Fibromialgia: Nosotros mismos, pero diferentes


nosotrosLas personas que tenemos fibromialgia, con frecuencia nos comparamos a como éramos antes de enfermarnos o de que nuestros síntomas se volvieran severos, y solemos recordar la velocidad que teníamos para andar, la fuerza, la buena memoria, la capacidad de concentración, la habilidad para realizar multitareas, la agudeza mental y la fortaleza en términos generales.
Muchas veces he escuchado decir a otras personas con enfermedades de dolor crónico, la frase “no soy ni sombra de lo que era” o “no me parezco a la persona que era hace muchos años”. Y es que he observado que quienes padecen fibromialgia, generalmente solían ser personas muy activas, multitasking, rápidas, perfeccionistas, excelentes profesionales, y en muchos casos, hasta ocupaban puestos gerenciales o de supervisión. Por lo que este cambio en detrimento de nuestras capacidades es algo muy difícil de comprender, asimilar y aceptar.

Cuantas veces hemos dicho para nosotros mismos: “ojalá pudiera hacerlo yo sola, sin tener que estar molestando a otros”, porque… enfrentémoslo, a nadie le gusta que le estén pidiendo constamente ayuda, y en esa misma línea, a nadie le gusta tener que depender de otro para casi todo, particularmente cuando hemos sido personas tan fuertes e independientes.

Si bien es cierto que nuestro cuerpo ha cambiado y que muchas veces no podemos ni reconocernos a nosotros mismos, también es cierto que nuestro espíritu permanece intacto, que nuestra mente sigue funcionando, produciendo ideas y materializando pensamientos y que a veces sólo necesitamos relajarnos y tomarnos algo de tiempo para ser un poco más creativos. Muchos de nosotros podemos decir que ahora somos mejores personas, con mas empatía y un corazón más noble, porque al sufrir tanto, aprendemos entender a los demás, aceptarlos, a no juzgar y a tener siempre la disposición para ayudar a otros.
Entonces por qué llorar, quejarnos y revolcarnos en el dolor de lo que hemos perdido físicamente, si nuestra esencia se mantiene inalterable? No importa en que se haya convertido nuestro cuerpo… miremos la vida de diferente manera; ahora somos más sabios, nuestro cerebro ha evolucionado, podemos apreciar la vida con otra perspectiva, y sin duda alguna, hemos desarrollado la capacidad de disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, lo que usualmente no hacíamos, porque estábamos ocupados viviendo vidas muy aceleradas.

Así que a dejar el pasado atrás. Somos una nueva clase de seres humanos. Busquemos aquello que podamos hacer y que nos llene de emoción; quizás sea escribir un libro, dictar clases o seminarios, tomar fotografías, leer a los ancianos, cambiar de trabajo, o dejar el trabajo y dedicarse a los hijos o los nietos. Si nos desprendemos de nuestro ser anterior y aceptamos al nuevo ser que somos ahora, tenemos muchas posibilidades, aún hay tanto que podemos hacer, tanto que podemos brindar a nuestra familia y nuestra sociedad, que no debemos darnos por vencido. Seguimos siendo personas productivas, a pesar de todo. Seguimos siendo nosotros mismos, solo que diferentes.

Mylene

EL SABER ESTAR Y SATISFACER MIS DESEOS MÁS PROFUNDOS


espiralHablaba con una persona en consulta acerca de qué es lo peor de ir al médico. Ella me dijo: “La FRUSTRACIÓN de que no te entiendan”.
(Una de las causas de la cronicidad y consolidación de la enfermedad es la losa que te cae encima cuando el médico te dice que tienes una enfermedad incurable y que tú no puedes hacer nada. Incluso, a veces, pronostican que cada vez estarás peor).
Mi especialidad es “Conectar con el origen emocional y Ayudar a Liberar ese dolor”.
Algunas personas me escriben hablándome de sus procesos y de lo que ha supuesto en su vida el TENER ESPERANZA gracias al blog.
Creo que un pequeño porcentaje de personas diagnosticadas de Fibromialgia se la pueden quitar “fácilmente” como quien se quita un abrigo viejo y pesado (Dicho con prudencia).
En la FM hay una parte de dolor importante de la persona… Pero hay una parte que nos ponen encima (como si nos cubrieran con una capa de escayola) y que nos bloquea. Y nosotros nos la quedamos.
La FM es el saco donde la medicina clásica echa todo lo que no tiene base fisiológica, y claro, hay muchas cosas distintas dentro del saco.
Entonces, una de las cosas posibles a hacer es evitar que se consoliden las “Fibromialgias tiernas”. El que surja la FM tiene un origen emocional repetido, pero la consolidación viene de otros hechos posteriores. (Por ejemplo: la culpa, de no ser capaz de hacer ciertas cosas, de atender bien a nuestra pareja… El no saber enfrentarse a ciertas situaciones que aguantamos… Y en otra parte, de la afirmación y premonición del médico de que no se cura).
Os envío el mail de Julia una mujer joven que ha estado un día en consulta. Al empezar la sesión a la pregunta ¿Qué quieres conseguir? respondía: “Que no me duela nada, estoy tensa… Estrés, ansiedad, nervios… me duele al Alma”.
Trabajamos las dos horas y al final de la sesión al preguntar que qué quería conseguir pedía: “Ser más liberal y alocada” y “Saber decir que no”.
Pasó el verano y no me volvió a llamar
Han pasado unos meses, y contacté con ella: “¡¡Eva es que no me duele nada!!”.
Le pedí que lo escribiese.
Es solo una persona y un caso concreto, ayudado sin duda, por ser una Fibromialgia tierna a la que no se le deja crecer al quitarle el miedo que la alimenta.
Ella es una mujer competente, comprometida. Pero sin duda algo sucedió en la sesión, desde mi punto de vista “El transmitir que se puede mejorar, que es posible”, el hacer una nueva conexión, quitar el susto y el situarse en la posición del: “Saber Estar y satisfacer mis deseos más profundos”
Sé que si este encuentro no se llega a dar, en el futuro sería una de las Fibromialgia duras y consolidadas.
Os dejo el correo de Julia.
Hola Eva,
Te paso lo que he escrito, corrige lo que quieras, ya que lo mío no es escribir:
 
“De pronto un día sientes ganas de reír y llorar a la vez, YA sabes lo que te pasa!! Has encontrado porqué te duele el cuerpo, porqué estas tan agotada…De dónde vienen esos dolores, esos cristales que se revuelven en tus músculos, esos alfileres que sutilmente están ahí, que vives con ellos, que forman parte de tu día a día… Pero también de llorar, cuando unos de los mejores REUMATÓLOGOS de España, te ha dicho que tienes FIBROMIALGIA… Que esto es para siempre, NO TIENE CURA… Y que tienes que tomar pastillas de todo tipo y colores, y convertirte en un esclavo de ellas…
 
Yo lloré mucho aquel día. Pero a partir de ahí todo fue BUENO para mí…
 
Con mucha fuerza interior, MUCHA.
 
Empecé a leer mucho sobre lo que me pasaba…, pero exprimiendo la parte positiva de los comentarios de cura que encontraba, que eran muy pocos, pero sólo me apoyaba en ellos, NO EN LOS NEGATIVOS, que son más… Ahí conocí el blog de Eva, con la cual charlé en diferentes ocasiones.
Saqué mucha fuerza interior, y cambié mucho hábitos de mi vida… Alimentación sana, fuera carnes y lácteos, meditación diaria, respiración, caminar, conocerme, ver cuáles eran mis miedos, escribirlos, ponerme pequeñas metas para ir superándolos, salir y entrar, reírme, valorarme, ser yo, empezar a decir que NO… y poco a poco a mí ya no me duele nada… Y tan sólo llevo 5 meses diagnosticada.
No he tenido que volver a urgencias a pincharme para el dolor, ni a un fisioterapeuta.
Y AQUÍ SIGO, LUCHANDO PERO FELIZ Y SIN DOLOR DE MOMENTO, y espero que mucho tiempo más.
Con esto animar a todos, esto SE OLVIDA, pero hay que QUERER, fundamental”
Julia.

Fibromialgia, estrés y comportamiento de enfermedad


estresEl síndrome de la fibromialgia es una etiqueta diagnóstica caracterizada por dolor generalizado y persistente por todo el cuerpo junto con sensibilidad y dolor al movimiento que no presenta daños significativos en los tejidos. Es un trastorno que afecta entre un 2 y un 7 por ciento de la población generalmente a mujeres con una proporción de unas 25 mujeres por cada hombre.

Hoy en día tenemos dos puntos que parecen claros en la fibromialgia. Uno es el de que se relaciona con procesos de sensibilización central a la nocicepción y el otro es que parece estar relacionado con una respuesta crónica de estrés del organismo.

Desde un enfoque evolutivo podemos quizá comprender un poco más este síndrome. Para la medicina evolucionista muchas enfermedades son consecuencia de la discrepancia entre el diseño evolutivo del organismo y el uso que de él hacemos. (Campillo 2012)

En el reino animal, el dolor constituye una necesidad evolutiva. Es necesario el dolor agudo como señalizador de riesgo, de amenaza para la vida o la reproducción. Se sabe que la insensibilidad congénita al dolor produce muerte prematura por accidentes o lesiones. Vemos entonces el dolor como un componente fundamental del sistema de control homeostático del cuerpo.

En esta entrada se analiza la hipótesis de que el dolor crónico generalizado presente en la fibromialgia, así como sus patologías relacionadas como los trastornos del sueño, fatiga, intestino irritable y las alteraciones del estado de ánimo son manifestaciones de la activación prolongada y no resuelta de un sistema evolutivo (la respuesta global de estrés) diseñado para hacer frente a los desafíos homeostáticos percibidos por el individuo. Esta activación prolongada y no resuelta de la respuesta de estrés puede estar en el origen de la sensibilización central presente en los procesos de dolor crónico generalizado.

HOMEOSTASIS Y RESPUESTA DE ESTRÉS

Nuestro organismo se ve expuesto a situaciones que alteran el equilibrio de algún aspecto fundamental de su medio interno (cambios de temperatura, deficiencia o exceso de glucosa, escasez de oxígeno) y debe generar respuestas para balancear esa alteración, para mantener su homeostasis. La homeostasis es el equilibrio dinámico y sistémico del organismo producido tanto por la fisiología como por el repertorio comportamental del individuo.

El objetivo de esas respuestas inmediatas y automáticas es que el organismo se adecue a los parámetros definidos por la evolución. Para ello producirá unas respuestas encaminadas a mantener la integridad del organismo.

Todo estímulo que represente un desafío para la homeostasis es un estresor y puede ser externo (ambiental) o interno (fisiológico o psicológico). El estrés es una respuesta a una percepción de amenaza para la homeostasis.

LUCHAR HUIR O RENDIRSE

Cuando cualquier ser vivo percibe un acontecimiento que supone una amenaza para su supervivencia o para su capacidad reproductiva desencadena unas respuestas automáticas encaminadas a superar esa amenaza. Esta respuesta de estrés tiene como objetivo la supervivencia del individuo. Para ello activa la respuesta de lucha o huida, que de forma resumida consiste en la preparación del organismo para un requerimiento muscular importante. La respuesta de estrés siempre va ligada al movimiento, huir o luchar.

En última instancia, cuando las posibilidades de superar la amenaza se perciben como imposibles, está la estrategia de congelarse, de inmovilizarse para pasar desapercibido. Es la estrategia de hacerse el muerto. Paralizarse, renunciar al moviemiento, hibernar, rendirse…

CONFLICTO INTERPERSONAL

Somos seres sociales en entornos sociales. La mayoría de nuestras amenazas actuales vienen determinadas por nuestras relaciones. Todo conflicto interpersonal es una fricción entre opuestos, una situación de estrés y en mayor o menor medida es también una situación dolorosa. Ante esa situación nuestro cerebro evaluará de forma automática sus recursos y determinará la respuesta automática necesaria: luchar, huir o rendirse. En las dos primeras opciones, se activa una respuesta de estrés, en las estrategias de rendición se activan los llamados comportamientos de enfermedad (sickness behavior) que pueden constituir una especie de metáfora de la rendición.

Hay que señalar que estas estrategias son inconscientes, el cerebro evalúa y decide la respuesta. Es por eso que si el cerebro de una persona que durante mucho tiempo ha estado activando su estrategia de lucha o huida y no ha conseguido superar la amenaza puede “elegir” otra opción como la más adaptativa en función de los recursos que tenga.

De lo que sí somos conscientes es de que para cada situación tenemos marcadores emocionales que nos ayudan a orientar la respuesta. Son las emociones las que nos indican como afrontar el desafío. El miedo nos indica que debemos alejarnos/deshacernos de la amenaza (huir), la rabia que debemos eliminar la amenaza (luchar). Tal vez en casos como la fibromialgia el cerebro produzca un cansancio extremo, dolor y otros síntomas que ejerzan de marcadores, de señaladores para retirarse de la lucha y orientarse hacía la reparación de las heridas. Al menos esa es la hipótesis de Price sobre la depresión y que creo que es aplicable también para la fibromialgia y para la fatiga crónica.

Por eso los tratamientos para éstos síndromes han de tener la pedagogía del dolor y del estrés como eje fundamental, para proporcionar al paciente recursos que le posibiliten actualizar sus respuestas cerebrales de una forma más saludable.

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