investigaciones muestran una incapacidad por parte del cuerpo para adaptarse a los cambios de temperatura, junto con un bajo umbral de tolerancia al dolor debido a estímulos por calor y frío.  Es por esto que una gran cantidad de personas con fibromialgia dicen que la sensibilidad a la temperatura que experimentan puede agravar sus síntomas.
Un nuevo estudio llamado La influencia del clima sobre los síntomas diarios de dolor y fatiga en las mujeres con fibromialgia sugiere que el clima no tiene un efecto uniforme en las personas con fibromialgia. Sin embargo, los investigadores llegaron a la conclusión de que “algunas” personas con esta condición son muy sensibles a ciertas condiciones meteorológicas, mientras que otras no. Este estudio parece contradecir lo que dice mucha gente que sufre de fibromialgia; entonces… ¿quién tiene la razón?
Para muchos de nosotros, la humedad, la lluvia, el frío o el calor pueden producir un aumento de dolor y otros síntomas, ya sea en el mismo día o al día siguiente. Puede ser que las condiciones climáticas no sean las que producen algún efecto, sino mas bien los cambios en el clima. Como es frecuente en la fibromialgia, cada caso es diferente.
A nivel personal, no puedo dar testimonio del efecto que pueda tener una presión barométrica alta o un frío de invierno (donde por ejemplo hay nieve), pero estoy segura que hay muchas personas con fibromialgia, que si pueden hablar al respecto. Sin embargo, yo vivo en un país tropical, y puedo decir que el calor, la humedad, el frío y la lluvia me afectan terriblemente. Cuando los días son extremadamente calientes, siento como me arden los músculos, sudo copiosamente y parece que voy a encenderme en llamas en cualquier momento; cuando hay mucha humedad, se incrementa mi fatiga y el dolor generalizado aumenta; y cuando estoy en una habitación con aire acondicionado muy frío o cuando he viajado a lugares con clima frío y seco, siento que me duelen hasta los huesos, y solo deseo estar arropada de pie a cabeza. De hecho, muchas veces tengo que dormir con medias y guantes, solo con el frío de la noche, que en mi país puede estar entre los 24°C a 26°C. Y la lluvia me afecta igual que la humedad y el frío. En fin, nos la pasamos en una montaña rusa de sensibilidad por los cambios en el clima.
Lo que me preocupa sobre este estudio, es que su conclusión no es general ni aplicable a todos los tipos de climas que hay en el mundo, ni a todas las poblaciones en donde se encuentra presente la fibromialgia, pero sin embargo, queda arraigado en la mente de quienes leen solo los títulos o las conclusiones, el pensamiento de que este es un tema que en realidad no nos afecta y como siempre, es posible que estemos exagerando o inventando nuestros síntomas.
Hay muchas razones por las cuales, me parece que este estudio no debiera tomarse en cuenta, como por ejemplo, el tiempo que duró el estudio fue solo de 28 días, durante los cuales pueden no haberse experimentado muchos cambios en el clima, además de que fue realizado en Holanda, en donde no existen condiciones de clima tropical, sin mencionar el hecho de que las personas de esa región sometidas al estudio pueden tener un sub-tipo de fibromialgia que no tenga sensibilidad a la temperatura o a los cambios del clima.

SENSIBILIDAD AL CALOR

Algunas personas sensibles al calor describen sensaciones de calor por todo el cuerpo que parecen emanar del interior. Otros pueden tener problemas solo en manos y/o pies, posiblemente junto con la sensación de hinchazón y dolor, mientras que algunos pueden tener ambos síntomas.
Recalentarse puede producir un aumento en los síntomas de la fibromialgia. Aunque el clima caluroso puede agravar este síntoma, también puede ocurrir en cualquier momento. Las personas con fibromialgia parecen tener problemas con la homeostasis, lo que impide al cuerpo regular la temperatura de forma adecuada.
Como no existen tratamientos para la sensibilidad al calor y los síntomas que genera, en su lugar nos toca principalmente realizar cambios en el estilo de vida, y encontrar la manera de aliviar el recalentamiento, y la mejor forma es evitar el calor excesivo en primer lugar, manteniendo el ambiente fresco y permaneciendo en el interior, aunque esto no siempre es posible y podría impedirnos hacer un montón de cosas que deseamos hacer o tenemos que hacer.
Algunas recomendaciones para mantenernos frescos son:

  • Apégate a los alimentos y bebidas frías
  • Usa un paraguas para dar sombra
  • Usa una visera en lugar de un sombrero
  • Usa de ropa holgada y ligera, hecha de un material transpirable
  • Evita los baños o duchas calientes
  • Date un enjuague con agua fría antes de salir y antes de dormir
  • Prende el auto y el aire acondicionado un rato antes de salir, lo suficiente para refrescar el auto
  • Evita los productos de peluquería que utilizan calor
  • Si utilizas un abanico o aire acondicionado, evita que soplen directamente hacia ti
  • Si estás en casa y te recalientas, date una ducha fresca
  • Cuando salgas de casa lleva siempre contigo un abanico de mano (de esos que usaban las abuelitas)

SENSIBILIDAD AL FRIO

Otro síntoma común en la fibromialgia es la sensibilidad al frío. Las personas sensibles al frío se sienten congeladas hasta los huesos y les cuesta mucho poder calentarse. El frío puede ser en todo el cuerpo, o simplemente en las manos y/o los pies.

Tener frío es un problema serio, porque en primer lugar, nos puede tomar algo de tiempo lograr calentarnos, y en segundo lugar, el frío puede detonar una crisis. Este síntoma es generalmente peor durante el clima frío, pero puede ocurrir en cualquier momento, aunque con algo de planificación se puede aliviar el impacto que el frío tiene en la fibromialgia.
Algunos investigadores creen que estas sensibilidades se deben a algo llamado disautonomía, que es una desregulación del sistema nervioso autónomo, que controla la homeostasis, manteniendo cosas como el ritmo cardiaco, la digestión y la temperatura corporal dentro de los parámetros normales. Cuando existe disautonomía, estas funciones no se dan correctamente, por ejemplo, cuando los pies de una persona sana se enfrían, el sistema nervioso autónomo entra en acción, re-dirigiendo el flujo de sangre para calentar el área. Siempre y cuando, no sea una situación extrema, el cuerpo debe ser capaz de superar el efecto del medio ambiente. Pero en el caso de alguien con fibromialgia, el cuerpo no es capaz de adaptarse adecuadamente, por lo que los pies se mantienen fríos, e incluso ponerse calcetines gruesos puede no ayudar a calentar los pies; por lo tanto, el ambiente tiene un mayor impacto en el cuerpo.
En vista de que hasta ahora no existen tratamientos para regular nuestra temperatura y aliviar los síntomas relacionados con el frío, debemos encontrar formas de controlar estos síntomas. La mejor manera es evitar congelarnos de frío.
Algunas ideas para evitar que esto ocurra son:

  • Mantener los pies cubiertos durante el tiempo frío
  • Vestirse abrigado (sin embargo, vestirse demasiado caliente puede desencadenar los síntomas de la sensibilidad al calor)
  • Tomar bebidas calientes
  • Comer alimentos calientes como sopa y avena
  • Calentar el auto antes de salir de casa, sobre todo si tiene un sistema de arranque remoto
  • Mantener el ambiente cálido y agradable
  • Tener cosas como mantas y zapatillas a mano
No importa qué tan cuidadoso sea, de vez en cuando se puede enfriar demasiado, lo que puede ser difícil de superar. Cuando el cuerpo no se pueda calentar por símismo, tiene que encontrar una fuente de calor externa, como por ejemplo:

  • Un baño o una ducha caliente
  • Bolsas de agua caliente
  • Pad eléctrico
  • Productos de calefacción, tales como calcetines de baterías o mitones y mantas eléctricas
  • Las almohadillas calientes o productos similares para calentar en el microondas
Pero ten cuidado, ya que demasiado calor o calentarse muy rápido puede provocar síntomas relacionados con la sensibilidad al calor.  Ve despacio y con cuidado.
En fin, es importante tener presente estos conceptos, porque estudio o no estudio, yo seguiré tomando las precauciones necesarias contra el clima, y estaré atenta a los cambios de temperatura para contrarrestar el aumento de mis síntomas apenas empiece a sentirlos o si es posible, antes.
¿Y tu qué piensas? ¿Las temperaturas parecen influir en tus síntomas o los cambios en el clima son peores para ti? Déjanos tus comentarios!
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11 comentarios el “Como afecta el clima y las temperaturas a la Fibromialgia

  1. Hola, hay unas moléculas conocidas como UCP (1,2 3,4 y 5) que en principio se llamó “termogininas”. Ellas son las responsables de que cuando tenemos frío la mitocondria produzca calor; el bebé nada más nacer empieza este proceso en la grasa parda, que nosotros ya no tenemos.
    En la fibromialgia hay una descoordinación de estas proteínas por otro proceso fisiológico que ya se ha producido en la célula que impide lo que se llama “el proceso desacoplador”.
    ¿Es reversible este proceso? si el organismo no está muy deteriorado sí, es reversible. En las enfermedades hay puntos de no retorno, pero en muchos casos se puede recuperar la función automática.
    Esos cambios de calor o frío, “no tener termostato”, viene dado por la utilización correcta de estas proteínas desacopladoras.
    Eduardo Casasnovas

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  2. Totalmente de acuerdo con todas , esta enfermedad es una locura total y absoluta cualquier cambio de temperatura me afecta , en muchos momentos me siento impotente, no puedo planificar un dia por que nunca se como despertare el dia siguiente , como dice Marian Moreno algunos dias me duelen hasta las pestañas!!!

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  3. Absolutamente de acuerdo , ya estoy pensando donde me puedo “esconder” el próximo verano, èste para mí ha sido desolador a pesar de no haber hecho excesivo calor, como ha sido “tan cambiante”, he ido pasando de quedarme empapada de sudor en cualquier momento ,a tener unos temblores y escalofrios a continuación.

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  4. Al igual que Claudia,sufro todo lo descrito en el artículo.Hay temporadas que todos ésos cambios me resultan insufribles,sin ir más lejos,ahora mismo,dentro de casa con una temperatura de 23 grados,tengo puesta una rebeca y calcetines,tengo los pies y manos congeladas.Para dormir tengo que usar una mantita.

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  5. ¡En mi caso, es absolutamente cierto todo lo que mencionáis en el artículo, me ocurren las dos cosas, hace un tiempo era la sensibilidad al frío, no lograba entrar en calor nunca, no conciliaba el sueño, y tenía que encender la calefacción en casa, muchos años, ya a primeros de octubre, con el consiguiente enfado de mi marido que me acusaba de no ahorrar y deçía que era imposible tener frío antes de noviembre y bien avanzado, ¡en fin, una más de nuestras incomprensiones, eran pocas!!!
    Pero desde que sufrí la menopausia, o sufro, porque no sé si he terminado o todavía estoy con ella, porque cuando me da el sofoco, como yo digo, sin exagerar, me desnudaría del todo, allí donde me encuentre, porque, literalmente, ardo por dentro!!!

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